Algunas de estas medidas han recibido críticas porque no aportan soluciones a largo plazo a la economía del país, ya que aumentan los créditos de bajo costo, que pueden conducir a que la situación se agrave.

 

Por: Brandon Stefan Martínez González

La expansión del Covid-19 en el mundo se evidenció de manera significativa en las últimas semanas, lo cual llevó a que la Organización Mundial de la Salud (OMS) declarara como pandemia a este virus, es decir, que la propagación de esta nueva enfermedad alcanzó niveles tan altos que puede afectar a todos los países del planeta, por lo que el director de la entidad encargada de la salud mundial, Tedros Adhanom Ghebreyesus, le pidió a los presidentes de los países “tomar medidas urgentes y agresivas” para controlar la propagación.

En América Latina se ha dado una rápida expansión del virus, lo cual ha llevado a que los presidentes de países afectados por la pandemia –como Brasil, México, y Colombia– tomen medidas para controlar el número de contagios, con el objetivo de evitar una crisis de salud pública y minimizar el impacto de la crisis sobre la economía.

Dentro de esas medidas se encuentra el cierre de fronteras, el cierre de aeropuertos, la invitación a que los ciudadanos hagan cuarentena voluntaria como medida preventiva, escalonamiento de los horarios laborales para evitar aglomeraciones de personas en el transporte público, etc.

Estas medidas, sumadas a la crisis que ha ocasionado el coronavirus y al mal momento que vive la economía mundial por la pérdida de valor del barril de petróleo que inició la semana pasada, han generado que la sensación de pánico e inestabilidad económica se expandan de manera rápida por el mundo. Lo anterior ha llevado a que la atención sobre las determinaciones políticas se centre en las decisiones fiscales que tomen los gobiernos.

“…la economía de América Latina crecerá muy por debajo de lo estimado inicialmente (1.6%, según el FMI), e inclusive puede que la región crezca apenas por encima del 0% para finales de 2020”, anotó FELABAN (Federación Latinoamericana de Bancos) en un informe publicado el 16 de marzo. La expectativa de crecimiento económico de la región para este año disminuyó de manera alarmante en las últimas semanas por cuenta de la propagación del Coronavirus.

Desde febrero, países como México, Brasil, Honduras y Argentina, han hecho reducciones de todo tipo (en tasas de interés, puntos básicos para estimular la inversión  en el mercado y otros) con el objetivo de mejorar el sistema financiero de sus países, y eso ha llevado a que los Bancos se unan a las medidas fiscales tomadas por los gobiernos para tratar de reducir el impacto en la economía, como viene pasando en Colombia durante esta semana.

Fuente / Bloomberg

La situación en Colombia y las medidas tomadas

Tras el aumento de casos de personas contagiadas por coronavirus en Colombia, que ya llegaba a las 108 el 19 de marzo, el gobierno colombiano ha tomado medidas para tratar de frenar la propagación del virus, como cancelar las clases presenciales en colegios y universidades, reducir a 50 el número de personas que se pueden reunir en espacios cerrados y declarar el Estado de Emergencia, el cual, según el presidente Iván Duque “se declaró con el objetivo de tomar medidas económicas y sociales para contrarrestar la crisis del brote en el país”.

Paralelo a las decisiones tomadas por el gobierno, los Bancos también han tomado una serie de medidas en medio de la coyuntura que se presenta en el país. El primer paso lo dio el Banco de La República cuando, en medio de la difícil situación económica mundial que se vivió la semana pasada, estableció un nuevo mecanismo de cobertura cambiaria para facilitar la negociación en moneda extranjera.

La otra medida aplicada por las entidades bancarias en la situación actual fue la decisión tomada el martes 17 de marzo por la Asociación Bancaria y de Entidades Financieras de Colombia (Asobancaria), en la cual le pidió a los bancos que acordaran nuevas condiciones de pago con los deudores que estuvieran al día con las cuotas hasta febrero, y dio libertad a cada entidad para que anunciara las medidas de manera autónoma.

Por eso, en la mañana del miércoles 18 de marzo entidades como Bancolombia y los Bancos pertenecientes al Grupo Aval dieron a conocer por medio de boletines de prensa las medidas que iban a tomar en consonancia con la propuesta de Asobancaria y las decisiones tomadas por el gobierno, dentro de las que se destacan la exención de cobro por transferencias bancarias, abrir cuentas bancarias para entregar el dinero a los pensionados y respaldar a las empresas con préstamos de pago a largo plazo.

Sin embargo, algunas de estas medidas han recibido críticas porque no aportan soluciones a largo plazo a la economía del país, ya que aumentan los créditos de bajo costo, que pueden conducir a que la situación se agrave. También, economistas como Leonardo Rojas cuestionan a qué público estratégico van dirigidas algunas medidas, y propone que “son importantes las estrategias para proteger a los millones de trabajadores informales que dependen de los ingresos diarios y que se pueden ver muy golpeados por las medidas tomadas para enfrentar la emergencia de salud pública”.

Aunque hay posiciones que respaldan las medidas tomadas por el gobierno y los bancos, y hay sectores que las cuestionan, lo cierto es que el impacto de la propagación del coronavirus por Colombia y América Latina ha desequilibrado la economía y llevado a que se tomen decisiones para tratar de que el impacto económico sea el menor posible y que el crecimiento económico se afecte poco, por lo menos para acercarse un poco más a la expectativa de crecimiento inicial que se tenía para este año. Habrá que ver.