ALUMBRADO PÚBLICO EN PEREIRA / NEGOCIO DE TIGRE CON PEREIRA AMARRADA (II)

Mientras el socio privado, con un aporte ínfimo de $538 millones (parece vernos en el espejo con el caso de ENELAR hace 20 años) consigue el control del millonario negocio a 20 años…

 

Escribe / Carlos Alfredo Crosthwaite – Ilustra / Stella Maris

Como advertimos en la primera parte (ver), el exalcalde Enrique Vásquez liquidó el proceso a favor del privado y en contra de la ciudad.

Producto de las advertencias jurídicas de la abogada Martha L. López, con misiva al alcalde y cuya copia hoy reposa en las somnolientas oficinas de los entes de control, el municipio de Pereira debió demandar al concesionario ENELAR ante el Tribunal Contencioso Administrativo de Risaralda, a través del medio de control de controversias contractuales. Las pretensiones: que se declare la nulidad total de la liquidación final del contrato de concesión con ENELAR suscrita en junio de 2015, y se reintegren al municipio los más de $5 mil millones ($5.442.746.437) que la ciudad le pagó en su totalidad al socio privado a título de “daño emergente”, que no existió.

Y también, que el concesionario le pague a Pereira los más de $8 mil millones ($8.826.000.000) correspondientes a las inversiones no realizadas por parte del concesionario y que se derivan en los flujos de caja del referido contrato para los años 2010 a 2014.

La fórmula del impago: deuda por inversiones no realizadas + suma que mal retribuyó el municipio, igual a la suma total que el concesionario le debe pagar a Pereira. (8.826.000.000 + 5.442.746.437 = 14.268.746.437)

Demanda Enelar 2017-00341 by La Cola on Scribd

El espejo de Cúcuta y Neiva

El actual proyecto de acuerdo No 03 presentado al Concejo por el alcalde de Pereira bajo Decreto 0043 del 8 de enero del 2021, trajo a nuestras mentes la investigación al alcalde y los concejales de la ciudad de Cúcuta que le concedieron facultades y aprobaron la concesión del alumbrado público de esta ciudad fronteriza por aspectos similares a los planteados para Pereira.

Al mismo tiempo recordó el caso de Neiva que, en resumen, ante el propósito de privatizar el alumbrado público, se pudo establecer que el proyecto para el caso no cuenta con estudios profundos, sino presentaciones descriptivas. Y al igual que ocurre con el caso de Pereira, la información no solo es insuficiente, sino que pareciera presentada así a título doloso, argumento que cobra peso si nos atenemos a los antecedentes con la anterior concesión del alumbrado en Pereira, desde el inicio, incluyó la trampa, pues el Concejo municipal de entonces aprobó el negocio con el privado con el doble de luminarias a las existentes y los dineros correspondientes a estos cobros hasta el momento no tiene razón la opinión pública.

Continuando con el ejemplo de Neiva, se puede ver que los aportes de los municipios no son valorizados como corresponde, pues no se tienen en cuenta en su totalidad y conjunto, igual con el valor del mercado, el de los usuarios que se proporcionan e incluso el flujo de caja; lo mismo sucede con la infraestructura y la rentabilidad futura que es la que va a quedar manejando el privado. Tienen mucho de calco estos casos.

 

En Pereira pretenden aprobar un negocio redondo para los privados

La pretendida sociedad mixta tendría mayoría de capital público, pero el privado la manejaría. Aunque revisando la composición accionaria de acuerdo a lo expresado en la exposición de motivos del proyecto de acuerdo, las acciones del municipio son del orden del 35% ordinarias con derecho a voto, y 25% con dividendo preferencial sin derecho a voto, y el privado el 40%, o sea que en últimas el privado tendría la mayoría a la hora de votar. A esto la Asociación Colombiana de Ingenieros Electricistas -ACIEM- consideró inconveniente aportar un flujo de caja asegurado por más de 20 mil millones anuales, más el valor de la infraestructura y con una participación en acciones mayoritaria que no implica tener el control de la empresa.

