Una mirada desoladora sobre las cuñas publicitarias de las campañas electorales de ahora: no ideas, no estética, ausencia de país como filosofía. Y obvio, triunfan el fraude, el engaño y el matoneo como maneras de hacer política.

Por: Omar Rincón* / Razón Pública

Las campañas en Colombia: la nada

Las campañas electorales se guían por cuatro criterios: marca de partido (branding), historia (storytelling), experiencia (práctica política) y mensaje (propuesta). Veamos:

Partidos, no hay nada: los liberales dicen la obviedad de que es “para vivir mejor” y enarbolan al jurásico Horacio Serpa y a galancito No. 100 en el tarjetón (Juan Manuel Galán); los conservadores dicen que son la familia… y Gerlein (cuarenta años en el Congreso); los de la U con la paz por delante y la mermelada por detrás; los del Polo con eslogan escolar de “la alternativa es clara”; los del Centro que Uribe es violento…; el Verde luce por su girasol… y los otros son mamarrachos. No hay diseño de marca, no hay nada. Da lo mismo votar por cualquiera, el fin de la política .

Historias, no hay nada: no hay relato. Todo da lo mismo. Es más, no sabemos ni qué país se quiere. Tal vez se salven la obsesión por la Paz de la U y la desviación del Centro Democrático por la guerra y el odio a todo. En esta campaña no hay relatos de país.

Experiencia: un volver al pasado, elegir las mismas costumbres de siempre, soñar con un blanco endeble, declararse derrotado por la política y los hijos de los políticos condenadosLa frustración, la desazón y desasosiego nos habitan en estas elecciones.

Mensajes, nada concreto: “la política no es para servirse, sino para servir” dice el que se sirve de la religión; “pa´lante Colombia” como si esto fuese un asunto de nueva era, grita Efraín Cepeda; Juan Carlos Restrepo de Cambio Radical quiere “para seguir cumpliendo”… y sigue la feria de la babosada y la nada. No hay mensajes, solo retórica insulsa en esta campaña. 


Mujer marca su voto en el tarjetón.
Foto: Globovisión

De fraudes y otras especies

Entonces, no le queda a la política colombiana nada más que fraudes, engaños y matoneos. ¡Linda democracia! Vean el menú:

Messi vota en Colombia. Jorge Cassalins de Cambio Radical no va con el apoyo de Vargas Lleras sino del dios del fútbol: su majestad Messi. Robo descarado de imagen.

Falcao y Mariana Pajón apoyan a Jorge Franco de Opción Ciudadana.  La ausencia de ideas lleva a usar el prestigio de otros para ganar reconocimiento. El Partido Conservador ya había hecho fraude con la imagen del “Tigre” Falcao en una valla en Bucaramanga. “Nuevamente quiero manifestarles que no apoyo partido político alguno, ni ningún candidato al Congreso”, contestó el tigre en Facebook y lo mismo dijo la Pajón. Bien por Falcao y Pajón, pero lástima por la política, un deportista-héroe como él podría enviar un mensaje más político: no apoyar, no votar, no estar con ningún candidato es la muerte de la política.

Falcao recargado. De la Alianza Verde al Senado, Fabio Cifuentes, también abusó de Falcao. En sus carteles proclama: “Falcao sí va a al Mundial. Fabio Cifuentes si va al Senado. Nada es imposible para Dios”. ¡No hay dios que lo perdone!

Pacheco vota. El conservador Ricardo Quintín, quien usó al muerto para su fiesta y lo puso a apoyar su campaña. ¡Y ahora más animalandia!

La paz a la brava. Roy Barreras en un video invita a la gente, con tono de malgenio, a votar “si se le da la gana”. Pero luego, él sonríe y le dice que vote por él y la paz de Colombia. ¡Roy dando lecciones de democracia!

No solo entregamos casas, cambiamos vidas, afirmó el varguitas-Lara de Cambio Radical. Fraude triple: usar un programa de gobierno como propuesta; imitar el eslogan de su jefe cuando era  Ministro de Vivienda: “haciendo casas, cambiando vidas”; justificar “el vivo” como estrategia de la política.

El corazón violento se confirma. María Fernanda Cabal, del Centro Democrático Ganadero, dice que hay que odiar a los LGTBI por “el respeto, por nuestros hijos” y que “por ellos… rescatemos el verdadero significado de la familia”. ¡Sin corazón!

Benedetti ataca a Uribe (sin decirlo). Un video donde se besan parejas gay y Benedetti le dice a la cámara que el asunto no es de “tolerancia” sino de derechos. Armando le recuerda al Señor Violento que los derechos de la comunidad LGTBI no son un asunto de “caridad” de la derecha.

