¿Alguna vez se han preguntado quién está detrás de esos inventos de televentas, infomerciales que pasan los domingos por la mañana en ciertos canales de películas,  que por lo insoportables quitamos rápidamente?

Joy q

Por María Laura Idárraga

Joy: el nombre del éxito es una película que recrea la vida de una mujer. Joy Mangano (Jennifer Lawrence) es una madre de dos hijos, ama de casa, divorciada, que se cansa de llevar una vida como proletaria y se permite crear el invento que revolucionaría la limpieza en los hogares.

Lo curioso de esta mujer es que tiene cualidades que la hacen única, al menos para los negocios: es emprendedora, perseverante, obstinada, ambiciosa y muy muy creativa. Desde pequeña su abuela Mimi la observaba jugar y construir pequeñas cosas a las cuales otorga un gran valor emocional, sin embargo, tras la separación de sus padres, todo parece oscurecerse para su imaginación.

En el año 1989 la televisión que ve su mamá se reduce a las telenovelas, contenido exclusivo para las amas de casa; en una época en que aún los esposos se van a trabajar y las mujeres se quedan en casa cuidando los niños, preparando la cena y organizando los enceres.

 La limpieza –desde siempre– ha sido el lugar común de las mujeres para regalarse tips y compartir ideas. Joy se parte el lomo limpiando su casa, que por cierto parece estar a punto de caerse, trabajando largas jornadas que la dejan agotada y sin mucho tiempo. Y es así como nace el ‘miracle mop’, un milagroso trapeador que no solo se escurre por si solo, sino que además puede desprenderse del mango para lavarse en la lavadora, sin necesidad de utilizar las manos y permitiendo terminar mucho más rápido los quehaceres del hogar. Lo curioso es que este utensilio nace en medio de una epifanía que ella plasma gracias a las crayolas de su hija.

Eso en el 2016 puede sonar muy poco útil, pero para la época de la historia es un invento que revolucionaría las tareas domésticas, solo con hacerlas más simples y menos agobiantes.

Con lo que Joy busca incansablemente hacer de su idea una idea de negocio. Inicialmente pide apoyo de su familia y revisa los procesos legales para patentarla, encontrándose obstáculos en su camino. Es así como tenemos una excelente trama basada en personajes de la vida real que saben cómo hacer dinero, aunque eso sí, nada fácil.

Joy comienza ofreciendo su trapeador en los estacionamientos de los supermercados, enseñando a utilizarlo a las mujeres que pasan por su lado. Al principio no tiene éxito, aquellas mujeres pasan de largo y obvian la genialidad por tratarse de un utensilio tan común como el trapeador. No obstante Joy piensa en llevar sus ideas a otro nivel y con ayuda de su ex marido y Mimi –en adelante consejeros– consigue una cita con Neil (Bradley Cooper), ejecutivo de la compañía Home Shopping Network, quien la lanza al estrellato al permitirle salir en pantalla chica promocionando su invento.

ficha 1