Poeta del viernes Li Qingzhao

Li Qingzhao (1084-1151) nació en una familia de letrados. Estudió en profundidad historia antigua y literatura china, y creció en un medio donde destacaba la inspiración lírica, al punto que de niña era capaz de recitar más de cien poemas.  Su marido era un estudioso y coleccionista de objetos arqueológicos. . El amor que Li le profesó a su esposo no tuvo límites. Zhao Mingchen, por su profesión, cambiaba de destino continuamente y Li Qingzhao quedaba sola en casa mientras añoraba la llegada de su marido, como se puede observar en sus poemas dedicados a la separación del ser amado. Su poesía está escrita con gran lirismo y exquisitez, con un dominio excelente de la prosodia del género Ci, en el que el ritmo del verso y la expresión de los sentimientos se aúnan para la creación de un universo poético auténtico y profundo. Al morir su marido, la poetisa comenzó un largo periplo sin rumbo por tierras del sur, donde murió a los sesenta y ocho años de edad.

 

Li Qingzhao

 

 

Quince años ha, bajo la luna,
me dedicaste un poema,
improvisado entre las flores.
Ahora, de nuevo estoy aquí.
Las flores, parecen las de antes
y la luna, es siempre la misma
Más, ¡qué distinto es lo que siento¡

 

LAVANDO LA ARENA DEL ARROYO
(Huan Xi Sha)

su rostro
como una flor de loto
se abre en una sonrisa

el humo del pato de jade del pebetero
vuela hasta su mejilla también perfumada

mirada de olas que apenas se turban
y traslucen sus pensamientos

de perfil
con un gesto sentido
lleno de gracia y de encanto

ella escribe sobre un papel
el secreto de su corazón:

«cuando la luz de la luna
desvíe la sombra de todas las flores
¡amor mío!
regresa »

 

 

Una rama de ciruelo

El aroma de los lotos rojos se desvanece

verde alfombra de otoño

me desabrocho el fino vestido de seda

sola

subo a la pequeña barca

¿quién me enviará entre las nubes

bellos mensajes de amor?

quizá, volando de regreso,

las ocas salvajes dibujen palabras en el cielo

la claridad de la luna envuelve

al pabellón del Oeste

las flores se marchitan

pero las aguas fluyen como siempre

igual que nuestro amor

dos lugares distintos:

y una misma tristeza

que quisiera detener

pero no puedo

lágrimas que desde mis ojos caen

desde mi corazón ascienden

 

 

 

CANTO DEL SUR
(Nan Ge Zi)

Vía Láctea:
río de estrellas
girando por el cielo

todos los estores se han bajado

el frío va conquistando
mi lecho y mi almohada
llenos de lágrimas

entonces me levanto

me desabrocho el vestido de seda

solo quiero saber
qué tiempo es ya de la noche

se han desprendido algunos pétalos verdes
de los lotos que ornan mi ropa
y hay menos filamentos de oro en sus raíces

pero todo es igual que siempre:
la estación
este vestido

únicamente mi pena
no es la misma de antes

 

 

Para la melodia Primavera en Wu Ling

Ya ha amainado la suave brisa.
El polvo perfumado se
ha posado. Es el final de la época
de las flores. Cae la tarde
y la pereza no ha dejado peinarme
en todo el día. Ahí están
los artículos de tocador, pero mi
esposo se ha ido para no
volver. Cualquier esfuerzo sería
en vano, cuando intento
cantar, las lágrimas me ahogan.
He soñado que mi barca
de flores me llevaba hasta él, pero sé
que un navío tan frágil no
podrá cargar con tal peso de pena.
COMO EN SUEÑOS
(Ru Meng Ling)

sola
sentada en la ventana
¿quién quiere acompañarme?

al menos con mi sombra
ya somos dos

pero anochece

la luz de mi lámpara se extingue

mi sombra me abandona

¿qué puedo hacer entonces?

¿qué puedo hacer?

¡tanta es la pena que me embarga!