Un nuevo mercado deportivo se abre: el del fútbol femenino. Pronto arrancará el torneo nacional con 18 equipos. Isabela Posada, una niña que representa mucha de la fuerza que tiene este deporte entre las mujeres.

Con el número 18

Isabela Posada, con el número 18, demuestra que el fútbol no es cuestión de género… es un asunto de pasión.

Por: Carlos Marín

Todo está dado para que ruede la pecosa en la Liga Femenina de Fútbol este 2017. Una petición de hace una década en Colombia, donde hasta ahora las mujeres están teniendo el protagonismo que épocas injustas les arrebataron.

En Antioquia, departamento futbolero donde este deporte se respira en cada esquina, ocurre la particular historia de Isabela Posada, una niña que a sus escasos nueve años ya sueña con ser la James Rodríguez del fútbol femenino.

“Si le pega fuerte por el piso el arquero no la alcanza nunca”, eso comenta Isabela mientras ve a su hermano Santiago, de 14 años, enfrentar al rival en la semifinal del campeonato municipal en la categoría 2002.

La pequeña, de voz dulce, talla liviana, gorra virada hacia atrás, y sudadera del Real Madrid, habla con tal propiedad que anticipó dos minutos antes el gol que llevaría a empatar al equipo de su hermano. Justo a ras de grama por la punta inferior derecha de la portería se introdujo la esférica, para darle la razón a la joven.

Es que las diferencias en el entendimiento del deporte rey no son abruptas. Ellas entienden la dinámica una vez se dedican a ello, lo que resta es trabajar la fuerza física que es la única distancia que hay entre ambos géneros.

“Isabela entrena desde los siete años, le encanta el fútbol”, expresa María Consuelo Sosa, madre de la menor, quien acompaña los fines de semana a sus hijos a cada partido.

Desde muy joven Isabela sabe de técnicos, camerinos, guayos y uniformes. Todos ellos masculinos.

Desde muy joven Isabela sabe de técnicos, camerinos, guayos y uniformes. Todos ellos masculinos.

La historia de Isabel sería como cualquiera; sin embargo, esta semana la Dimayor (División Mayor del Fútbol Colombiano) realizó el lanzamiento oficial de la Liga Femenina del Fútbol, ratificando así la idea de que el fútbol no es solo para los varones, que ellas tienen todo para aportar.

Esto ocurre 68 años después de haberse creado la liga masculina y tan solo en Suramérica existen tres asociaciones donde se rescatan las virtudes de las féminas en la disciplina. Argentina, Brasil y Chile; Colombia se suma como cuarta.

Los factores que influyeron en la decisión fueron varios. El primero, el buen momento de la Selección Colombia Femenina de Fútbol, que compuesta por jugadores sacadas del pantano, obtuvo una mejoría en tan solo una década, ofreciéndoles al país en el año 2015 la participación por primera vez en un mundial, donde pudo competir con potencias en la materia como Estados Unidos, donde en cada universidad hay un equipo distintivo. La participación la dejó en octavos de final, buen desempeño al ser su primera cita mundialista.

Otro elemento que impulsó el origen de esta liga es la alta monetización del mercado de futbolistas varones, que sin lugar a dudas puso en el mapa mundial a Colombia, como país emergente financieramente.

A raíz de esto, las inversiones, la compra de jugadores, el incremento en el presupuesto de los grandes equipos generó un interés en la manera de hacer dinero de otros sectores como el televisivo. Fue entonces para el año 2012 cuando Win Sports se creó como único canal deportivo del país, enfocando el 80 por ciento de su parrilla de programación en el fútbol.

Los anteriores factores conllevaron a generar una perspectiva diferente por parte de la Dimayor, y la Federación Colombiana de Fútbol, transmitida por ende a los equipos del FPC. Se empezó a hablar de patrocinadores para una liga femenina, además de su consolidación inicial.

Entendiendo las desventajas que supone las taquillas en los estadios del país, las cuales no son abundantes para los partidos de varones, se buscó el apoyo de la FIFA (Federación Internacional de Fútbol Asociado), la CONMEBOL (Confederación Sudamericana de Fútbol), para llegar a disfrutar del profesionalismo en la rama femenina.

Finalmente la infraestructura para la práctica de la disciplina. En Antioquia los escenarios deportivos no son un problema para el desarrollo de las actividades, pues desde el sector político se han implementado normas que adoptan la actividad física como derecho fundamental tal como lo consagra la constitución.

Junto a sus hermanos y compañeros de equipo.

Junto a sus hermanos y compañeros de equipo, las medallas no se han hecho esperar.

En decenas de barrios del Área Metropolitana Valle del Aburrá, compuesta por 10 municipios, entre los que se destacan Medellín, Itagüí, Envigado, Bello, Copacabana y La Estrella, las canchas de fútbol no faltan, incluso sorprende que en su mayoría son de material sintético.

Este panorama beneficia a la niña soñadora del barrio San Francisco del municipio sureño. Han pasado tan solo dos años e Isabela ya vistió la camiseta del Real Madrid en sus filiales en Itagüí, Leones y el actual equipo Verdes de Antioquia donde juega de delantera. “Tengo gol”, responde cuando se le pregunta sobre su efectividad en la zona delantera.

Así como ella, las niñas de colegios, barrios, suburbios y diversas poblaciones en el país se suman a ese gran sueño de los menores en esta patria, este paso es un gran aporte al deporte y  a las mujeres. Ellas decidirán quedarse con su sensibilidad que las caracteriza o ser futbolistas profesionales. “Qué bueno poder ser como James, tener una camiseta con el número 10”, concluye la joven.

La Liga Femenina de Fútbol contará con la participación de 18 equipos. Su presidenta será Paola Salazar, quien ya estuvo en Pereira con el sin sede Rionegro Águilas. Salazar, hermana del polémico empresario Fernando Salazar, será la responsable de darle vida a la primera versión femenina en la historia

El torneo se jugará en 16 ciudades con 17 estadios del país, con un sistema sencillo: 3 grupos de seis integrantes que buscarán acumular la mayor cantidad de puntos en partidos de ida y vuelta. Finalmente avanzarán los dos mejores de cada grupo, y los dos mejores segundos para conformar el grupo de los ocho que darán lugar a los cuartos, semifinales y final.

Así pues, rodará la pelota para ellas.