Un informe realizado por estudiantes de Biología de la Universidad del Magdalena y el estudio anual de la REDCAM (Red de Vigilancia de la Calidad Ambiental Marina de Colombia) coinciden en que  los factores con más incidencia  en la contaminación son  “el mal manejo e inadecuado control de los desechos sólidos y líquidos, que afectan el medio marino con significativas implicaciones a nivel ecológico, socioeconómico y de salubridad”.

 

Por: José D. Pacheco M.

La ciudad de Santa Marta es uno de los principales destinos turísticos del país. Según cifras de Cotelco, la ciudad recibe al año cerca de un millón de turistas, que llegan  motivados por la belleza de sus playas y la hospitalidad de la gente.

Un estudio adelantado por Lina Ramos, Luis Vidal, Sandra Vilardy y  Lina Saavedra, titulado: Análisis de la contaminación microbiológica (coliformes totales y fecales) en la bahía de Santa Marta, Caribe colombiano,  destaca que: “Las aguas costeras con fines recreativos como las playas, por lo general, se encuentran en las proximidades de las áreas urbanas, donde los vertimientos sin tratar, con altos contenidos de microorganismos patógenos y otros agentes contaminantes, representan uno de los principales problemas sanitarios y ecológicos de las zonas costeras”.

Alfonso Rafael Escobar Nieves, biólogo estudioso del tema, quien hace 25 años viene hablando de la contaminación en la bahía, dice que “a diferencia de países como Brasil, donde la población está también cercana a las aguas costeras, y se presenta el mismo problema de contaminación, los muestreos para medirla se hacen semanalmente y, muchas veces, en temporada alta, se hacen a diario; acá en Santa Marta, estos se hacen cada dos meses, y los de Invemar (Instituto de Investigaciones Marinas y Costeras), cada seis”. Lo que, según él, hace imposible determinar los niveles reales de contaminación de la bahía.

Ahora bien, el profesor Escobar apunta que los estudios si bien es cierto no permiten determinar la contaminación total, si dan una luz a la realidad. Los microorganismos presentes en las aguas residuales que arrastran consigo el río Manzanares y las calles 22 y 10  en tiempos de lluvia, son factor de riesgo para la salud. María  Victoria Moscarella,  Francisco García y Carlos Palacio, biólogos e investigadores, sostienen que “estudios epidemiológicos han establecido una relación entre contaminación del agua por coliformes fecales y enfermedades experimentadas por bañistas, en particular síntomas gastrointestinales”.

Así lo explican Ramos y otros en su estudio, el cual en uno de sus apartes dice “Las coliformes son una familia de bacterias que se encuentran comúnmente en las plantas, el suelo y los animales, incluyendo los humanos.” A renglón seguido aclara: “La contaminación fecal ha sido y sigue siendo el principal riesgo sanitario en el agua, ya que supone la incorporación de microorganismos patógenos que pueden provocar enfermedades en la salud humana. Por ello, el control sanitario de riesgos microbiológicos es tan importante, y constituye una medida sanitaria básica para mantener un grado de salud adecuado en la población”.

 

Semáforo para bañarse

En algunos lugares del mundo, y se destaca a Brasil, por ser uno de los destinos preferidos por sus playas, hay indicadores de contaminación, que le permiten a los turistas saber si se pueden bañar o no, una especie de semáforo, que cambia de verde a rojo cuando la contaminación es alta. Escobar afirma que “eso está lejos de pasar en Santa Marta, el miedo de que la gente desconfíe de bañarse es tal, que algo así sería un suicidio. Mientras no se tengan entes de control serios y comprometidos, el problema nunca acabará”

El informe del año 2011 de la Redcam dice que “en el caso del Magdalena, el departamento cuenta con un conjunto de cuerpos de agua destinados principalmente a las actividades de baño y recreación, por lo cual, a través de la Redcam se viene monitoreando la calidad de 18 playas, de las cuales el 44 por ciento (8 playas) presentó condiciones inadecuadas para el desarrollo de estas actividades, debido a la presencia de enterococos o coliformes termotolerantes (anteriormente denominados fecales), en concentraciones superiores a los valores de referencia establecidos nacional e internacionalmente”

Frente a esto, Escobar Nieves plantea la posibilidad de implementar un sistema similar al de Brasil, que lejos de ahuyentar a bañistas, les daría más confianza, ya que sienten y ven que sus playas están siendo monitoreadas para ofrecerles un buen servicio.

Contaminación variada

El mismo informe de la Redcam destaca que “la zona de mayor riesgo debido a la recurrencia de los eventos, las estaciones afectadas y las concentraciones de microorganismos de origen fecal es la bahía de Santa Marta”, que es sin dudas el sitio de recreación clásico y  preferido por los samarios, y que ha ido sufriendo un proceso de degeneración progresivo. A la contaminación evidente producida por el emisario submarino, se le suman otros factores de riesgo como: el carbón que se embarca en el puerto, la construcción de la Marina Internacional, la desembocadura del río Manzanares y las escorrentías que llegan al mar por las calles 10 y 22.

Yendo un poco más allá, el estudio de Ramos y otros aclara que “es importante resaltar que de manera independiente cada una de las fuentes que ejercen algún tipo de presión en la Bahía de Santa Marta (emisario, río, entre otras) están generando un alto impacto, debido a que estos contaminantes representan un riesgo para las actividades recreativas, la pesca y la calidad paisajística de este ecosistema costero.”

Siguen diciendo Ramos y compañeros: “De la calidad de las aguas depende en gran medida la supervivencia de las especies y de los ecosistemas, que a su vez reflejan la conservación o el deterioro en que se encuentran por causa de actividades o fenómenos tanto naturales como de tipo antrópicos (causados por el hombre), por lo tanto, es importante cumplir con las directrices y normativas que existen para garantizar una buena calidad del agua y por ende del ecosistema, y de los usos que de este se deriven”

Así las cosas, el futuro de la bahía es incierto y no muy alentador. En 2008 el Ministerio de Ambiente, Vivienda y Desarrollo Territorial, mediante resolución número 0922 emitida el 9 de junio del 2008, sancionó a Metroagua, empresa encargada del tratamiento de las aguas residuales y el alcantarillado, por el incumplimiento de su licencia ambiental referida al tratamiento de las aguas del emisario submarino; la Marina Internacional está siendo investigada por el impacto ambiental que ha causado en el lugar donde se construyó y el río Manzanares, está lejos de ser limpiado y canalizado, para bajar sus niveles de contaminación.

“Es falta de voluntad, mientras el Dadma no se ponga serio en los controles  y se cree conciencia de lo importante que es tener un ambiente sano, no se hará nada para cambiar la situación”, puntualiza el profesor Alfredo Escobar.