En el sector de Los Alpes en Pereira se construyen desde hace tres años unas edificaciones que, a pesar de varias anomalías en su proceso, apenas la semana pasada las autoridades encargadas de vigilar decidieron frenar una de ellas. Personas cercanas al exdiputado Mario Marín figuran como responsables de la misma. Amenazas.

 

Por / Unidad Investigativa

Mario Marín Hincapié, exdiputado de Risaralda y excandidato a la alcaldía de Dosquebradas por el Partido Liberal, se hizo célebre ante la opinión pública nacional cuando el periódico El Tiempo denunció en 2007 que una hija suya era novia del narcotraficante y paramilitar Carlos Mario Jiménez, alias “Macaco”.

Desde entonces, Marín –quien negó esa relación– es conocido en la región como el “diputado del deporte”, por su proselitismo con campeonatos de fútbol en barrios, y también como “el suegro de Macaco”, por la denunciada relación familiar con este delincuente.

Mario Marín vuelve a quedar en el foco de la opinión pública por una construcción con múltiples reparos que se desarrolla en el barrio Los Alpes y que fue suspendida. Las denuncias ciudadanas afirman que la obra pertenece al exdiputado o a su entorno más cercano. Consultado el exdiputado dijo que “no tengo nada qué ver con eso”. Sobre si sabía que Norma Maribel Gutiérrez Espinosa, su antigua asesora en la Asamblea de Risaralda, había sido propietaria de dos de los lotes, respondió “pregúntele a ella, yo nada sé sobre eso, busque en los diarios”. Luego dio por terminada la conversación.

La zona es uno de los sectores más costosos y exclusivos de la ciudad, por su proximidad a la Avenida Circunvalar y al barrio Pinares. El proyecto en cuestión son varias edificaciones, una de ellas aún en obras, donde se han instalado boutiques y un hotel de lujo. Están construidas en tres lotes ubicados en la carrera 15B N° 11-115, cuyo límite sur da contra la quebrada La Arenosa, área de protección perteneciente al municipio. En las orillas de la quebrada crecía hasta hace poco un frondoso guadual que hacía parte de esa microcuenca.

El exdiputado Mario Marín Hincapié con su familia durante un homenaje del que fue objeto. Foto / Cortesía.

Denuncia de la comunidad 

Las denuncias por la tala indiscriminada del guadual comenzaron hace por lo menos cuatro años; sin embargo, nunca han prosperado. A finales de 2017 la Corporación Autónoma Regional del Risaralda tramitó una queja de los vecinos del barrio Los Alpes que solicitaban intervenir ante la situación. El proceso administrativo generado a raíz de esa queja derivó en una visita técnica el 10 de octubre de 2017; en esa visita se determinó que los responsables de la obra estaban construyendo locales comerciales en contravía de una licencia que sólo les permitía un uso residencial.

Mediante la resolución 1555 de 2014 la CARDER sí había otorgado un permiso de aprovechamiento de 40 individuos (léase matas de guadua) para ser usados expresamente en el cerramiento del lote, con el compromiso de permitir la regeneración de las guaduas cortadas, algo que claramente no sucedió (ver permiso de aprovechamiento).

RS.1555.12.JUN.2014 by abelgomo on Scribd

Pero hay más. Las reiteradas denuncias de la comunidad motivaron otra visita técnica, esta vez por parte de funcionarios de Control Físico de la alcaldía de Pereira, quienes determinaron el 22 de abril de 2019 que las obras, para ese entonces ya culminadas en buena parte, habían violado todas las disposiciones de la licencia urbanística, pues se trataba de locales comerciales y no de viviendas, invadieron 15 metros cuadrados de espacio público y habían construido 472 metros cuadrados más de lo que constaba en el permiso (ver informe técnico).

2.1 Informe de Infracciones 03.Abril.2019 (1) by abelgomo on Scribd

Para ampliar el parqueadero de todo el edificio se construyó una rampa en concreto que taló aún más el guadual y que invadió el espacio público. Al final, la obra que únicamente tenía permiso para dos viviendas de dos plantas terminó convertida en una inmensa construcción con una estructura de cuatro pisos con sótano donde funcionan locales comerciales y el Hotel Carriquí.

Una fuente cercana a las curadurías públicas encargadas de otorgar las licencias urbanísticas, que pidió reserva de su nombre, declaró que “sólo con meterse en un predio de espacio público del municipio daba para una acción policiva inmediata, pero igual no pasó nada”. Del mismo modo, esta fuente afirma que en una de las curadurías se hizo la denuncia de estas irregularidades en 2018 sin que hubiera prosperado, también la inspección de Policía abrió un proceso que terminó engavetado y a punto de precluir.

Las obras fueron suspendidas  por la Secretaría de Gobierno la semana pasada, después de que se denunciaron las amenazas contra la exconcejal Carolina Giraldo. El cartel fue atacado por los vándalos.

La dueña de los lotes

Fotografía tomada del Facebook de Norma Maribel Gutiérrez.

Dos de los tres lotes donde se han desarrollado las obras figuraban en su momento a nombre de Norma Maribel Gutiérrez Espinosa, quien fuera asistente de Mario Marín por varios años, cuando este hizo parte de la Asamblea Departamental y, además, fue electa como secretaria del directorio liberal municipal de Pereira en 2015. En esa misma junta compartía asiento con el propio Mario Marín como presidente y con el actual alcalde de Pereira, Carlos Maya, como tesorero. Gutiérrez Espinosa aparece vinculada  a la Alcaldía de Pereira (ver hoja de vida Función Pública).

