Toda la población de Dosquebradas y Pereira asentada a las orillas del río Otún
están en riesgo por la cercanía al río y la inestabilidad de la ladera.
Sin embargo, los gobiernos locales no han tomado medidas suficientes para prevenir y mitigar ese riesgo.
El 8 de febrero de este 2022, al menos 16 personas murieron
tras un deslizamiento de tierra que destruyó sus viviendas.
Otras familias aún habitan zonas aledañas sin garantías para una reubicación
que proteja sus vidas y su derecho a una casa digna.