Se acerca el inicio de las negociaciones entre el Gobierno de Colombia y la guerrilla de las FARC en Noruega. Y eso significa que todos los actores mueven ficha en la trinchera de la información. Las FARC se han reunido con la guerrilla del ELN y acaban de hacer pública su posición.

Guerrilleros del ELN /Tomado de Otramérica

Por: Equipo Otramérica

El comunicado conjunto del Secretariado del estado Mayor del Ejército de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia-Ejército del Pueblo FARC-EP) y del Comando central del Ejército de Liberación Nacional (ELN) está fechado en “septiembre de 2012” en las “montañas de Colombia”.

Las formaciones guerrilleras aseguran que llevan desde 2009 estrechando sus lazos y haciendo “converger ideas y acciones” y aseguran que tienen una “indoblegable determinación” para “la búsqueda de una paz que para Colombia y el continente signifique el establecimiento de la verdadera democracia, la soberanía popular, la justicia social y la libertad”.

Pero el comunicado es duro y acusa al Gobierno de Juan Manuel Santos de cumplir el papel de “garantizar la continuidad de los planes de desposesión por despojo que sobre el pueblo colombiano impone el imperialismo”. Y definen a Colombia como un país con una economía “reprimarizada y financiarizada”.

“Una nueva espacialidad del Capital acompañada de ordenamientos jurídicos y disposiciones militaristas de seguridad y defensa inmersas en la vieja Doctrina de la Seguridad Nacional y terrorismo de Estado, se afianza en nuestro país para blindar los ‘derechos’ del capital, el bienestar de los ricos a costa de los trabajadores y del pueblo más humilde. Dentro de esa perspectiva se define la nueva etapa de despojo de tierras que hoy se disfraza con el falso nombre de restitución [en referencia a la ley de restitución de tierras]”.

Las FARC comienzan un proceso de negociación con el Gobierno en los primeros días de octubre al que se puede sumar el ELN, pero atacan duramentea su contraparte recordando que sirve a “un sentido cruel de la seguridad inversionista y de la prosperidad”, mientras “sigue encarcelando, asesinando y reprimiendo a sus opositores”. La declaración llega en momentos en que Santos ha cumplido sus palabras y las operaciones militares siguen contra los movimientos guerrilleros. De hecho, hoy se ha conocido que ha caído uno de los comandantes del Frente 37 de las FARC en Antioquia.

 En la misma línea de las declaraciones de los portavoces de las FARC-EP tras el anuncio de la apertura del proceso de negociación, los guerrilleros llaman a mantener una fuerte presión en las calles y llegan a hablar de “un levantamiento popular en el campo y las ciudades, retando la criminalización de la protesta y exigiendo al gobierno reales hechos de paz”. Y recuerdan que mediante la guerra no hay paz posible: “Mucho menos dando ultimátums a la insurgencia a partir de la idea vana de que la paz sería el producto de una quimérica victoria militar del régimen, que lleve de rodillas a la insurgencia, rendida y desmovilizada, ante ese adefesio llamado marco jurídico para la paz”.

Sin embargo, ni la guerrilla ni el gobierno han contemplado que la sociedad civil colombiana se siente en la mesa de negociación que se instala en Oslo (Noruega). Uno de los principales argumentos es que esta es una mesa para negociar el fin de la guerra, no para construir la paz, algo que entra en contradicción con la mayoría de discursos tanto del Gobierno como de las FARC-EP.

Texto publicado en el portal Otramerica.