Gomela.com. Paloma Valencia, la playcita del Centro Democrático, “donde no se piensa, se obedece al Patrón”, ante la falta de otro atributo que Uribe sólo le quedó invitar a comer ‘Pizza con Paloma’. ¡Alucinante el hambre de poder del señor!

Chistosito.com. Juan Ricardo Lozano, más conocido como ‘Alerta’, se viste de karateca y golpea a Roy Barreras. ¡Risas y ahora más cuenta-chistes!

Sin-ideas.com1. Hernán Andrade, del Partido Conservador, a través de su cuenta de Facebook presentó un video en el que unos niños, luego de jugar fútbol, sacan de la lonchera dos porros de marihuana y hacen el ademán de fumarlos. Su mensaje para legislar es “No a la legalización de las drogas”. Senador Andrade comunicarse con ideas.com y recordar que lo suyo ha sido la mermelada en Uribe-times.

Sin-ideas.com 2. El engaño de Daniel Quintero, del Partido Liberal, que en un comercial imita la voz de Álvaro Uribe y lo pone a decir que estaba “muy berraco con esa campaña”: cero de decencia. Y para colmo se arrojó desde un puente a 40 metros de altura sostenido por una cuerda y con una cámara sobre el casco… para decir que es atrevido y aventurero. ¿Y de política qué?


Roy Barreras, candidato por el partido de la U.
Foto: RedPaTodos

Sin-ideas.com 3. “Jorge Acevedo es 103… Centro Democrático de Uribe…, 103…. 103… 103″ y se dice con el ritmo de Gangnam Style, la canción más famosa del rapero coreano PSY.

Sin-ideas.com 4. Y en su todo vale, el Centro Democrático en Bogotá busca votos cristianos y en Cartagena invita a oír a Martín Elías (de los nuevos duros del vallenato).  Todo vale, no las ideas.

Todovale.com. Esta es la historia más alucinante de esta campaña. Uribe arma un partido donde el único valor es él, él solito decide quienes van en la lista, él encabeza el fraude a Pachito en una convención extraña, luego se la juega para fraudilizar al partido Conservador y elegir a su discípula,  fraudiliza la paz, engaña a los militares… y en comunicación le hace engaño a la ley y pone su perfil como sombra-símbolo de su partido y para rematar la astucia se auto-imita a través de su imitador oficial Crisanto Vargas (Vargas Vil) para falsear que es el mismísimo el que invita. El corazón valiente  cree que todo engaño vale, todo matoneo vale, todo fraude vale. Y parece que sí. Uribe es el que más se ve, el que mas sale en los medios. Por ahora el Centro Democrático acabó por ser un falso positivo para la democracia. Triunfa el todo.vale.com: “Mano falsa, Corazón violento”.

El más original: Marlon Monsalve, de los verdes, en su imagen de campaña aparece completamente desnudo. Se le acepta: no tiene nada. Honesto el señor.

La emoción verde: Wendy verde del liberalismo hizo una valla muy verde con jardín vertical. Muy verde. Muy bonita.

¡Crespower! Juan Pablo Salazar de la U y que juega con la #10, su pelo al estilo Pibe y conmueve con la silla de ruedas ha hecho la campaña más atrayente: su eslogan es ¡Crespower! para celebrar su pelo que se parece al del Pibe Valderrama. Salazar es por lo menos honesto: no hay ideas, hay pelo. Lo mejor de su campaña está en sus videos donde mezcla el dramatizado, el humor, la ironía, su historia de vida y las opiniones sobre la realidad política. Su frescura anti política ha sido un éxito  en las redes sociales.

Tristes finales

Estas campañas como nunca antes han demostrado que no hay ideas, programas, historias y mucho menos partidos en Colombia. Se confirma que sólo existen políticos que le apuestan a lo-que-sea.com. Triste el espectáculo: la ausencia de ideas, el disfraz de autoritarismos, la falta de ética.  Y como triunfan el fraude y el engaño, pues Uribe sigue ganando.

En estas campañas se cree que la visibilidad a las que sea y la recordación escandalosa dan votos. Error: los votos de las legislativas vienen amarrados a la clientela en el 70 por ciento y para el 30 por ciento de opinión solo sirve las ideas y la coherencia; y eso no se consigue con fraudes, matoneos y engaños.

Si va a votar: apréndase bien el partido y el número, no todo da igual en esta campaña, está en juego la democracia: vote por alguna razón, no por fe o puestos o la comunicación. Vote por una razón, no necesita más.

Director del Centro de Estudios en Periodismo – CEPER-, Universidad de los Andes