México es el país más peligroso para ejercer el periodismo. Y lo es desde hace varios años. Las protestas ciudadanas y de los propios periodistas parecieran no tener eco en los oídos de los gobernantes.
Escribe y fotografía / Gustavo A. Vargas Ramírez – Ilustra / Stella Maris
A finales de enero, el periodismo en Baja California expuso la violencia que le acechaba. Dos de sus integrantes más reconocidos fueron asesinados en Tijuana en el primer mes de 2022, frente a sus casas, en un día cualquiera de trabajo. A Margarito Martínez lo asesinaron el lunes 17; a Lourdes Maldonado, el domingo 23. Una semana de diferencia entre cada hecho.
Por ello un grupo de periodistas y de diversas personas salió a las calles de Tijuana, partió de la Glorieta de las “Tijeras” y paró frente la sede de la Fiscalía General de la República (FGR). Así se intensificó la jornada de marchas convocada en varias ciudades. La exigencia era clara: investigar los asesinatos a profundidad y atender las amenazas en un país catalogado como uno de los más peligrosos para ejercer el periodismo. Según Reporteros Sin Fronteras, en lo que va de 2022 han asesinado a siete periodistas en México (en tres meses se igualó el número de 2021), mientras que en Ucrania el margen es de seis, en Haití y Yemen, dos; y en Birmania, Brasil, India, Irán, Siria y Chad ha sido uno.
“Somos prensa, no disparen”, “No se mata la verdad matando periodistas”, “Donde matan periodistas no es un país seguro”, eran las menciones leídas en las pancartas de la marcha de enero. En las barras de protección de la PGR se pegaron fotografías de Lourdes y Margarito. Lxs periodistas hicieron sus demandas.
El presidente Andrés Manuel López Obrador aludió el tema el 17 de febrero. Desde Tijuana emitió el programa Las mañaneras. No hay crímenes de Estado, dijo, hubo más muertos y heridos en el gobierno de Felipe Calderón, dijo. Obrador lamentó la pérdida de cada periodista, eso dijo, pero lo lamentó comparando “la actitud” del gobierno que delega con la del anterior, el de Enrique Peña Nieto.
La periodista Sonia de Anda habló en esa misma emisión de Las mañaneras. Al presidente le reclamó justicia para Margarito y Lourdes, le pidió estar informado sobre los peligros que enfrenta el periodismo. Le pidió reconocer las amenazas y ataques, porque los crímenes no se aclaran y hay poca posibilidad de conocer las investigaciones y cómo funciona el sistema para la protección de periodistas.






