MARGARITA CALLE-1Con su obra, Daniel nos confronta con varios de los desafíos que encierra la pregunta por el valor y la función del arte. En los objetos que este artista crea, la función transfiguradora y poética emergen con toda su fuerza, creando un contrapunto que permite discernir la pregunta por el modo como acontece el arte.

Por: Margarita Calle

Se encuentra en exhibición en el Museo de Arte de Pereira la exposición “Casos de cosas”, del joven artista de Pereira Daniel Fernando Gómez. Una muestra que reúne los trabajos de sus últimos cinco años, y que da cuenta de su capacidad para profundizar en los asuntos de la representación y la expresividad, sin perder de vista que, en el fondo, lo que subyace en su proyecto artístico es una preocupación por la manera como tienen lugar los juegos de sentido y las traducciones que hacen que las cosas ordinarias muten hacia creaciones cargadas de plasticidad, sutileza y poesía.

Con su obra, Daniel nos confronta con varios de los desafíos que encierra la pregunta por el valor y la función del arte. En los objetos que este artista crea, la función transfiguradora y poética emergen con toda su fuerza, creando un contrapunto que permite discernir la pregunta por el modo como acontece el arte y por la utilidad que éste tiene en una sociedad cargada de urgencias y nostalgias. Son muchas las ocasiones en las que, quienes nos hemos dedicado al estudio de las prácticas artísticas, hemos tenido que explicar que el arte no sirve para resolver problemas de la vida práctica, y que a pesar de implicar situaciones que comprometen la vida social, política, religiosa y afectiva, la labor del arte radica en abrirnos a la comprensión de aquellas realidades que nos confrontan con nuestro propio presente. Es gracias a esa función reveladora -propia de las buenas creaciones expresivas-, que el trabajo de Daniel Fernando Gómez se presenta como la provocación necesaria para detonar una realidad encasillada en las formas y los usos, abriéndonos paso a un universo trastocado en sus significados, donde, como lo señaló Nietzsche, “no hay los hechos, solo interpretaciones”.

Ahora bien, es importante señalar que al transfigurar el objeto utilitario invirtiendo su valor de uso, Daniel asume, sobre todo, una postura ética y política que es clave para la consideración de su trabajo, pues desafía el status quo heredado de la tradición, instalando la lógica de un accionar distópico, que se afianza en el simulacro de lo absurdo y lo aparente, como lugares de despliegue del potencial expresivo del objeto escultórico. Por eso la figuración que está empezando a tener la obra de este artista en el contexto nacional la debemos interpretar como una señal muy positiva del modo como un proyecto creativo, que articula la investigación y la creación plástica, arroja señales valiosas para el proyecto personal del creador, y para los programas educativos de pregrado y posgrado de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Tecnológica de Pereira, en los cuales alcanzó su formación profesional.

La exposición “Casos de cosas” de Daniel Fernando Gómez fue curada por la artista Rosa Ángel y estará abierta al público en el Museo de Arte de Pereira hasta finales del mes de abril de 2013.