…se me ocurrió mostrar un breve inventario de algunos de los venéreos sucesos que afectaron las vidas y las obras de algunos de los grandes de la historia de la filosofía.

Por Iván Rodrigo García Palacios

Saturado y enajenado por la inundación global de información sobre tragedias, guerras, terrorismo, etc., casi que se siente refrescante que un periódico como The New York Times le dedique un más o menos amplio informe a un escándalo protagonizado por un filósofo, más o menos célebre, acusado de acoso sexual por una de sus alumnas de doctorado. Claro que eso sólo sucede en Estados Unidos, porque aquí en Colombia y en muchos otros países, ese desliz no hubiera pasado de ser un chisme de gallinero.

He aquí un fragmento del informe The New York Times, sección Art:

A Star Philosopher Falls, and a Debate Over Sexism Is Set Off

By JENNIFER SCHUESSLER

Published: August 2, 2013

“Ever since Socrates’ wife was painted as a jealous shrew by one of his pupils, women have had it tough in philosophy.

Thinkers from Aristotle to Kant questioned whether women were fully capable of reason. Today, many in the field say, gender bias and outright sexual harassment are endemic in philosophy, where women make up less than 20 percent of university faculty members, lower than in any other humanities field, and account for a tiny fraction of citations in top scholarly journals.

“While the status of women in the sciences has received broad national attention, debate about sexism in philosophy has remained mostly within the confines of academia. But the revelation this summer that Colin McGinn, a star philosopher at the University of Miami, had agreed to leave his tenured post after allegations of sexual harassment brought by a graduate student, has put an unusually famous name to the problem, exposing the field to what some see as a healthy dose of sunlight”.

Xilografía de Hans Baldung Grien, La Belleza hostiga con su fusta a la sabiduría, de 1513.

Xilografía de Hans Baldung Grien, La Belleza hostiga con su fusta a la sabiduría, de 1513.

Lo que suceda de aquí en adelante, es ya asunto de leyes y jueces.

Pero, ya que la articulista empieza su escrito citando los violentos celos de Jantipa, la esposa de Sócrates, el padre de la filosofía occidental, para inmediatamente invocar a Aristóteles y a Kant en sus misóginas opiniones sobre las capacidades racionales de las mujeres y luego mostrar la escasa presencia de mujeres tanto en el profesorado como en el alumnado, así como su casi anonimato en las publicaciones especializadas, pero si el creciente acoso sexual del que son víctimas en las facultades, se me ocurrió mostrar un breve inventario de algunos de los venéreos sucesos que afectaron las vidas y las obras de algunos de los grandes de la historia de la filosofía.

Si los asuntos maritales de Sócrates no dan para escándalos, si lo son los de Aristóteles, de quien se cuenta la leyenda o chisme que estando enamorado de la hetaira ateniense Herpyllis, se dejaba montar y azotar por ella a cuatro patas, asunto que en los siglos XV y XVI fue motivo de numerosas ilustraciones como la que adjunto.

Ya en el helenismo y en el Imperio Romano, se cuenta de la locura, por una pócima amorosa que le hizo beber su amante Lucilia, y el posterior suicidio del poeta y filósofo epicúrero, Tito Lucrecio Caro, el autor de De rerum novarum.

Saltando hasta el siglo X, se recuerda uno de los más célebres escándalos venéreos de la historia de la filosofía, el de Pedro Abelardo y Eloísa, el que se convirtió en fuente de inspiración amorosa y de romances hasta hoy, con igual o mayor influencia que el de otras parejas de la poesía y de la ficción literaria.

Ya en las vísperas de la Ilustración y de la Revolución Francesa, el filósofo e inspirador de esos magnos eventos, Jean-Jacques Rousseau vive su adúltero romance con la Señora d’Houdedot, hasta el punto de escribir en sus Confesiones: “El grave ciudadano de Ginebra volvió a ser de repente el pastor extravagante”.

El siglo XIX, posrevolucionario y romántico, también tiene su cuota de locura afrodisíaca y venusina, pero más oscura, cruel y trágica.

Søren Kierkegaard, el celebre autor de El diario de un seductor, tan retorcido de cuerpo como de corazón, se comportó como tal en su trato y en el frustrado romance con Regina Olsen.

No menos retorcidos fueron los arrestos afrodisíacos y venusinos de Nietzche, de quien se cuenta que en su juventud fue infectado en un burdel de la sífilis que lo llevaría a la locura y a la muerte. Tímido y convencional en los asuntos amorosos, Nietzsche cometió el error de enamorarse de Cósima, la esposa de Richard Wagner y diez años más tarde se enamoró y acosó sexualmente a Lou Andreas Salomé, la musa de Así habló Zaratustra.

Ya en el siglo XX, uno de los más célebres romances de la historia de la filosofía contemporánea, el enamoramiento y clandestino acoso sexual del protonazi Martín Heidegger por su alumna judía Hannah Arendt.

A mediados del siglo XX, un escándalo venéreo se convierte en paradigma de la liberación sexual y feminista, es la convivencia marital y filosófica de Jean Paul Sartre y Simone de Beauvoir.

Desde entonces y hasta acá, los asuntos venéreos y los romances filosóficos perdieron su aura de escándalos y su importancia mediática y fueron remplazados por la frivolidad de las infidelidades de los políticos y las sexualizadas vidas de las estrellas de cine, las que, a la larga, les producen más ganancias económicas a los medios de comunicación que los insulsos romances del gallinero de los filósofos.

Parece que… hasta ahora.