Bajo la idea y dirección de Rosana Tealdi, quien desde hace ocho años lo dirige, con la premisa de reunir a los amigos alrededor de la música, cine y gastronomía brasilera, convirtiendo este tipo de eventos en un encuentro fraternal entre la cultura bonaerense y la brasilera

Por: Carolina Martínez Arenas
Septiembre es el mes de Brasil en Argentina, entre las infinitas actividades que se desarrollan durante este, se encuentra agendado el 8vo Festival Encuentro Bossanova en Buenos Aires. Bajo la idea y dirección de Rosana Tealdi, quien desde hace ooho años lo dirige, bajo la premisa de reunir a los amigos alrededor de la música, cine y gastronomía brasilera, convirtiendo este tipo de eventos en un encuentro fraternal entre la cultura bonaerense y la brasilera.
Este año hay cine en el Espacio Urbano, clínicas de instrumentos y muestra de cine. Todos los espacios son abiertos al público de manera gratuita, lo cual lo convierte en un espectáculo abierto para todos.
Describir el festival es una tarea difícil, pues es entrar en contacto con una cultura diferente a la porteña; los brasileros se caracterizan por sus tonos alegres, sus sonrisas encantadoras y por su ambiente fiestero en todo momento. Desde la entrada a la sala Estudio Urbano, se puede sentir ese sabor de samba de Bossa nova que impregna el lugar.
Asistí al festival con la intención de conocer un poco más de cerca la cultura brasilera; en definitiva lo que más me llamo la atención fue la oferta audiovisual, documentales y argumentales de la historia musical de Brasil; es allí entonces donde decido entrar como espectadora a la cinta “O Misterio Do Samba”, la cual es un documental dirigido por Lula Buarque de Hollanda y Carolina Jabor.
Abrir la proyección de la cinta, para el presentador y moderador del conversatorio que se daría al final de la proyección, no era una tarea fácil, pues no se podía explicar mucho ya que la misma se explica por sí sola. La sala de proyección estaba medio llena o medio vacía, pero todos los que allí nos encontrábamos, en su mayoría jóvenes, estábamos ansiosos por empezar a ver la proyección de aquel documental que fue abierto las siguientes palabras: “La historia de la memoria de la samba en Río de Janeiro… disfrútenlo…”.
Este documental relata la historia de la cantante brasilera Marisa Monte, una de las compositoras contemporáneas más importantes del MPB, quien para la grabación de su trabajo Tudo azul, se dedicó a investigar y a recuperar algo más de 100 melodías musicales que estaban siendo olvidadas: eran las producidas por los integrantes del grupo de veteranos sambistas de la ciudad de Río de Janeiro, quienes no tenían la buena costumbre de registrar las letras y melodías que componían en las rueda de samba que solían hacer cada que se reunían.
Luego de la proyección, se abre el conversatorio con una de las directoras del documental Lula Buarque de Hollanda, quien empieza a responder preguntas las cuales versaron principalmente sobre importancia de la memoria musical dentro del desarrollo cultural de cada país latinoamericano, destacando en cada intervención la falta de apoyo por parte de los gobiernos de la región a estas investigaciones que tratan de recuperar esa memoria que en algunos casos tristemente ya se ha ido.
El conversatorio se termina y algunos asistentes se retiran mientras otros se quedan y se deleitan de aquel sonido de samba que siente en el lugar. Un grupo de jóvenes brasileros saca su tambora y empieza a tocar una que otra sonada rítmica, típica de la samba brasilera, lo que hacía que me sintiera en un espacio de Brasil; ellos hablaban en portugués, yo solo entendía algunas palabras, pero con sus sonrisas y miradas entendían que era bienvenida dentro de ese pequeño círculo brasilero que visité en el Espacio Urbano del Parque Chacabuco de la ciudad de Buenos Aires.

