Esta es una conferencia dictada por Alfonso Gutiérrez Millán (abogado de la Universidad de Caldas, concejal de Pereira cuatro veces, gobernador encargado de Risaralda) en el marco de la Semana de la Facultad de Ciencias Sociales Humanas y de la Educación: Retos Contemporáneos: diferencia, exclusión y conflicto, en la Universidad Católica de Pereira. 

violencia

Por: Alfonso Gutierrez Millán*

Relatoría y edición por: Andrea Ramírez Mosquera

Contexto histórico

Pretender resumir un tema tan delicado en unas cuantas palabras es muy osado, el problema del conflicto colombiano es que ha sido “abstractizado” (convertido en abstracto). Para iniciar, hay que tener en cuenta que durante todo el siglo XIX la economía colombiana fue insignificante, basada en la exportación de oro como eje principal, lo cual refiere una mirada obligatoria a la política que deja saber que la peste de América Latina fueron el caudillismo y las dictaduras, los cuales acabaron con grandes poblaciones y erradicaron de fondo muchas ideas.

En el caso colombiano los partidos tradicionales se mataron por el poder con diferencias ideológicas; el liberalismo radical era ferozmente anticlerical, partidario del libre cambio y de la separación entre Iglesia y Estado, mientras el conservatismo manejaba una alianza férrea entre la curia y el poder, una tendencia a centralizar el poder. Esta lucha ideológica descuidaba todo lo demás, dejando que este siglo transcurriera con una economía completamente agraria, campesina y atrasada. Se tiene entonces que todo el siglo XIX transcurrió entre la ignorancia y la falta de economía. No hay industria en el siglo XIX, pero sí hay luchas ideológicas enormes en las que la lucha por el poder ha sido fanática y decidida, los funcionarios tienden a atender bien solo a sus copartidarios, dejando de lado a quienes realmente los necesitaban porque eran de otro partido.

Posteriormente la destrucción del federalismo hace que la centralización del poder lleve a beneficios para la clase dirigente pero cabe anotar que en Colombia se logró evitar el populismo, el cual consiste en comprar la lealtad del pueblo, ser demagógico y manipular el poder.

Por otra parte se habla mucho del poder del Estado pero no se ha estudiado a fondo el fuero militar. Es cierto que el Estado está ausente en muchos aspectos pero en el aspecto militar es parcialmente débil. La conclusión es obvia: si el poder se basa en el dominio de la tierra y tiene poco poder militar se debilita el poder mismo. Es un país que es igual a España y Francia juntas, con una debilidad intrínseca.

En cuanto a la violencia, se tiene que el 95% es rural, si bien la violencia se ensaña en muchas partes, principalmente en las zonas cafeteras. Así, entonces, se tiene un panorama de por qué existe el conflicto:

Una economía rural, un producto de mono exportación y una estructura vertical de la constitución, son causas para el conflicto.

Por otra parte, el gobierno ofrecía la posibilidad de importar sólo lo que no se producía aquí, ayudando en cierta medida, pero no fue para siempre.

También llegaron las guerrillas con líderes como Tirofijo, quien dirigió las FARC, pero en realidad él era un producto de la violencia misma de los liberales y conservadores, claro está, eso se silencia porque a los partidarios no les conviene, pero las responsabilidades históricas  son difíciles de asumir. El estudio de la historia en Colombia ha sido descuidado.

En el contexto histórico es necesario entender que los chusmeros y las  actuales guerrillas son diferentes; en las antiguas agrupaciones armadas al margen de la ley, chulavitas y chusmeros se igualaban en violencia, pero no eran lo que hoy se conoce como guerrilla. Eventualmente esa violencia desplazó a la gente del campo hacia la ciudad, eso produjo una acumulación de gente en la ciudad que, por supuesto, produce un efecto económico, y crea una demanda que urge ser satisfecha, cambiando así los tipos de oferta.

Desde la década de los 80 en adelante hay un desarrollo industrial en Colombia, las ventas se disparan un 300% después de la Violencia, incrementa el crecimiento de la ciudad como una de sus causas. Ahí viene la pregunta: ¿Cómo se resolvió la violencia bipartidista? Pactando una alternación del poder, con el Frente Nacional. Liberales y conservadores gobernarían a partes iguales, -eran los actores violentos que tuvieron que llegar  a un arreglo para lograr detener la matanza que duraba ya cien años-.

Hay un dimensionamiento diferente de  lo que es la Violencia: La violencia del 50 fue por tierra y café, aunque la producción cafetera no era latifundista, además es un error pensar que el latifundio es causa directa de la violencia.

Para el 60 y 70 se fundan: el  ELN,  M19 y EPL las primeras pasan de ser autodefensas a ser ejército popular de liberación, la principal razón para este cambio fue político-militar, ya que las fuerzas armadas de Colombia no llegaban a 80 mil, por lo tanto es absurdo pretender que esa fuerza militar pueda controlar algo. Hay que admitir que el Estado era débil militarmente, pero compensaban la falta de efectivos con la ferocidad, aún así  las posibilidades militares de la guerrilla parecían abiertas porque el Estado era débil por lo social, económico y el uso de la fuerza, de esta forma la guerrilla fue creciendo en el campo  pero es de resaltar que nunca ha tenido fuerza en la ciudad. Los estrategas de la guerrilla no tuvieron presente que el país estaba dejando de ser rural para ser urbano, el café fue reemplazado por el carbón y níquel, la guerrilla subvaloró el aspecto político, económico y militar. Un país que está ya fundamentalmente urbano, cuya producción ya no es rural, no puede darse el lujo de que una guerrilla totalmente rural lo domine.

