En el 2006 Liliana Margarita Portilla de Arias se desempeñaba como asistente administrativa en la Universidad Tecnológica de Pereira (UTP). Pero en 2013 ya ejercía como profesora de planta con doble maestría, figuraba como coautora de seis libros, con 24 artículos publicados en la revista Scientia et Technica de la misma universidad, y ganaba cinco millones de pesos mensuales debido a la cantidad de puntos salariales que representaba su elevada producción académica. ¿Cuáles son los detalles de este extraordinario ascenso profesional?

 

Por: Unidad Investigativa

Todo empezó a complicarse para la profesora Portilla cuando el 6 de agosto de 2013 resultó favorecida para un cargo como docente de tiempo completo en el área financiera de la Facultad de Ingeniería Industrial de la UTP, pues casi de inmediato su elección fue demandada por supuestas irregularidades y favorecimiento en el proceso. El caso está pendiente de ser asumido por el Consejo de Estado para su estudio.

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Liliana Margarita Portilla de Arias

La profesora Portilla también aparece vinculada –junto con otros docentes de la institución– en un proceso de responsabilidad fiscal abierto por la Contraloría General de la República, debido a las anomalías comprobadas en la asignación de puntos salariales (ver), que hoy tienen a la Universidad envuelta en un lío jurídico por la pérdida de al menos 1.195 millones de pesos durante la administración del anterior rector Luis Enrique Arango.

Portilla es tecnóloga en administración financiera del Cesmag y tiene pregrado en administración financiera de la Universidad del Tolima en un programa a distancia con la Universidad del Quindío. Además, suma a su expediente académicos dos maestrías –en Administración del desarrollo y otra en Administración económica y financiera, ambas en la UTP–. Toda su experiencia profesional y como docente la ha desarrollado en la UTP, salvo la administración de un almacén de calzado. Por su parte, Leonel Arias Montoya ejercía el cargo de decano encargado en el 2007, mientras su esposa era docente transitoria de la misma facultad, justo después de obtener su título de pregrado en septiembre del 2006.

Lo habitual es que un académico acumule años de estudios y experiencia antes de poder aspirar a ocupar un cargo de planta en cualquier universidad de prestigio. El proceso formal en la UTP pasa por una convocatoria que debe hacerse pública a través de la página web, luego se hace una evaluación –por parte de un comité– de las hojas de vida postuladas, con esta primera selección se llama a presentar una propuesta académica y una disertación, de donde un jurado elige al mejor aspirante, según un sistema de puntuación definido.

Desde el 2007 la UTP no tenía un concurso para elegir docentes de planta, pero en 2013 se abrieron varias convocatorias. La profesora Portilla obtuvo un total de 479,9 puntos (respaldada por dos maestrías realizadas en la misma UTP y nutrida producción académica) frente a la otra candidata, Neise Vanegas, que alcanzó 414,8 puntos (tiene un doctorado de una universidad española y menor número de publicaciones). Todo pareciera transparente y ajustado a la norma, pero cuando se rastrean las publicaciones de la docente Portilla las dudas saltan a la vista.

Leonel Arias Montoya

Leonel Arias Montoya

La mayor parte de los artículos académicos publicados por Portilla aparecieron en la revista Scientia et Technica de la misma Universidad, siempre en calidad de coautora con su esposo Leonel Arias, también docente de la facultad de Ingeniería Industrial, y otros coautores.

Varios de los artículos de la pareja contienen apartes no citados de trabajos previos, de manuales que circulan en internet, o son revisiones descriptivas que no reúnen el nivel de rigor exigido en una publicación especializada. Incluso, presentan errores ortográficos, gramaticales y de citación de fuentes, inadmisibles en un profesor universitario. Todos los artículos y libros publicados son tenidos en cuenta al momento de definir el salario de los docentes.

Llama la atención la diversidad de áreas abordadas, lo que va en contra de la tradición académica de especializarse en un campo determinado. Hay desde un modelo de asociatividad (ver) para productores de piña deshidratada (con párrafos copiados de manuales, sin citar la fuente), o un estudio para la creación de un hemocentro regional con fragmentos tomados de este proyecto chileno y que además tiene errores evidentes de escritura. Como si fuera poco, los autores parecen dominar áreas disciplinares diversas como la financiera, la administrativa o la teoría de modelados (en este artículo utilizan, sin citar, apartes de información producida por la Universidad Nacional de Colombia).

Es sorprendente que la profesora Portilla, entre 2006 y 2013, tenga tiempo para ejercer como docente y coescribir en promedio cuatro artículos académicos y un libro por año. Una productividad que envidiarían grandes científicos del mundo. Lo normal es que un docente y sus coautores se tarden varios meses escribiendo un artículo académico fruto de alguna investigación.

BUDAComo si fuera poco, los libros publicados por Leonel Arias y Liliana Margarita Portilla de Arias parecieran no existir. Se trató de ediciones con muy pocos ejemplares, como en el caso de los libros “Técnicas y simulación: de la teoría a la práctica” y “Análisis de regresión: un enfoque práctico” de los que se imprimieron apenas 15 ejemplares de cada uno (ver factura). Además, varios de sus libros no aparecen en la biblioteca de la propia Universidad, ni están registrados ante la Cámara Colombiana del Libro.

Pero acá no terminan las irregularidades. Los libros para ser avalados y publicados deben pasar un proceso que exige la evaluación de expertos en el tema. El libro “Análisis de regresión. Un enfoque práctico”, de 2010, fue calificado negativamente por los pares Esperanza Sierra Lopera y Luis Hernando Hurtado Tobón, quienes, entre otras cosas, manifestaron que los autores Leonel Arias, Liliana Margarita Portilla y Sergio Augusto Fernández “al tratar de hacer un enfoque práctico, hicieron un manual con poco rigor teórico, con imprecisiones y errores” y también que “en la producción nacional, en esta área, hay muchos trabajos de bajo nivel y desafortunadamente este es uno de ellos” (ver concepto de los jurados). Lo paradójico es que a pesar de que ambos jurados calificaron mal el libro, este fue publicado.

Si algunos de estos libros parecieran imposibles de encontrar en la misma biblioteca de la UTP, la hoja de vida académica de Liliana Margarita Portilla tampoco se puede consultar en el sistema nacional de Colciencias, por petición expresa de la investigadora (ver pantallazo). Este portal buscó a la profesora Portilla, se le informó que necesitábamos entrevistarla, pero tanto de manera presencial como por correo electrónico jamás se obtuvo una respuesta por parte de ella.

evaluacion1evaluacion2¿Por qué una profesora con una trayectoria académica que a primera vista supondríamos brillante no permite que su currículo sea consultado? ¿Por qué no quiso hablar sobre el tema con los periodistas? ¿Si había inconsistencias y evaluaciones negativas por qué la universidad avaló la publicación de unos libros que no cumplían los requisitos? ¿Quiénes valoran la calidad de los artículos que son publicados en la revista Scientia et Technica? ¿Quiénes son responsables de la asignación de puntos salariales y con qué criterio lo hacen?

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Estas preguntas se resolverán en próximas entregas.