MUERTOS QUE ACOMPAÑAN A LOS VIVOS

Entrevista a María Isabel Carvajal, mujer dedicada a ofrecer servicios en la religión del palo mayombe. África resuena en estos rituales.

 

Por / Camila Andrea Rúa Tovio

“Esa vieja es bruja”, así nos llaman y para nosotros es una falta de respeto, porque el brujo para mí es aquel que hace daño, hechizos y maldad. Yo no lo hago, yo tengo mis hijos y creo en Dios, esto es una religión. Así explicaba María Isabel Carvajal*, mientras estaba sentada en una butaca blanca mirándonos fijamente. Aquel sencillo apartamento con paredes amarillas no daba ningún indicio de prácticas mágicas que hacía su dueña, lo más inusual que había eran dos cuadros de hombres con las fechas de su nacimiento y muerte, los cuales usualmente son utilizados en las ceremonias funerarias.

En aquella sala se encontraban dos mujeres, la primera morena y alta que, minutos antes, estaba trapeando el apartamento y la segunda, María Isabel, una mujer trigueña de rasgos indígenas, con los dientes manchados por el tabaco y un cabello negro que enmarca su rostro llamativo y termina en sus hombros, tenía un vestido azul claro con rayas blancas, aretes rojos y una cadena plateada con un búho. Por sus vecinos es conocida por ser bruja, pero en realidad es una mujer que durante años trabajó el espiritismo en Turbaco, Bolívar, un pueblo a aproximadamente treinta minutos de Cartagena, hoy ella está consagrada a la religión del palo mayombe, en la cual se trabaja con los muertos y tiene origen en el Congo, África.

El palo mayombe utiliza materiales de la naturaleza como plantas, animales, etc. Fotografía / La Verdad noticias.

¿Cuáles fueron sus primeros acercamientos a este tipo de prácticas?

Practiqué el espiritismo aproximadamente a los nueve años, me gustó, para mí era como si fuera un escritor o compositor. Yo cogía un cuaderno y me venía todo el aché[1], cuando indagaba oraciones me daba cuenta de que las sabía. A los catorce o quince años quería fumar tabaco y lo hacía a escondidas de mi mamá, esperaba que ella se fuera y compraba un tabaco, buscaba oraciones y las ponía. De pronto cogía una planta de albahaca, de toronjil, una mata de flores, la ponía a cocinar y la echaba en la casa, cositas así… Cogía una vela y la marcaba con el nombre de la persona a quien le hacía trabajo, mis tías, ellas decían tener problemas y luego de eso veía que las cosas cambiaban. Después, hace muchos años conocí a alguien que trabajaba el mundo de la reina María Lionza, me habló del espiritismo, me preguntó si yo quería aprender y le dije que sí.

 

¿Qué le hizo confiar en el espiritismo?

Comencé a trabajar el espiritismo y tuve una experiencia con mi hijo. Tenía a mi hijo de aproximadamente tres años. Esto es como dice el dicho “como dijo Santo Tomás: ver para creer”, cuando mi hijo tenía un año de nacido él se me fue poniendo delgadito, demasiado, los pómulos se le hundieron como un cadáver. En la experiencia espiritual que recibí esa vez, en la que bajó uno de los espíritus y hubo una sanación en mi hijo, me dijeron todo, por qué él estaba así, hizo la liberación a mi hijo y desde ahí me entregué al espiritismo.

Después de esa experiencia con su hijo y de una velación de fuerzas que como su nombre lo dice ayuda a tener más fuerza a las personas que se inician en esta religión, María tuvo que hacerla porque escuchaba el sonido de los tambores que significa llamar a las deidades. De ahí en adelante comenzaron a conocerla y a viajar por su trabajo con el espiritismo haciendo limpiezas, exorcismo, liberación, destrancamiento, etc., estaba viviendo “el triunfo”.

 

¿Por qué no siguió viviendo “el triunfo”?

Pasado el tiempo, conocí a alguien que es un babalawo[2], me hablaron de rayamiento, yo ya tenía que subir esa escala. El primer rayamiento fue con un venezolano, me iba muy mal porque era parte oscura y esa no era mi rama. Me fue muy mal, no tenía ni para comer, se me cerró todo. Al darme cuenta de eso renuncié a todo, renuncié a esa casa de palo o a esa iglesia.

El rayamiento es una ceremonia dirigida por un tata[3] para iniciarse en la religión. En la que se hace un pacto con un ancestro del individuo que se va a unir, luego se invoca y se pregunta si el muerto quiere caminar con ella, si la respuesta es sí pactan la unión para que siempre la acompañe. El ritual ayuda a crecer a la persona, le trae prosperidad e incluso hay quienes son rayadas para curar enfermedades mientras que a María le ocurría todo lo contrario.

