Para el neurocientífico Oshin Vartanian, al pintar “las partes del cerebro que están asociadas con la contemplación se activan automáticamente al ver o realizar arte, incluso si no están pensando críticamente”.

 

Por /: Daniela Ríos Henao

“El pintor que en nada duda, pocos progresos hará en el arte”.

Leonardo da Vinci. 

La pintura es considerada una de las Bellas Artes o artes superiores, título con el que figura desde el siglo XVIII en la clasificación del francés Charles Batteux, porque puede llegar a tener la capacidad de imitar la realidad, dice Władysław Tatarkiewickz. Este arte superior ha acompañado al ser humano desde sus inicios en el Paleolítico con la pintura rupestre y ha evolucionado junto a él desde aquel entonces.

Esta evolución puede ser evidenciada en la creación de nuevas técnicas en la pintura clásica como lo son: el óleo, la acuarela, el acrílico, entre otros. No obstante, gracias al avance tecnológico impulsado en las últimas décadas se han introducido nuevas formas de ver y realizar una pintura. Ejemplo de ello es el software de pintura o gráfico, del cual se hablará en el presente artículo. En este sentido, se busca demostrar que la experiencia sensorial es totalmente diferente entre la pintura clásica con respecto a la pintura digital, alterando así la vivencia artística.

El concepto de arte ha sido objeto de debate y tiene múltiples acepciones de autores, pero en este caso se tomará la definición planteada por el investigador de la historia del arte, el polaco   Tatarkiewicz (1886-1980), que entiende el arte como “aquella actividad humana consciente capaz de reproducir cosas, construir formas o expresar una experiencia, si el producto de esta reproducción, construcción o expresión puede deleitar, emocionar o producir un choque”.

El arte ha estado presente desde el comienzo mismo de la humanidad: no es disociable del ser humano, como afirmó la soprano ecuatoriana Beatriz Parra[1] en una ponencia suya en 2005[2]. Para Ros el arte, a su vez, identifica a la especie humana y la diferencia del resto de los seres vivientes; es una actividad social que se manifiesta en la cotidianidad humana como parte de la experiencia pública, pues en el arte mismo se muestra la cultura. Una de las expresiones artísticas más puras, como lo dijo el artista plástico español Alfred Lichter, es la pintura, definida por Owen como:

“La expresión de ideas y emociones, con la creación de ciertas cualidades estéticas, en un lenguaje visual bidimensional. Los elementos de este lenguaje, sus formas, líneas, colores, tonos y texturas, se utilizan de varias maneras para producir sensaciones de volumen, espacio, movimiento y luz en una superficie plana. Estos elementos se combinan en patrones expresivos para representar fenómenos reales o sobrenaturales, interpretar un tema narrativo o crear relaciones visuales totalmente abstractas”.

     A lo largo de la historia, los seres humanos han tenido la necesidad de expresar conceptos, ideas y emociones; una de las formas que encontraron para hacerlo fue a través de la pintura. El origen de este arte se remonta casi que a la génesis misma de la humanidad, en el Paleolítico (desde hace unos 2,6 millones de años hasta 12 mil años atrás), cuando los humanos primitivos que vivían en cavernas dibujaban en las paredes de estas las pinturas rupestres (del latín rupes [roca]). Este tipo de pintura retrató la fauna que vieron los habitantes del Paleolítico y también algunas escenas de su cotidianidad, como la caza.

Aunque inicialmente se podría pensar que estos primeros artistas hicieron estas representaciones pictóricas de carácter mimético, es decir, buscando imitar a la naturaleza como fin esencial del arte, esta conclusión no es del todo acertada, porque como sostiene Peralta, estas pinturas tenían fines rituales y eran realizadas por impulsos mágicos y religiosos, con el fin de facilitar la caza de los animales representados.

Las pinturas rupestres se realizaban con pigmentos naturales provenientes de minerales y plantas disponibles. Este mismo principio, de obtener los pigmentos de la naturaleza se ha usado profusamente hasta bien entrado el siglo XX, e incluso hoy se sigue utilizando.

Como puede verse, la pintura clásica se remonta al origen mismo de la humanidad, pues antecedió incluso al desarrollo de la escritura[3], y hoy día sigue vigente. La pintura digital, por su parte, es de reciente creación, pues de acuerdo con la Universidad Estatal de Ohio, esta surgió en la segunda mitad del siglo XX gracias al desarrollo de la informática. Uno de los pioneros en este campo fue el estadounidense Charles Csuri, quien entre 1964 y 1965 comenzó a crear animaciones por computadora.

