Ubicado entre lo complejos sistemas montañosos de la cordillera occidental y central, que cruzan el departamento del Cauca, el Macizo Colombiano representa la fuente de agua dulce más importante del país.

Macizo colombiano, entre la explotación y la destrucción

Hoy, el Macizo se enfrenta al desarrollo desmedido de proyectos mineros de gran envergadura. Algunos movimientos sociales han  hecho eco de la inmensa problemática que generaría la explotación minera industrial. Numerosos títulos de exploración y explotación ya han sido aceptados, y aún existen numerosas solicitudes que comprometen   a los municipios ubicados allí.

 

El macizo frente al desarrollo desmedido de proyectos mineros de gran envergadura. Foto por: Sebastián Rubio
Campamento de la empresa CarboAndes, en vereda del municipio de La Vega- Cauca.

 

Por: Cristian Camilo Lozano Diaz y Sebastián Rubio Parra.

Ubicado entre los complejos sistemas montañosos de la Cordillera Occidental y Central, que cruzan el departamento del Cauca, el Macizo Colombiano representa la fuente de agua dulce más importante del país. Cerca del 70% del vital líquido, consumido por los colombianos,  es abastecido por los cinco ríos que nacen en el sector: Magdalena, Caquetá, Cauca, Patía y Putumayo.

El movimiento social Proceso Campesino y Popular del municipio de La Vega estima, a partir de documentos como los catastros mineros, que 393.758 hectáreas del departamento del Cauca están tituladas para la minería, y que 1’151.230  hectáreas han sido solicitadas en concesión, lo que significa que entre los terrenos ya titulados y las solicitudes existentes, alrededor del 50% del territorio del departamento podría destinarse a la minería.

El Proceso Campesino y Popular del municipio de La Vega  es un movimiento social que nació en el año de 1987  y  lucha en aras de preservar la integridad del Macizo Colombiano.  “El trabajo puntual, de vereda a vereda, de finca a finca, de compañero, compañera campesina, indígena, campesino negro, y el trabajo más general, nacional, regional e internacional” -dice Óscar Salazar, coordinador general del Proceso Campesino, es el trabajo que han venido desarrollando para dar a conocer las problemáticas que aquejan al Macizo.

El testimonio de campesinos provenientes de otras regiones del país que ya han vivido los estragos de la explotación  minera en sus territorios, han servido para informar a la comunidad del municipio de La Vega acerca de los riesgos de la mega minería.  Además, Salazar asegura que un punto neurálgico en el trabajo de concientización ha sido la relación de las fuentes hídricas con la minería.  “La gente se sensibiliza más por el agua, no están en contra de la minería porque sí, están en contra de la minería por el agua”.

La explotación minera supone la destrucción "irreparable" -según el proceso campesino  y popular - de las fuentes hídricas que nacen en la región.
La explotación minera supone la destrucción “irreparable” -según el proceso campesino y popular – de las fuentes hídricas que nacen en la región.

 

A finales del año 2011, la comunidad campesina de La Vega se movilizó hacia la vereda El Recreo, allí un grupo de mineros ilegales, provenientes de Antioquia, la costa Atlántica, entre otros lugares,  venían  realizando actividades de explotación minera  indiscriminada.  La comunidad les exigió a los mineros abandonar los territorios. El descontento de la población se agudizó cuando  un grupo de soldados -aseguran campesinos-  se dispuso a proteger al grupo de mineros mostrando total desprecio por la integridad de las personas que se estaban movilizando. A pesar de los incidentes ocurridos, los mineros se vieron obligados a abandonar el sector.

En el lugar  donde está ubicada la mina, se percibe un olor a dinamita que permea las plantas y al agua que nace en ese punto;  escombros de roca sobre el lecho de la quebrada evidencian el daño que puede generar la actividad minera. Algunos campesinos creen que el agua no solo está contaminada con los residuos de las cargas explosivas, sino también de componentes químicos como cianuro (sustancia química altamente reactiva y tóxica, utilizada en procesamiento del oro, joyería, laboratorios químicos, industria de plásticos, etc.)