 

¿Cómo renunció?

Uno va a una ceiba, que para nosotros es un árbol sagrado, mamá la ceiba o papo el ceiba, le da el conocimiento de por qué iba a renunciar, eso no se puede botar, tirarlo a la basura. Una vez tú te haces el rayamiento es un pacto que haces, toda la vida vas a ser palero[4] o palera o cangulero. Cuando entregué todo, le di conocimiento a madre ceiba que en vez de traerme cuenta –cuenta es bendición–, me trajo fue atraso para mi vida y lo entregué.

 

¿Cómo regresó a la religión?

Conocí a este babalawo que en su vida pasada fue un tata, indagué, pregunté y me volví a rayar, porque el rayamiento es para mí una religión, se trabaja con muertos. El muerto te escoge a ti, porque uno no escoge al muerto. Cuando yo me fui a rayar tenía tremendo periódico con los nombres de mis ancestros y resulta que en la ceremonia recordé uno que ahí no estaba, mencioné el nombre de esa persona, pregunté y respondió que sí. Luego llegué a la casa, mi hija me dijo: “mami, hay un hombre así… parado en la puerta”. Ella no sabía quién era, pero yo sí, era el familiar con que hice el pacto.

En el rayamiento se entrega un lucero, que es la representación de Nkuyos[5] y por dentro cuenta con veintiún tierras que son los veintiún caminos a los que se le denomina luceros, como referencia a que son los que guían durante la noche. Además debe de tener un pedacito de cráneo humano y un hueso de muerto, los cuales antes se consagran y se les hace limpieza espiritual. Se hace el pacto, a la persona le hacen una pequeña cortada y la sangre se agrega en el lucero para que reconozca al dueño.

 

En mi caso no trabajo el amor, yo digo que esto es como la medicina, cada quien tiene una especialidad.

 

¿Utiliza el lucero personal para trabajar?

Si yo le trabajo a alguien más, mi lucero personal se carga de malas energías, entonces cuando voy a trabajar algo para mí está cansado, agotado y después me toca limpiarlo con plantas, con tabaco. Mi padrino me dijo: “tú trabajas mucho y cargas tu lucero y te cargas tú”, por eso tengo dos, uno para trabajar y otro es mío, totalmente mío.

 

¿Qué trabajos hace?

En mi caso no trabajo el amor, yo digo que esto es como la medicina, cada quien tiene una especialidad. Lo mío es liberar, destrancar, exorcismo, prosperidad, esa es mi especialidad, se me da mucho más rápido, es lo que más hago, es lo que más me gusta, es lo que más buscan. Los trabajos de amor para amarrar a un hombre, para dominar muy poco me gusta, pero obviamente lo sé hacer, no me gusta porque cambiar el pensamiento es un poco difícil. Entonces hay que utilizar magia negra y no me gusta, ese tipo de magia me enreda, porque llamas a una deidad oscura. Si te hicieron una separación y hay que hacer un retorno y hay que liberar, limpiar entonces sí, se endulza la unión para que otra vez retorne en ese hogar la tranquilidad, la unión, el amor, sí se hace. Pero que de pronto venga una persona por maldad, no lo hago, porque ahí no hay amor, termino aconsejando. Yo no lo hago, ahí es donde vienen los karmas, separar por ejemplo una pareja que está casada por lo católico, ahí me estoy viendo con la voluntad de Dios. Entonces no lo hago porque después me voy a llevar un karma, y yo respeto eso, pero no hago trabajos de separación.

 

¿Qué diferencia hay entre trabajar el espiritismo y el palo mayombe?

El palo mayombe se trabaja diferente al espiritismo porque para este último tienes que pedir permiso, permiso que se pide con un tabaco o tres tabacos. Si el tabaco te abre bien, si el tabaco no te abre, no puedes trabajar el día de hoy. En la palería no, tiene una ventaja, rezo la moyugba[6] y le doy el conocimiento que lo voy a ofrecer con lunga, zunga y malafa; lunga es la vela, malafa es el ron y zunga es el tabaco. Se activa rezando la moyugba, ofreciéndole, soplándole tres veces ron y soplándole el tabaco tres veces, hay un saludo que tienes que hacer cuando vas a soplar el ron, con el brazo, tienes que inclinarse haciéndole majestad porque si le soplas así él piensa que lo estás escupiendo. Lo activas, le das el conocimiento “vamos a trabajar”, ya él no sabe si es bueno o es malo lo que vas a hacer, simplemente va a trabajar, es una orden.

Estas prácticas no compiten entre ellas, porque el espiritismo a menudo es incluido en esta religión, incluso es común que las personas al igual que María inicien en dicha práctica. Lo que se podría denominar como una multiplicidad religiosa, por ejemplo hay quienes practican cuatro cultos como es el caso de Enrique Hernández Amentero, el sacerdote mayor de la santería cubana. La multiplicidad se convierte en un sincretismo cuando se juntan las prácticas de estas religiones de origen africano con las católicas y que en el imaginario son opuestos.