En la actualidad existen dos grandes grupos de técnicas: primero, la pintura conformada por todas aquellas representaciones pictóricas que emplean pigmentos y materiales tangibles, que en este artículo será conocida como clásica o tradicional (incluye acuarela, óleo, temple, carboncillo, entre otras); y segundo, la pintura digital o software gráfico, que con ayuda de programas de computadora crea elementos artísticos; sobre esta última técnica, cabe resaltar que “difiere de otras formas de arte digital, (…) ya que no implica la prestación de un modelado 3D ni aplicar ningún tipo de renderizado”, de acuerdo con Silván.

Para el neurocientífico Oshin Vartanian, al pintar “las partes del cerebro que están asociadas con la contemplación se activan automáticamente al ver o realizar arte, incluso si no están pensando críticamente”, como recoge Hancock.

La acción de dibujar o pintar lleva a que el cerebro reorganice la sustancia blanca, encargada de la trasmisión de información, aumentando la habilidad creativa y mejorando la capacidad de percibir el ambiente.

Sobre este punto, se puede decir que tanto la pintura digital como la clásica cumplen con este efecto, pues ambas desarrollan la habilidad creativa por cuanto necesitan de una idea previa generada dentro de la mente de la persona.

Sin embargo, no puede decirse lo mismo del paso de la percepción a la acción, que consiste en plasmar esa idea al dibujo, pues en la pintura digital se tienen las herramientas de apoyo del software que evitan al máximo los errores y las acciones repetitivas que resultan ser mecánicas para el pintor.

En su lugar, cuentan con diferentes ayudas que facilitan este tipo de acciones al momento de plasmar la idea, además de que introducen figuras geométricas y colores predeterminados, evitando así gran parte de la experimentación del ejercicio creativo propio del pintor.

Como se ha expuesto, la pintura digital brinda una serie de ayudas al pintor para ejercer su labor creadora, pero también lo puede limitar en su experiencia sensorial, como lo menciona Ángela María González, comunicadora gráfica de la Universidad Cesde que domina ambas técnicas y las emplea en su labor diaria como maestra:

Los medios digitales proporcionan una serie de herramientas con las que se pueden lograr muchísimos efectos, pero no hay nada como experimentar directamente con el recurso. En él se pone en juego los sentidos: el olor de la pintura, el palpar texturas, hasta probar lo que se utiliza. Una termina, por ejemplo, comiendo acuarela porque el aglutinante es dulce; en fin, es más sensorial el arte tradicional que el digital… Este es más visual y de audición.

La pintura digital permite trabajar a través de capas que pueden ser modificadas en cualquier punto de la realización de la obra; además, pueden ser trabajadas de manera independiente dando la posibilidad de realizar cambios y corregir errores sin alterar lo que se lleva avanzado en el producto.

Por otro lado, en la pintura clásica, al no tener estas facilidades, se requiere un mayor tiempo y recursos para corregir un error o algo que desee cambiarse, por lo que requiere mayor paciencia de parte del pintor.

Si bien la calidad óptica que brindan las herramientas digitales permite mantener cierto realismo en la obra de arte, como afirma Kuspit: “esta representación digital pierde la calidad táctil de la representación pictórica y así, resulta menos orgánica e íntima (se supone que la representación digital resulta más intelectual y emocionalmente remota que la representación pictórica)”.

De este modo, se muestra que el pintor modifica la trasmisión de su mensaje según sea la técnica que emplee: un mensaje más intelectual y emocionalmente distante al recurrir a la pintura digital, y uno más íntimo y cercano al escoger la pintura tradicional.

Por ejemplo, al realizarse una técnica mixta, el observador tiene un contacto con la obra producto de las diferentes texturas de la pintura, sensación que carece la pintura digital porque si bien esta permite representar las diferentes texturas a nivel visual, no genera una sensación a través del tacto.

Para Kuspit en el arte digital posmoderno la imagen se convierte en una mera manifestación de un código abstracto creado por computadora que hace las veces de vehículo de la creatividad. Por otro lado, la pintura tradicional se aferra a la imagen, tanto así que muchos pintores se hacen reconocidos ante la crítica y el público debido a ciertas características propias de su estilo, como: trazos, tipo de pinceladas, gama de color y texturas que maneja en sus obras. “La transición desde la creatividad de la imagen a la del código está lejos de haberse completado y son numerosos los artistas que se muestran renuentes a aceptarla como inevitable”, remata Kuspit.

En síntesis, la pintura clásica o tradicional difiere de la pintura digital y modifica la vivencia sensorial y artística del pintor. En su mayoría, las herramientas digitales facilitan la creación artística, ahorrando tiempo y recursos, aunque no se puede negar que el proceso mental de ideación de la obra es igual en ambas técnicas.

La trasmisión del mensaje también varía entre la pintura digital y la clásica, por cuanto esta última permite al público interactuar con las diferentes texturas producidas en la obra, mientras que la pintura digital no permite una experiencia táctil.