Se estima que para los procesos de explotación minera, en una gran mina de oro, se requiere cerca de 4 millones de litros de agua por hora. Por su parte, una pequeña mina utiliza alrededor de 250 mil litros de agua. El uso de químicos para la extracción de los minerales, en el caso de la mina La Colosa (en el municipio de Cajamarca, departamento del Tolima) se prevé que para la explotación de dicha mina se requerirán 4 millones de kilos de cianuro por año, “a razón de 68 mil toneladas de roca diaria”, enfatizó  Salazar.

 

 Solamente para el municipio de la Vega existen 14 títulos mineros y 41 solicitudes. Entre las empresas mineras con terrenos titulados se encuentra: Anglo Gold Ashanti Colombia S.A.
Solamente para el municipio de la Vega existen 14 títulos mineros y 41 solicitudes. Entre las empresas mineras con terrenos titulados se encuentra: Anglo Gold Ashanti Colombia S.A.

 

En el 2012, el Gobierno Nacional  expidió la resolución  número 180241 del 24 de febrero, en la cual el Servicio Geológico Colombiano, anteriormente Ingeominas,  establece una serie de “áreas con potencial  mineral para definir áreas de reserva estratégica del Estado”. Tales áreas  se crean “en orden a satisfacer los requerimientos  de la demanda interna y externa de los mismos y que su aprovechamiento se realice en forma armónica  con los principios y normas  de explotación racional de los recursos naturales no renovables y del ambiente dentro del concepto del desarrollo sostenible y del fortalecimiento económico y social del país”.  Según el documento, entre los municipios de La Sierra, Santa Rosa, Almaguer, La Vega, San Sebastián y Sotará  existen alrededor de 36 mil hectáreas  que pertenecen a las “áreas estratégicas mineras”, que se determinan por  la potencialidad de hallazgo  de oro, cobre, hierro, coltán y minerales asociados, minerales de fosfatos,  minerales de potasio, minerales de magnesio,  uranio y carbón metalúrgico.

Sin embargo, en junio del 2012 apareció otro documento que agrega nuevas áreas estratégicas para la explotación minera (resolución 0045, 20 de junio del 2012). En su totalidad, entre las zonas con potencial minero que establecen los documentos de áreas estratégicas, más de 20 millones de hectáreas son catalogadas como áreas con potencial minero en toda la nación. Estos terrenos comprenden los departamentos del Cauca, Nariño, Antioquia, Bolívar, Caldas, Cesar, Chocó, Huila, La Guajira, Norte de Santander, Putumayo, Quindío, Risaralda, Tolima, Valle del Cauca, Amazonas, Guainía, Guaviare, Vaupés y Vichada.

 

Empresas mineras en Colombia
Empresas mineras en Colombia

 

El avance desaforado de la locomotora minera va en contra de la explotación racional de los recursos no renovables de la nación. El artículo 1 del código de minas (ley 685) reza que la explotación de los recursos “se realice en forma armónica con los principios y normas de explotación racional (…) del concepto integral de desarrollo sostenible…). Solo en el municipio de La Vega, existen múltiples proyectos mineros de gran  envergadura. La multinacional canadiense Continental Gold adelantaba un proyecto conocido como Dominical, en el cual requiere poco más de 24 mil hectáreas para la explotación de oro. Situación que hace oposición a lo dispuesto en la ley.

Solamente para el municipio de La Vega existen 14 títulos mineros y 41 solicitudes. Entre las empresas mineras con terrenos titulados se encuentra: Anglo Gold Ashanti Colombia S.A, la cual posee 12 títulos mineros que abarcan parte del municipio de La Vega y parte de otros territorios pertenecientes a municipios como Almaguer y Sucre; los terrenos concesionados suman 3.418 hectáreas. La empresa Carboandes, entre los municipios de la Vega y La Sierra, tiene un título de 3.634 hectáreas. Y Palma S.O.M ostenta 3.304 hectáreas. Sobre los terrenos titulados, se pretende extraer mineral de zinc, oro, plata, mineral de cobre, platino, mineral de molibdeno y mineral de níquel.

