La plataforma Netflix acaba de estrenar el cortometraje de David Lynch What Did Jack Do? (2020). Para los cinéfilos a nivel mundial esto representó una sorpresa. Por un lado, la aparición de un trabajo de Lynch, luego de Inland Empire (2006); y por el otro, el pensar qué se trae entre cámaras el reconocido director de culto. Exploremos el asunto.

 

Por / Diego Efe

El cineasta norteamericano David Lynch (1946) no necesita ser presentado. Los que pertenecemos al siglo XX sabemos que es un director clásico, reconocido, underground y de culto, con un curriculum demasiado amplio como para escribir algo extra sobre su vida. Sus obras han sido, literalmente, su existencia y razón de ser, y ahí es donde se puede hablar de este creador de culto, que un día, con furor y embaucamiento, decidió transportar todo lo que había en su cabeza y depositarlo en el cine.

Un cine, eso sí, no hollywoodense, lleno de figuras y tramas surrealistas, que entre los clubes cinéfilos siempre daba qué hablar, además de ser películas que contenían claves, al igual que las producciones de Stanley Kubrick, y donde los críticos ponían regularmente esa palabra: “cine de autor.”

Así entonces, como es natural, un cambio de época (y peor, nuevo siglo), trae consigo nuevas configuraciones lingüísticas, imágenes, sonidos, formas de ver, etcétera, según el Zeitgeist del momento. Solo así se puede entender que las producciones de Lynch no sean atractivas para millennials, ni para centennials, y esto por varias razones.

Entre ellas: el director no tiene un escándalo tipo Weinstein, Polanski o Stone, cuyas sonadas son vitales para publicitar marcas y productos en la posmodernidad; segundo, hace más de una década que Lynch no produce nada serio, o al menos ningún trabajo parecido a Cabeza Borradora, Terciopelo Azul o Carretera Perdida. El más reciente film fue “Inland Empire” (2006); y tercero no ha muerto (y gracias a los dioses que no), por lo tanto, al igual que el filósofo Jürgen Habermas y otros clásicos del siglo pasado, no pertenece a la historia de las leyendas muertas, y por ende no existe un vacío cultural al respecto.

 

David Keith Lynch (Missoula, Montana; 20 de enero de 1946), más conocido como David Lynch, es un director de cine, actor, productor de música electrónica y guionista estadounidense.

 

Aunque se podría agregar un cuarto elemento: ya tiene setenta y cuatro años, y la visión del celuloide en blanco y negro aún sigue en su cabeza, o al menos conserva en su mente, según parece, el cine del Waverly de New York o el Escurial de París, cuando el imperio de Netflix se impone, y el cine 3D y 4D hace mella artística.

En fin.

Al hablar de Lynch es necesario hacerlo a partir de su obra. Y el cortometraje “What Did Jack Do?” (2020) emitido por Netflix, es un producto de 17 minutos que no debe tomarse a la ligera. Al verlo, se puede identificar inmediatamente lo “lyncheano”. Un término que hace juego con “posmoderno”, “pornografía” o “kitsch” y que en palabras de David Foster Wallace es algo totalmente grotesco que existe en una suerte de unión con lo absolutamente banal. Esto podría objetarse. Sin embargo, nada más cierto.

 

Emily Stofle es la esposa del director David Lynch. En el cortometraje, la mesera da un poco de contexto y charla con el detective y el mono sobre el retraso en la salida de los trenes.

 

¿Qué se trae entre manos Lynch con este súper corto que no produce más impresión que ternura y risa? Es difícil vaticinar una posible alianza del famoso director con la plataforma Netflix, lo cierto es que quienes siguieron de cerca la serie Twin Peaks, podrán, en parte, familiarizarse con What Did Jack Do?, ya que siendo sinceros, parece un capítulo inédito, si acaso no una escena perdida del autor.

La ambientación es sencilla: Un escenario compuesto por un vagón. Diálogos de novela negra que van desde lo moral, hasta lo político. Y unos personajes demasiados sugestivos: un mono capuchino llamado Jack Cruz (posiblemente comunista) que es investigado por el asesinato de Toototabon, una gallina. Y por supuesto, el detective interpretado por el mismo David Lynch, fumador, inquisitivo, armado con argumentos y con su calibre 32 recortada entre la chaqueta. Y, por supuesto, también hay un cameo de Emily Stofle, esposa del director, pero solo es, según parece, para dar un nuevo enfoque a la cámara, ya que los primeros minutos transcurren en un ambiente simétrico con planos americanos tradicionales.

¿Qué pretende Lynch con este trabajo? Es el enigma de cientos de críticos de cine a nivel mundial, que emparejan este corto con un tributo al film noir, o vaticinan la reactivación del cineasta en esta época de mensajes virales, memes, banalidad digital y cortometrajes en streaming. Aunque, por otro lado, puede ser una crítica del mismo Lynch a la inteligencia en la era del vacío. Si los animales (según el nuevo animalismo) son más importantes que las personas, ¿por qué no lanzar al mercado musical una nueva estrella como Jack Cruz? Porque el mono parlante es cantante. Y en  What Did Jack Do? se estrena con dos temas: ‘True Love’s Flame’ y ‘Dancin’ in the World of Love, que además, no es broma, puede pedirse por la disquera Sacred Bones Records.

 

Jack Cruz: está acusado de un asesinato, tal vez arrebatado por los celos por su amor a Toototabon.

 

Seamos condescendientes y pensemos en la posibilidad de que este corto sea un spin-off de ese proyecto de Lychn no realizado y en el cual no encontró financiación titulado Antelope Don’t Run No More” o quizá es la ironía del mono kafkiano de “Informe para una academia” (1917).

Lo que sea, quedan más preguntas que respuestas. El caso es que este cortometraje es sin duda un sueño más del autor llevado por asociación y con lógica delante de una cámara.  Lynch, el genio creado por Montana, resurge, y eso de por sí ya es un gran acontecimiento en pleno 2020. Solo hay que aclarar que la singularidad del director, nos hace pensar que este corto, a modo de punta de un Iceberg, trae un gran proyecto filmográfico detrás. Ya veremos.

 

David Lynch Featuring Jack Cruz – The Flame of Love (no vocals)