ORLAN: la carne hecha verbo

Para ORLAN el artista es, en esencia, “un cronista de su tiempo”, habilitado socialmente para visibilizar en la esfera pública aquellos asuntos que por otros medios difícilmente podrían llegar a tener un abordaje tan explícito, provocador y hasta descarnado, como lo posibilita el arte. 

Por: Margarita Calle

ORLAN, la artista francesa reconocida por reconfigurar su cuerpo de manera permanente como materia y soporte de su propuesta estética y visual, llega por primera vez a Colombia.

Lo hace de la mano del curador de su trabajo para Colombia y América Latina, Ricardo Arcos-Palma, profesor de la Universidad Nacional de Colombia, para presentar dos exposiciones que recogen gran parte de su extensa producción: “Hibridaciones y refiguraciones”, en el Museo de Arte Moderno de Bogotá a partir del 31 de mayo, y “Arte carnal o cuerpo obsoleto”, en el Museo de Antioquia, a partir del 7 de junio. 

La relevancia de esta artista radica fundamentalmente en el modo como ha logrado proponerse a sí misma como cuerpo y sentido de un proceder estético, ético y político que nos lleva cuestionar nociones como las de belleza, obsolescencia, identidad e interculturalidad, en las que se asientan muchos de los debates que animan la época contemporánea. Lo fijo e inamovible promovido por aquellas corrientes fundamentalistas que afianzan su discurso en una supuesta esencia ligada al mito del origen, es puesto en situación por ORLAN, quien entiende la identidad desde una perspectiva multicultural, indeterminada y fluctuante. “Antes, se nacía en una tribu y no se podía cambiar; hoy, nos repensamos, reinventamos y reesculpimos”, señala la artista, quien materializa este pensamiento a través de acciones performativas en las que los cambios se suceden y naturalizan, por vía de intervenciones quirúrgicas, transfiguraciones plásticas, sincretismos, moldeamientos o prótesis que privilegian el placer y el gusto, antes que el deseo por alcanzar un patrón definidoo idealizado en términos étnicos, estéticos o sociales.

Para ORLAN el artista es, en esencia, “un cronista de su tiempo”, habilitado socialmente para visibilizar en la esfera pública aquellos asuntos que por otros medios difícilmente podrían llegar a tenerun abordaje tan explícito, provocador y hasta descarnado, como lo posibilita el arte. Por eso, ha querido que su propio cuerpo sea un “lugar de debate público”, una fábrica de lenguajes, imágenes y significados, en permanente reconfiguración y luchaporque el progreso y el tiempo no lo vuelvan obsoleto.


La llegada de esta artista a Colombia ha generado controversias, mucha crónica y hasta censura. El pasado 25 de mayo la Revista Arcadia anunció en su portal web que los almacenes de cadena Panamericana y Carrefour se habían negado a vender la revista por presentar en su portada el registro de un autorretrato de la artista francesa con un pecho descubierto. En su blog Vistazos Críticos, el curador de la obra Ricardo Arcos desvirtuó esta información señalando que se trató de una jugada comercial de Arcadia para “publicitar un texto mal escrito y tendencioso” de Carlos Granés en torno al trabajo de ORLAN. Por su parte, en la rueda de prensa concedida el 29 de mayo, a su llegada al país, la artista dejó en el aire la idea de que la censura a su obra nace de la propia revista, lo que se evidencia en el titular con el que se anunció el artículo que presentan su trabajo: “Orlan, la pornógrafa”; una denominación que desde nuestra perspectiva distorsiona, en todos los sentidos, la densidad y el enfoque de toda su trayectoria artística.

Vale la pena, pues, buscar un acercamiento más directo a estas propuestas que estarán expuestas al público hasta el mes de julio de 2012 en los escenarios señalados.

* Directora Maestría en Estética y Creación, Universidad Tecnológica de Pereira