Caminando por las calles de Bogotá se logran captar muchas cosas con el ojo biológico o con el lente de la cámara, edificios que se pierden en la oscuridad del cielo en las noches, taxis que no le paran a los transeúntes, borrachos o indigentes que no saben si amaneció o está llegando la noche. El olor a capital entra por las fosas nasales, más que todo en las personas que no residen allí y se empieza uno a preguntar ¿A qué huele la capital?, ¿Cuál es ese olor desconocido que se combina con el frío?, La urbe gigantesca arropa en sus noches a miles de personas que se abren paso entre las calles para llegar a su sitio de destino, si es que lo tienen.

café libro

Por: Jhonwi Hurtado

Fotografías: Elkin Londoño

Entre esas calles de casas para universitarios, de casas y hoteles, se encuentra un lugar que combina letras, arte, granos de café y licor. Un lugar que parece sacado de “Media noche en París”, donde se reunirían Hemingway y sus amigos a tomar sus copas y hablar de sus amadas.

Café Libro se llama, aunque en algún momento se iba a llamar “Casal Gaudí”, en honor al poeta Catalán Casal y al arquitecto y escritor Antoni Gaudi. Esa era la intención de Jorge Darío Navarro y Manuel Gil Giraldo, fundadores del sitio. Manuel Gil es escritor, más conocido como “Magil”,  ahora un poco alejado del café se dedica a sus proyectos de escritura, por su parte, Jorge Darío Navarro, se encarga de darle vida al lugar que arropa tertulias noche a noche. “La idea inicial era poner una fundación y llamarla “Casal Gaudí”,  era una cuestión artística y cultural que a través de talleres, conferencias, lecturas y otro tipo de actividades organizadas acá en el Café Libro Casal Gaudí, y con la ayuda de escritores, poetas,  casas editoriales que nos han colaborado gentilmente en el momento de hacer sus actividades, hemos hecho sus lanzamientos acá” cuenta Jorge Darío mientras sirve una cerveza.IMG_7377

Jorge Darío nació en Cartagena, sus estudios los inició en La Salle, y en Bogotá terminó sus estudios en el Colegio León de Greiff. Fue deportista de alto rendimiento, llegando a representar al distrito y a Colombia en torneos de Bolos, de esa época recuerda mucho las visitas al eje cafetero: “Tuve la oportunidad de gracias al deporte conocer el eje cafetero, gracias a los Bolos, representé al distrito y a Colombia en torneos. Eso fue por allá en el año 1987, la gente muy cordial, inicialmente yo iba y por la edad íbamos con viáticos muy escasos pero teníamos algo y llegábamos al hotel. Pero después la gente nos hospedaba en sus casas y nos ahorrábamos lo del hotel. Era algo muy jocoso”.

Cuando se entra al Café Libro se nota una propuesta diferente; allí las personas pueden tomar un café mientras por sus ojos pasa la poesía, la crónica, la novela o el cuento. Se ingresa por un corredor estrecho, a la derecha la barra cubierta de libros y a la izquierda una pared con una cortina de libros, para variar.  Algunas mesas con una sola silla, aptas para quien gusta de la lectura  o la escritura en solitario, Al fondo un cuarto amplio, sitio de concentración de universitarios, adultos o ancianos que llegan a contar lo que han leído o lo que pretenden leer. “A veces llegan estudiantes de universidades cercanas y piden el lugar para reunirse y escogen entre todos una obra en común, la leen, se da un espacio y después vienen a discutirla entre cervezas o café”.

Al sitio han llegado personas como José Martínez, Efraín Vergel y algunos escritores amigos de la casaIMG_7384

“El lugar está dirigido a personas que quieran reunir y hacer sus tertulias, también vienen periodistas y nosotros les brindamos el espacio. Viene mucha gente joven interesada en la lectura que no encuentran el espacio y no saben dónde reunirse. En una ocasión llegó Bruno Díaz antes de que entrara a su actual trabajo y no conocía el sitio,  le agradó muchísimo o Clara López que casualmente llegó al sitio y luego regresó varias veces.” Dice Jorge Darío, mientras atiende un hombre que pide escuchar tangos.

En este momento  el sitio cuenta con más de 150 libros sin copia y algunas obras de arte. Si alguien desea, deja un separa libros y ahí tendrá a disposición el libro cada vez que la lectura lo llame. Se encuentra ubicado en la Calle 23  #7 -46.