Uno de los líos con las FARC es que nunca lograron contacto serio con las masa urbanas. El M19 tuvo más éxitos, manejó de forma inteligente aspectos mediáticos y le dieron poder, porque tenía académicos, intelectuales y publicistas, ampliamente se hizo propaganda, aunque se disipó.

El EPL a su vez se concentró en Urabá, aunque tampoco logró un desarrollo definitivo, sus efectivos pasaron a formar las autodefensa. Uno de sus integrantes más famosos fue alias “Monoleche”, quien mató a Castaño. El EPL se convirtió en parte considerable de las filas AUC.

Actualmente

Desde el punto de vista de la revolución, la guerrilla no tiene posibilidad de llegar al poder por ser rural, ya que la economía ya no se sustenta en dicha base. Una guerrilla rural en un país donde ya no lo es, solo tiene el 20% de la importancia económica. Nada que vaya más contra el aspecto económico de la teoría revolucionaria.

La clase de los obreros es desde Marx y Lenin lo más importante, pero aquí no ha habido nunca un sindicato realmente controlado por la guerrilla. El partido comunista no ha logrado controlar los obreros, no tiene la vanguardia de la revolución, desde la teoría misma la guerrilla no tiene futuro.

Del 80 en adelante empieza en la economía rural la producción de droga revitalizando el campo colombiano; se dispersa sobre la periferia dada su lucha contra ella. La guerrilla actualmente opera donde hay droga porque es el único factor económico rural que le permite subsistir.

Es de tener en cuenta que el producto bruto de Colombia será de 390 mil millones de dólares, el valor de la producción de droga se calcula en 20 mil millones de dólares. La droga sola tampoco podría dar a la guerrilla la posibilidad de ganar una guerra, entonces: ¿por qué la guerrilla tiene que negociar y está negociando? No es solo por golpes militares, el ejército colombiano tiene 300 mil hombres, 100  mil de los mejores profesionales de América (como dato curioso se puede agregar que el grupo de Colombia ha ganado las competencias de grupos militares de América). Hoy en día se tiene que el Ejército Nacional ha crecido en cantidad y en calidad. La guerrilla no tiene bases obreras, no le queda otra salida: tiene que negociar.

El único factor de producción importante de la arruinada agricultura colombiana es la droga pero no tiene el peso que tuvo el café por más de 100 años, tampoco cuenta con bases rurales, entonces con la economía debilitada la guerrilla no logra penetración sería, excepto en las regiones que controla directamente, pero son muy pequeñas.

Se puede afirmar entonces que la negociación de la Habana tiene posibilidades de un 70% positivo, nada más basta agregar que la idea de que la guerrilla en Colombia no tiene objeto lo ha dicho, hace más de 40 años, el mismo Fidel Castro. Políticamente los socialismos democráticos, años después del abandono de las armas, han logrado un pequeño y moderado socialismo, entonces se deduce que si la guerrilla no negocia se suicida, por otra parte la clase dirigente colombiana que cometió el error de matarse entre sí está urgida también de negociación.

Hace muy poco, 100 industriales del país encabezados por el doctor Sarmiento (el hombre más adinerado del país), quien controla 80 mil millones de dólares, se alinearon con el presidente Santos para aclarar que se necesitaba negociar; de esta forma los intereses económicos se vinculan a la negociación, de ahí que el expresidente y senador  Álvaro Uribe perdiera el capital industrial financiero y aunque se conservan grupos vinculados a la vieja estructura del campo en la ciudad, la clase media también apoya a Uribe, pero en la estructura del capitalismo colombiano Uribe no presenta ni un 10 % – entonces se tiene que al doctor Uribe lo respetan pero no lo siguen.

Los factores reales de poder de Ferdinand Lasalle: el capital, el ejército y las fuerzas productivas están alineados con la negociación. Pero el ala disidente está fuera de la competencia en la etapa más crucial que son los próximos años, la negociación de La Habana representa una posibilidad de 7 en una escala de uno a diez, dejando claro que las perspectivas de negociación son muy buenas, a su vez el postconflicto se va a resolver si todas la fuerzas económicas y políticas incluidas las de izquierda se alinearan para destruir los factores que subsisten como las Bacrim.

En este momento las bandas criminales proliferan solo porque el enemigo principal son las guerrillas, no ellas, cuando todos se decidan por la paz y los 500 mil hombres del Estado se dediquen a perseguir a las Bacrim , se acabarán esas bandas y habrá finalmente un estado de paz.

El conflicto actual

En este momento el 75 % de las exportaciones de Colombia no son de origen rural, las exportaciones  son petróleo, carbón y oro sumado con lo industrial. El 90 % de las exportaciones no son rurales, hay que admitir que el campo fue el motor, pero ya no tiene la misma importancia y en consecuencia con los factores políticos y sociales el campo no puede seguir manteniendo el conflicto. Por último, cabe anotar que la acumulación del capital está llevando a la destrucción del capitalismo.

Negociar o no son los polos que hay ahora, si termina la lucha con la guerrilla se descubre una nueva dimensión y problema: la injusta distribución. 

 

*Texto tomado de Expresión Digital.