La riqueza ecológica del  Macizo Colombiano alberga, con relación a las fuentes hídricas, 65 cuerpos lagunares y alrededor de 15 páramos. Por otra parte, el 12%, a nivel mundial, del Ecosistema Bosque Tropical de Hoja Ancha y el 54 por ciento de Pastizales fueron catalogados por el Banco Mundial como “máxima prioridad regional para la conservación y mayor distinción biológica  sobresaliente a nivel global”. A ello, cabe agregar que en esta zona, vive el 6% total de aves del mundo, el 33% de las de Colombia y el 60% de las de la Región Andina.

 

 La riqueza ecológica del macizo Colombiano alberga, con relación a las fuentes hídricas, 65 cuerpos lagunares y alrededor de 15 páramos.
La riqueza ecológica del macizo Colombiano alberga, con relación a las fuentes hídricas, 65 cuerpos lagunares y alrededor de 15 páramos.

 

La explotación minera supone la destrucción “irreparable” –según el Proceso Campesino y    Popular – de las fuentes hídricas que nacen en la región. La importancia y la gravedad del avance de la locomotora minera sobre el Macizo Colombiano, afirman docentes, campesinos y dirigentes sociales, traspasa las fronteras del país. Para Salazar, el río Patía debe ser considerado uno de los ríos más importantes del mundo, puesto que desemboca sobre el Océano Pacífico. “Uno de los ríos más golpeados, según nuestros cálculos-comentó – es el río Patía, y es el más importante que le cae en toda la cuenca del pacífico, desde Alaska hasta la Patagonia… Y el Océano Pacífico es el océano más importante del planeta. El río le define le vida al Chocó biogeográfico, y el Chocó biogeográfico es el nicho de vida más grande que hay en el mundo, que hace que Colombia sea el más mega diverso país del planeta, más que Brasil”.

Para María*, líder indígena yanacona, miembro del Proceso Campesino, la resistencia debe desarrollarse en varios sentidos, por una parte el campesino debe reconocer cuál es su territorio, entendiéndose como territorio – complementó Daniel Brunelesh- al espacio físico y a las costumbres de las personas que habitan el lugar. Sin embargo, reconocerse como territorio involucra, necesariamente, conocer su historia y recuperar sus prácticas ancestrales. En este sentido, la lucha campesina buscar ser un proceso integral.

Según Pedro* la llegada de las multinacionales ha generado descomposición social, han hecho que por un salario, de alrededor de un millón de pesos, la gente abandone el trabajo en sus fincas.  “Como campesinos no estamos en disposición de ceder nuestro territorio para hacer minería, ya que esto es como el pan de la vida de nosotros -dijo Pedro- A nosotros quitársenos la tierra, pues es quitársenos la vida”. Según este campesino asentado en la vereda  Santa Juana (municipio de La Vega), lugar en donde se encuentra ubicado también el campamento de la empresa Carboandes, el avance de los proyectos mineros no es visto, entre los campesinos, como un motor de desarrollo económico. La gran magnitud de los proyectos de explotación minera dirigen a la nación, o por lo menos así lo cree Pedro, a una crisis social, en la cual, los principales protagonistas serán campesinos desplazados de sus tierras.

 

Ubicado entre lo complejos sistemas montañosos de la cordillera occidental y central, que cruzan el departamento del Cauca, el Macizo Colombiano representa la fuente de agua dulce más importante del país.
Ubicado entre lo complejos sistemas montañosos de la cordillera occidental y central, que cruzan el departamento del Cauca, el Macizo Colombiano representa la fuente de agua dulce más importante del país.

 

Desempleo, desaparición de la cultura campesina, destrucción, son tan solo algunos de los males que este campesino augura para la región. “Lo que se debe proteger es el agua, son las semillas y es la tierra,  porque de ello emana la vida –aseveró Pedro- Si nosotros destruimos  estas tres partes, no podemos pensar en que hay un futuro,  porque ¿cuál será el futuro que se pueda ver?”

* Nombre cambiado por seguridad y a petición de la fuente.