Comunicado ACIEM 25-01-2021 by La Cola on Scribd

Además, el municipio aporta el usufructo de la infraestructura (postes, transformadores, redes de cobre de enorme valor, luminarias y el vehículo canasta). Un negocio con monopolio del sector, sin competencia. Mientras el socio privado, con un aporte ínfimo, de $538 millones (parece vernos en el espejo con el caso de ENELAR hace 20 años) consigue el control del millonario negocio a 20 años y la inversión la recuperaría en menos de 15 días de recaudo.

 

Aterriza ante el proceso el abogado Martínez Beltrán, hijo del exfiscal Martínez Neira

Sobre el mencionado proyecto de acuerdo la oficina de abogados del doctor Néstor Camilo Martínez Beltrán, apoderado de la empresa de Energía de Pereira, consideró, en carta dirigida al Concejo de Pereira y al alcalde Carlos Maya, con copia a la fiscalía, la Procuraduría y a la junta directiva de la Empresa de Energía de Pereira, lo siguiente:

“Es abiertamente ilegal y podría llevar a que el Municipio y quienes participen en estas decisiones incurran en un detrimento patrimonial en contra del Municipio de Pereira por un valor superior a los 80 mil millones de pesos. Para el efecto se amplía la disertación en los siguientes términos”.

Enerpereira – Segundo Concejales – 28 I 21 (1)_Alejandra Maria Murillo Zuluaga by La Cola on Scribd

Sobre la carta cabe resaltar que, en primer lugar, hay presencia de sectores poderosos con conocidos alcances en el país. Pero también llama la atención lo expuesto en algunos de los términos. La empresa entrega un negocio, no exige control, y nada pide a cambio.

Y una verdad aterradora, confirman el alto el valor del patrimonio, lo tasan hasta los 33 mil millones con bases en una resolución de la CREG. Y advierte que con un capital muy bajo se van a hacer un crédito de 40 mil millones a nombre de una entidad mixta, y si es para endeudarse ¿por qué no lo hace el municipio? Esta consideración es importante para concluir que el negocio de las privatizaciones se está haciendo es por caja, es decir, depreciando el valor de los activos.

También puede inferirse con esta carta, que sí ha habido un interés sobre el negocio del alumbrado público. Y como era de esperarse, nada dicen de la liquidación de la concesión con ENELAR.

 

Las sociedades mixtas están diseñadas para la corrupción

Finalmente, un documento que no se puede perder de vista en este debate, el análisis: “La economía mixta: lo último en contratación pública y corrupción”, de Aurelio Suárez. Reseña que este tipo de sociedades son una forma distinta de corrupción que está haciendo estragos en varios departamentos y ciudades, incluyendo entre los ejemplos, casos de alumbrado público. Y encajan muy bien con lo que viene reproduciendo la ola de alcaldes del “cambio” en la ciudad, los mismos gallos de hace 20 años, pero esta vez con más maquillaje.

En Pereira, estos modelos ya se aplicaron con el alumbrado público en 1999, y más recientemente con la concesión del aeropuerto Matecaña, una de las “peores” del país.

Tan recetadas están las economías mixtas, que las fallas encontradas en estas sociedades son similares, lo que demuestra que están diseñadas para que allí aterricen la politiquería, la corrupción y en varios casos, hasta los criminales.

 

Punto aparte

Finalmente, hay una ausencia de control ciudadano. Una sociedad que no ha reaccionado frente al desmonte del patrimonio y las boletas de extorsión en las que se han convertido las facturas de los servicios públicos; pero eso sí nadie les corta los servicios, ni les cae a los privados que deben miles de millones a la ciudad como sí arremeten contra los ciudadanos que no pueden pagar las facturas.

En el 2014 el municipio de Pereira contrató con el ingeniero Juan Carlos Oquendo un diagnóstico del servicio de alumbrado recibido de ENELAR, entre otras conclusiones halló que entre 1999 y 2006 solo se repusieron 3752 luminarias, y que más del 65% de estas tenían más de 15 años de uso, o sea obsoletas. Por eso, los mismos que promueven y aprueban las privatizaciones hablan de un alumbrado público destruido, para justificar el negocio. Y hay más, por servicio de alumbrado los ciudadanos pagábamos en 1999 el 4% del total del costo de energía consumida y hoy pagamos entre el 20% y 30%, y no les alcanza.

Pero hay forma de que vuelva a alumbrar la esperanza, será posible si la sociedad despierta del letargo en que se ha sumido, y se moviliza para recuperar todo lo que nos han quitado.