 Este sincretismo permite que se celebren varios días sagrados y que la línea que divide una religión de otra sea difusa. Fotografía / Archivo

¿Usted participa en la iglesia católica?

Sí, sí voy a la iglesia católica, creo en Dios, en la Virgen María, porque soy bautizada por la Iglesia, conozco la religión, rezo el Padre Nuestro y el Rosario y no estoy haciendo nada malo, riego el incienso aquí en mi casa para alejar a los malos espíritus, agua bendita, en cualquier limpieza que voy a hacer necesito agua bendita si es de iglesia. Porque soy católica mis alabanzas los domingos no fallan, ese día es bendito, independientemente de la religión que sea es sagrado.

 Este sincretismo permite que se celebren varios días sagrados y que la línea que divide una religión de otra sea difusa, por tanto no hay una gran diferencia entre rezar al Dios católico o a Nsambi. Y aunque hay prácticas que varían, en algunos casos se pueden apoyar en pasajes bíblicos para desmitificar, específicamente las que durante mucho tiempo han sido entendidas como negativas un ejemplo de ello son los sacrificios animales como parte de sus rituales.

 

¿Qué otras prácticas y celebraciones tienen?

Yo, religiosamente, todos los días que me levanto le pido al Señor sea por lo católico o sea por la religión palera. Hoy lunes para nosotros es donde debemos vestirnos de ropa clara (lleva un vestido talego azul claro con líneas blancas) para que empiece mi semana con claridad. Los lunes hacemos una ofrenda al lucero, ya que para nosotros el lucero nos abre y nos cierra el camino para que esta semana empiece con bendición, cuenta, libérame de cosa mala, cosa sucia, pestilencia, brujería, yariyari… eso quiere decir que me libere de chisme, de habladuría. Pero primero se le da la mención a Dios sea de rodillas o de pie en un lugar que estés solo, que nadie te escuche, independiente de cómo uno quiera llamarlo: Yahvé, Jehová, Jesucristo o Dios, uno siempre tiene que darle las gracias a él.

Por ejemplo, hoy cumple mi lucero, yo me rayé un diecinueve, yo vengo y llamo a hermanos de la religión, “vamos a hacer algo hoy agradeciendo a Nsambi por este día, la oportunidad, todo lo que aprendí y todo lo que me ha dado”. Vamos a una ceiba, llevamos fruta, ron, flores, luces, si tú quieres llevarle pudin, globos, o sea cosas así, todo lo que le puedas ofrecer. En la ceiba se le hace el ritual y no debe de faltar un ensusu, un gallo, se va pidiendo por la liberación, quitar todo lo malo y se mata, yo no debo matarlo, lo mata un tata. Eso es lo que nosotros hacemos, no importa qué día, pero lo hacemos, todo comienza el día donde se entra a la religión.

 

Acerca de los sacrificios…

En cualquier tipo de religión se hacen sacrificios, si vemos en los antepasados se hacían sacrificios. En el pasaje bíblico de la liberación de Israel dice que marcando las puertas con sangre lo iba a salvar de que llegue la muerte, eso significa la sangre. La gente dice que están haciendo pactos y son cosas satánicas sin saber, a veces indagando, preguntando puede saber el porqué lo hacemos.

 

¿Cómo se siente en esta religión?

Hoy en día te puedo decir con fe que soy una mujer bendecida y el día que me toque la muerte que sea Dios que me juzgue y te puedo decir que todo lo que tengo hoy lo he conseguido trabajando a pulso, sola he mantenido a mis hijos y lo he conseguido por mí, yo era manicurista hace muchos años. Toda persona tiene alguien a su alrededor, a su Ángel de la Guarda, yo tengo con quien hice el pacto que me acompaña hasta cuando yo muera, lo siento, lo veo, lo percibo… Incluso hoy me tocó limpiar porque sentía el olor a muerto.

El olor a muerto, esa era la razón por la que la otra mujer había estado trapeando. Maria Isabel y la mujer morena se miraron con una sonrisa cómplice en sus labios, los cuales esconden muchos más secretos que tal vez nunca se descubrirán…

[1]Poder, energía, don, virtud.

[2] Sacerdote de la religión yoruba.

[3] Sacerdote de la religión palo mayombe.

[4] Es el nombre que reciben los especialistas religiosos practicantes del palo mayombe.

[5] Espíritus que eran guardianes de la ley, de los vientos, el cielo y las tradiciones morales de los habitantes del Congo.

[6] Es una oración y cada casa de palo (iglesia) tiene una.