El mundo ha estado en sus manos no por su pretendida superioridad sino porque se apoderaron de la economía y crearon toda una cultura patriarcal a su alrededor para defender su supremacía. ¿En eso consiste su masculinidad, en su dominación?

 

Por: Gloria Inés Escobar Toro

El 19 de marzo, desde hace poco, se celebra en Colombia el Día del Hombre, fecha en la que la iglesia católica celebra el día de San José, modelo de hombre según esta religión. De esta manera se quiere homenajear al hombre “pensando en equiparar los derechos del sexo masculino a las celebraciones que ya se le realizan a la mujer, como el día de la mujer o el día de la madre”.

Celebrar este día es una idea tan ridícula y absurda como ofensiva para las mujeres.

En efecto, resulta ridícula esta idea de la misma manera que lo es la de celebrar el día de la mujer, de la manera en que el comercio y las instituciones lo hacen. No hay razón para celebrar ni felicitar el hecho de ser machos o hembras pues en ello no hay ningún mérito; ser de uno u otro sexo es un hecho biológico sobre el que no hay nada que decir.

Ahora bien, si lo que se celebra es el hecho de ser mujer (comportarse como tal) o ser hombre (comportarse como tal), no solo resulta absurdo sino ofensivo para quienes defendemos la idea que el género es una hechura social de lo más dañina y discriminadora. Los roles femeninos y masculinos que se han creado alrededor del sexo no han hecho más que separarnos como seres humanos que somos.

Masculino y femenino, esos estereotipos chocantes por lo burdos, mutiladores y ramplones a los que nos obliga la sociedad entera a adoptar, nos han hecho más daño que bien. Felicitar “en su día” al hombre desde esta perspectiva es reconocerles que su lado oscuro: la violencia contra las mujeres, la prepotencia, su pretendida superioridad, no solo no importan o no son defectos, sino que hay que resaltarlos, ¡faltaba más! !Qué descaro!

De la misma manera eso es lo que se hace erróneamente el día de la mujer cuando se la felicita por lo más abominable que el estereotipo alienta: su delicadeza -léase vulnerabilidad-, su abnegación, sacrificio y obediencia. O se la felicita por ser lo más bello de la creación, lo más sublime y sagrado, todas esas estupideces que se han inventado y que suenan aparentemente muy bien pero no significan nada ante la realidad de discriminación y violencia en la que viven millones de mujeres en el mundo.

Los hombres han estado en el poder y siguen estándolo en abrumadora mayoría; han ejercido este poder de muchas maneras, especialmente a través de la violencia; han moldeado el mundo y todo lo que hay en él incluidas las instituciones sociales, políticas y económicas, a la medida de sus intereses y deseos; han relegado a las mujeres a un segundo plano y las han hecho sus esclavas. ¿Eso es lo que hay que celebrar el 19 de marzo? !Respeto, por favor!

El mundo ha estado, y sigue estándolo, en manos de los hombres y no precisamente porque su inteligencia sea superior a la de las mujeres. La inteligencia, el pensamiento, la razón no son propiedad exclusiva de los machos, es propiedad de la especie y claro que hay diferencias y grados entre sus miembros, pero dichas diferencias nos incluyen a todos.

El mundo ha estado en sus manos no por su pretendida superioridad sino porque se apoderaron de la economía y crearon toda una cultura patriarcal a su alrededor para defender su supremacía. ¿En eso consiste su masculinidad, en su dominación?

Para terminar, quisiera hacer unas preguntas para agitar la reflexión: ¿para qué un día del hombre si desde que se inició el patriarcado hace muchos siglos, todos los días han sido sus días? ¿No les basta con esto? ¿No es suficiente con los derechos que se han otorgado a sí mismos? ¿Cuáles son los derechos que se pretenden equiparar? ¿En serio tienen agallas para aceptar ese esperpento del día del hombre? ¿No deberían en su lugar, manifestarse rechazando todo lo ilógico, inhumano, absurdo, artificial y abominable que resulta la masculinidad? ¿No deberíamos las mujeres rechazar rotundamente semejante esperpento? ¿Día del hombre? No sean descarados.

Ni una sola concesión al patriarcado. Rechacemos con fuerza esta celebración.