Parte de la cortina de humo con que la compañía procura encubrir el desprestigio megaminero a causa de los impactos ambientales, la sustitución del sector agropecuario, el atropello a los derechos económicos, sociales y culturales, el hostigamiento a la pequeña y mediana minería, entre otros; consiste en resaltar el hecho que se dedican a explorar y no a explotar.

La explotación a cualquier costo, de los recursos naturales, es una racionalidad que tiene matices de locura autodestructiva.

Por: Duberney Galvis*

Está claro que uno de los objetivos de la exploración minera es la especulación financiera. Quinchía pone el oro, carga con los daños económicos, ambientales, laborales y sociales, y la Seafield se queda con las ganancias. El actual vicepresidente de exploración de la compañía es importado de la Greystar, hoy Eco Oro Minerals Corp. No obstante, la Universidad Tecnológica de Pereira (UTP), insiste en tomarse de la mano con la megaminería.

Parte de la cortina de humo con que la compañía procura encubrir el desprestigio megaminero a causa de los impactos ambientales, la sustitución del sector agropecuario, el atropello a los derechos económicos, sociales y culturales, el hostigamiento a la pequeña y mediana minería entre otros; consiste en resaltar el hecho que se dedican a explorar y no a explotar. Es como si alguien quisiera hacer creer que preparar la fosa para el siguiente acto no hace parte del delito. Luego es inobjetable que la exploración es el prolegómeno hacia la explotación, y también es cierto que la sola existencia del título minero da para especular en el mercado financiero, actividad que constituye una enorme fuente de riqueza para el capital extranjero. Igualmente, en casos como el de la Seafield, se utiliza para atraer a los tiburones mineros con capacidad real de explotación.

En este orden, sin haber vendido una cantidad siquiera discreta de oro, la Seafield hace millonarios negocios con el mineral dorado de Quinchía. A la fecha tiene más de 168 millones de acciones en circulación, sin contar el capital inyectado o los bonos diluidos en acciones que pueden aumentar las acciones totales a más de 220 millones. Entre los meses de noviembre de 2007 y de 2012 el valor histórico por acción promedió los 0,18 centavos de dólar, significa que en el mercado especulativo, sin tener en cuenta las demás operaciones bursátiles, mueven un capital superior a 30 millones de dólares. Parte sustancial del soporte es el oro en las montañas de Quinchía, con un estimado promedio en recursos medidos e indicados, de 1.9 millones de onzas de oro[1] que, al precio actual, pueden equivaler a activos de más de 5.8 billones de pesos.

De las exorbitantes cifras transadas en la bolsa de Canadá con el índice bursátil TSX-V, bajo el símbolo SFF, al municipio no le corresponde un solo peso debido a las prerrogativas estatales que permiten al sector especulativo usar los recursos nacionales para hacerse a las ganancias del sector real de la economía sin pagar por ello.

Referido a este contexto aparece un hecho para resaltar. El Vicepresidente de Exploración de Seafield, Giovany Ortiz, es quien se desempeñó como Gerente de Exploración del proyecto Angostura de la multinacional Greystar [2]. Sí, el mismo proyecto que intenta acabar con el páramo de Santurbán.

Por consiguiente, muy mal quedan instituciones como la UTP cuando sus directivas intentan justificar los convenios con la compañía minera echando mano de los objetivos de la “Gestión social responsable bajo los principios del pacto global” en el marco de los Derechos Humanos (DDHH). De no existir casos tan polémicos como el de Alma Mater, podría decirse que de la universidad se apoderó el síndrome de la buena fe, al creer que lo que no ha logrado la ONU ni las demás organizaciones mundiales en temas de DDHH y compromiso social con las compañías megamineras, lo conseguirá la oficina de Responsabilidad Social universitaria, aún sabiendo que buena parte de sus trabajadores son bien intencionados.

¿Hasta dónde se permitirá que avance Luis Enrique Arango en su idea de exhibir a la universidad al lado de la megaminería, el personaje más desprestigiado del cuento minero mundial?

[1] Technical Report
Seafield Resources ltd. Quinchía Project, Quinchía district republic of Colombia january 31, 2012. Scott E. Wilson Consulting, Inc. Scott E. Wilson, C.P.G. -Descargado el 2 de diciembre de 2012.

[2] http://spanish.sffresources.com/corporate/management/ -Descargado el 1 de diciembre de 2012

*Miembro de Reclame, Risaralda. @DuberneyGalvis