Gutiérrez Espinosa le compró esos lotes en marzo del 2013 a la Compañía de Gerenciamiento de Activos Ltda., con sede principal en Bogotá y en liquidación en este momento. Según información de la Oficina de Registros Públicos, Norma Maribel Gutiérrez en la actualidad sólo tiene a su nombre dos de los locales comerciales construidos en los lotes en cuestión, lo que genera algunas dudas (ver consulta).

Si Gutiérrez Espinosa sólo ha trabajado en los últimos años como asistente del exdiputado Mario Marín y como contratista de la Gobernación de Risaralda en cuantías muy inferiores al valor de estas propiedades, ¿con qué patrimonio pudo adquirir estos costosos lotes y generar un desarrollo urbanístico en ellos? Gutiérrez Espinosa no tiene una casa o apartamento que figuren a su nombre, pero sí poseía dos lotes en uno de los sectores de más alta valorización de la ciudad. Aunque se buscó una declaración de Norma Maribel Gutiérrez no contestó a las llamadas ni al mensaje de voz dejado en su buzón. Solo la primera vez que se le marcó al teléfono, enseguida de ser consultado Marín Hincapié, contestó por un momento mientras le decía a alguien: “ahí me llamó a mí” y colgó.

Según actos de compraventa realizados en 2017 los lotes fueron vendidos a Diana María Marín Arellano, hija de Mario Marín (ver certificado de tradición). Fue ella quien tramitó ante la CARDER un nuevo permiso para talar otra vez el guadual en 2018 (Resolución 0669 del 4 de mayo de ese año). En ese documento también aparece mencionado Jorge Mario Marín Arellano como responsable de las obras.

Certificado de tradición donde aparece el traspaso de propiedad de Norma Maribel Gutiérrez a Diana María Marín.

¿Quién es Jorge Mario Marín Arellano?

Durante el seguimiento que la CARDER hizo a las reiteradas denuncias por la tala indiscriminada del guadual se menciona a Jorge Mario Marín Arellano como responsable de las obras. (Ver proceso CARDER).

Jorge Mario Marín Arellano, quien figura mencionado en las diferentes actas de los procesos en la CARDER a raíz de la tala del guadual es el responsable del Hotel Carriquí, que funciona en la parte trasera de la edificación suspendida en sus obras. En una reciente entrevista con El Diario omitió su primer apellido y se presentó como Jorge Arellano, un joven empresario dueño del hotel que no tenía ninguna relación con las irregularidades cometidas durante la construcción del lote.

El parentesco entre Mario Marín y Jorge Mario Marín Arellano no está muy claro. Algunas fuentes señalan que es su hijo y otras que es su hijastro, hijo de Edilma Arellano, la esposa de Mario Marín fallecida en 2013.

Lo que si está claro es que Jorge Mario ha sido responsable de las obras de construcción hoy suspendidas, pues su nombre figura en varias de las actas y permisos de la CARDER.

El propietario del hotel siempre ha evadido a otros periodistas que lo han llamado luego para preguntarle sobre este asunto, y en algunos casos ha enviado el mensaje de que es un “administrador” del hotel. Esa es la nueva versión que repiten sus empleados al contestar el teléfono.

Pero las sorpresas con este individuo no terminan acá. Jorge Mario Marín Arellano aparece demandado en un proceso penal por lesiones personales. El proceso está registrado en el Juzgado Segundo Penal de Pereira y la demandante es Gloria María Londoño Gallego. No hay más detalles del caso.

El nombre de un ciudadano también llamado Jorge Mario Marín Arellano aparece relacionado en Panamá -en septiembre de 2005- con un envío de cocaína que, según indicaron algunos testigos en la causa criminal que la fiscalía de ese país abrió en su contra, intentaba hacer llegar a España por medio de una empresa de mensajería y engañando a otra persona a la que  “le explicó que él no podía entregar el paquete, ya que se encontraba ilegal en el país [Panamá]” (ver proceso judicial). No hubo forma de contrastar esta información con el individuo relacionado con el Hotel Carriquí.

 

Las amenazas

A raíz de las continuas quejas de vecinos y organizaciones, la semana pasada se conocieron las amenazas anónimas atacando a la familia de Carolina Giraldo, activista y exconcejal de la ciudad por el Partido Verde, quien ha liderado las denuncias contra la tala del guadual y las construcciones ilegales que allí se realizan. Giraldo hace parte de la organización Ágora Cívica, que ha interpuesto acciones legales para frenar la construcción.

Las amenazas son panfletos que conminan a dejar quieto al que “está quieto”, y utiliza la frase “hijos de la chingada”, afirmando que hay pupilos “dispuestos a arrancarle al que sea y donde sea”. Esta frase, típica del habla mexicana, ha despertado viejas sospechas de vínculos de los carteles delincuenciales de ese país con la ciudad. Ya en 2017 el periódico El Tiempo había reseñado cómo varios vuelos charter llegaron al Aeropuerto Matecaña con presuntos integrantes de los carteles, rumbo a fiestas y negocios privados en la ciudad.

Las amenazas fueron divulgadas el jueves pasado por la congresista Angélica Lozano en su cuenta de Twitter y tuvieron eco en medios nacionales. La exconcejala Carolina Giraldo tampoco contestó a nuestras llamadas y peticiones de entrevista a través de terceros.

¿Por qué se incumplieron normas en la construcción y no se tomaron las respectivas acciones legales en su momento? ¿Quién está detrás de las amenazas? Preguntas que deben responder con celeridad las autoridades.

*Si sabe algo más sobre este caso, escríbanos a direccion@lacoladerata.co