 

Conclusiones

  • La pintura como manifestación artística y comunicativa ha acompañado a la humanidad desde sus inicios y se muestra como elemento representativo de la cultura.
  • La pintura clásica o tradicional guarda una experiencia sensorial diferente comparada con la pintura digital a raíz de las diferentes herramientas que brinda cada una de las técnicas.
  • La trasmisión del mensaje varía entre la pintura digital con respecto a la clásica debido a que esta última cuenta con texturas que acercan emocionalmente al público, mientras que la digital carece de texturas, por lo que se relaciona con una experiencia intelectual más que sensorial.

 

Referencias bibliográficas

Bergrado, G. (2014, 15 de diciembre). Science Shows Art Can Do Incredible Things for Your Mind and Body. Revista Mic. Recuperado de https://www.mic.com/articles/106504/science-shows-that-art-is-having-fantastic-effects-on-our-brains-and-bodies

Corbella, J. (7 de noviembre de 2018). Localizada en Borneo la pintura figurativa más antigua de la humanidad. La Vanguardia. Recuperado de https://www.lavanguardia.com/cultura/20181107/452791424991/pintura-rupestre-mas-antigua-borneo.html

González, A. Entrevista por mensajería instantánea WhatsApp. 25 de septiembre de 2019.

Hancock, J. (14 de noviembre de 2015). Los beneficios de dibujar y colorear de adulto, aunque no tengas ni idea. El País. Recuperado de https://verne.elpais.com/verne/2015/10/21/articulo/1445432697_658633.html

Kuspit, D. (2006). Arte digital y videoarte: transgrediendo los límites de la representación. Recuperado de https://www.uv.es/~francas2/doc/textodoc15.pdf

Muy Interesante. (s.f.). Estudiar dibujo y pintura te cambia el cerebro. Muy Interesante. Recuperado de https://www.muyinteresante.es/salud/articulo/estudiar-dibujo-y-pintura-te-cambia-el-cerebro-211421916925

Noguera, L. & Rodríguez, E. (2011). La invención de la escritura. En Noguera, L. & Rodríguez, E. (2011). Sumerios y Babilonios (p. 42). Bogotá D.C., Colombia: Editorial Panamericana.

Owen, P. (s.f.). Painting. Encyclopaedia Britannica [versión electrónica]. NewYork, EU: Encyclopaedia Britannica Inc., recuperado de https://www.britannica.com/art/painting

Parra, B. (noviembre de 2005). Plan Nacional de Inserción de los Componentes Culturales y Artísticos en la Educación. Conferencia Regional de América Latina y el Caribe Latino: “Hacia una Educación Artística de Calidad: Retos y Oportunidades”. Conferencia llevada a cabo en Bogotá, Colombia. Recuperado de http://www.lacult.unesco.org/docc/PonenciaEcuador.pdf

Peralta. A. (2012). Prehistórico. En Peralta. A. (2012). Historia de la Pintura (p. 8). S.c.: s.e. Recuperado de https://jubiceca.files.wordpress.com/2018/05/historia-de-la-pintura.pdf

Ros, N. (2004). El lenguaje artístico, la educación y la creación. Revista Iberoamericana De Educación, 35(1), p. 1. Recuperado de https://doi.org/https://doi.org/10.35362/rie3512901

Silván, A. (2014). ¿Qué es la pintura digital? En Silván, A. (2014). Pintura Digital: Mi técnica (p. 3). Madrid, España: Universidad Rey Juan Carlos. Recuperado de https://dibujourjc.files.wordpress.com/2015/03/alfonso-silvan-ruiz_6152694_assignsubmission_file_pintura-digital-mi-tecnica.pdf

Tatarkiewickz, W. (1975). El arte: historia de un concepto. En Tatarkiewickz, W. (1975), Historia de seis ideas (pp. 44 – 85). Madrid, España: Editorial Tecnos. Recuperado de https://marisabelcontreras.files.wordpress.com/2013/11/tatarkiewicz-historia-de-seis-ideas.pdf

Universidad Estatal de Ohio. (2007). Art History. Columbus, Estados Unidos: Charles A. Csuri Project. Recuperado de https://csuriproject.osu.edu/index.php/About/arthistory

 

Citas

[1] Soprano ligera ecuatoriana que entre 2000-2004, se desempeñó como viceministra de Cultura de Ecuador.

[2] Ponencia presentada en la Conferencia Regional de América Latina y el Caribe Latino: “Hacia una Educación Artística de Calidad: Retos y Oportunidades” celebrada en Bogotá, Colombia, 28-30 noviembre de 2005.

[3] La pintura rupestre más antigua descubierta hasta el momento data de 40 mil años de antigüedad, y fue descubierta en una cueva en la isla de Borneo (Corbella). La escritura surgió hace unos 5 mil años, entre el 3250 y el 3100 a.C. en Mesopotamia, y fue inventada por los sumerios (Noguera & Rodríguez).