Hace un año, el 14 de abril del 2011, un puñado de jóvenes deseosos y con muchos sueños por cumplir trazó el camino de este sueño periodístico hecho realidad: Tras la cola de la rata, un nombre que nace fruto de la influencia generada por la lectura de “Técnicas de investigación”, de Daniel Santoro.

Que los jóvenes sueñen, ese es su oficio y casi que su deber moral en una sociedad que abandonó los sueños, los ideales, por ir tras los espejos encantados del consumo y del individualismo irreflexivo, con aplicación estricta de aquel nefasto “sálvese quien pueda”.

Pensar la sociedad desde la comunicación, en concreto desde el periodismo, requiere de agallas y del abandono decidido de las prioridades inútiles. Esas agallas y nuevas prioridades son las mismas que alientan a estos jóvenes en una propuesta que rezume periodismo, desde los ángulos más complejos y desequilibrantes –como lo es la investigación periodística en profundidad– hasta otras más amables –como la crónica y el perfil, por mencionar dos de ellos–.

Aquella tarde de abril en la cual se lanzó este portal, como preámbulo de una conferencia del escritor –también columnista– William Ospina, esta idea que surgió en forma de blog tomó forma ante un nutrido auditorio que quizá solo vio en ella una propuesta más de unos jóvenes periodistas en formación.

Hoy, un año después, con nuevo sitio web, miles de visitas en sus estadísticas y centenares de seguidores fieles, Tras la cola de la rata y su equipo se proponen el trazado de nuevas metas en su labor investigativa. Entre ellas, la creación de vínculos con otros portales similares en diferentes regiones del país –algo que ya se concretó en algunos casos- y la exploración de alianzas internacionales, son dos elementos destacables.

Con la asistencia de parte del equipo a encuentros con invitados internacionales, se abre también la posibilidad de repensarnos, ver de manera diferentes temas tradicionales y abrir la mente hacia otros nuevos.

Un punto aparte merecen nuestros seguidores, colaboradores y amigos, los mismos que han rodeado de manera decidida esta naciente propuesta, sin exigir nada a cambio, nada más que la calidad en los contenidos y la continuidad de la independencia que siempre ha imperado. A todos ellos nuestros agradecimientos.

Entre esos amigos, Iván Rodrigo García Palacios, antiguo editor del periódico El Colombiano, ha estado atento al crecimiento de esta propuesta. De él cabe referir esta frase: “La denuncia advierte pero el sentido crítico desvela. Lo importante es enseñar y aprender a sentir y a pensar por y para sí mismo”. Y eso estamos haciendo: pensando de manera crítica, no solo nuestro entorno, incluso nuestras prácticas periodísticas mismas.

Cuestionar, cuestionarnos, practicar la independencia hasta sus más complejas implicaciones, ser rigurosos, entender la sociedad como nuestra propia experiencia de vida, hacer de la ética una vivencia del día a día, abogar por la integridad del oficio periodístico, ser ciudadanos comprometidos, todos estos son algunos de los cometidos que estamos poniendo en práctica en cada artículo.

Y todo eso es lo que ustedes, amables lectores, merecen como visitantes asiduos de esta página. Muchas gracias.