Esta comunicadora es una representante de la belleza pereirana, que más allá de lo físico, logra con su don de gente cautivar y hacer un ambiente laboral mejor.

Andrea Santa, integrante del equipo de producción de Séptimo Día.

Por. Jonaz

Dos preguntas mortales: ¿Por qué murió mi hermana? o ¿sería que se suicidó?, fueron entre otros los cuestionamientos que llevaron a Andrea Santa Marín desde temprana edad a acercarse al periodismo. Ella acompañaba a su madre al cementerio, a rezar por la mujer que ya no estaba, pero se dio cuenta que sus dudas sobre la muerte, eran similares a las de otras personas. Todo este panorama llevó a que ella viera en el periodismo un espacio para contar historias, que son dadas a conocer por los seres de acá que quieren recordar a los que están en el más allá.

Cabe destacar, que unos de sus más recientes trabajos difundidos en el programa Séptimo Día del Canal Caracol, referente a Aleja Pulido y Daniela Triviño, causaron revuelo. Ellas, coterráneas suyas, perdieron la vida en extraños hechos que trascienden de lo informativo a ser un documento para la memoria, relacionado con episodios violentos en contra de la mujer.

Al concertar mi encuentro con Andrea Santa Marín, dudaba sobre si iniciarlo como lo llevaba organizado en mi lista de chequeo, es decir, desde la evocación, su formación, su familia, su vida en Pereira, de donde es oriunda, o romper el hielo con el tema de la “mala fama” de las querendonas, trasnochadoras y morenas. Pensé en suavizar la pregunta hablando de la opinión de ella con respecto a la reputación de las mujeres de la ciudad en donde nació. Ella se mostró interesada en el tema y me contestó sin tapujos: “eso de las pereiranas putas es una estupidez, putas hay en todos lados” y recordó que recién llegada a Bogotá, le decían: “¡Sí, eres de Pereira!”. A lo que ella respondía: “pereirana sí, pero no soy puta”.

Además complementa lo anterior con que es mejor reírse de esos comentarios, que es una estigmatización histórica y que es más valioso demostrar valores como la gratitud y el servir a los demás, que son muy propios de las pereiranas. Cuando tiene tiempo se encarga de explicarle a la gente que Pereira es un municipio que históricamente es un cruce de caminos, que fue punto de encuentro de arrieros del otrora Gran Caldas, de Antioquia y  de comerciantes que lógicamente buscaban diversión.

Belleza y algo más…

Esta comunicadora es una representante de la belleza pereirana, que más allá de lo físico, logra con su don de gente cautivar y hacer un ambiente laboral mejor. Cabe señalar que entrevistar a un periodista algunas veces es complicado, pero con Andrea Santa confirmé la capacidad de servicio, calidez, sentido del humor, amabilidad y sencillez tan inherentes de las mujeres de la capital del Risaralda.

De igual manera, dialogamos de periodismo, del manejo de la información; que un medio por más que esté ligado a un conglomerado económico debe ser ético, equilibrado y responsable y que los comunicadores debemos proceder con respeto hacia el público, hacia las víctimas y victimarios, estos dos últimos cuando se trata de hechos violentos que en algunas oportunidades ha tenido que cubrir.

Mientras miles de personas en el país veían el programa de Aleja Pulido, yo estaba en mi casa relajada comiendo crispetas y viendo el programa”, expresa. Un acto de alguien que es consciente que cumplió con su labor y que está en su espacio íntimo disfrutando del producto de su trabajo de investigación que se desarrolló en su mayoría en la Ciudad de México.

Pereira, ciudad sin puertas

La historia de la familia de Andrea Santa, coincide con la de muchas otras que habitan hoy la capital risaraldense, que no son oriundas de allá, pero que igual fueron acogidas y allí vivieron parte de su vida. Para ella es todo un privilegio haber nacido en Pereira. Y como muchos talentosos en la narrativa, comunicación o literatura, no fue la mejor estudiante.

Sus primeros acercamientos con la lectura fueron con los libros de Julio Verne, en plena adolescencia. Autor que le abrió la mente, la llevó a empezar a explorar el universo de las letras y a sentir que para contar historias necesitaba estructurarse y que el periodismo le ofrecía una profesión con muchas posibilidades.

Medios y periodistas

Acerca de las oportunidades y los medios de comunicación locales en Pereira y Risaralda, según conversaciones con amigos y colegas suyos siente que los periodistas no están bien remunerados y que muchas veces la información se estructura más por la pasión que por el análisis. Es seguidora de las columnas, programas y proyectos de periodistas como Juan Antonio Ruiz (Ecos 1360), Edison Marulanda, Gustavo Colorado y Abelardo Gómez (traslacoladelarata.com).

Por otro lado, el cambio de Bogotá a Pereira no fue tan traumático para ella, debido a que desde que inició sus estudios de comunicación en la Universidad Católica de esta ciudad, se proyectó vivir en la capital del país y desempeñarse como periodista investigativa. Hecho que logró, debido a que en la actualidad hace parte del equipo del programa Séptimo Día.

Recuerda de Pereira sus caminatas constantes por la carrera séptima en su época de estudiante y cuando se reunía con sus amigos en el Parque de Banderas para hablar de la vida y de la situación del país. Y aunque su parte profesional la desarrolla en su mayor parte en Bogotá, espera poder adelantar algún proyecto en la urbe donde nació.

Concluye que el progreso de la Perla del Otún es relativo, que si es por infraestructura, sí ha avanzado la ciudad, pero que no todo debe ser visto desde las obras físicas; que por el contrario, aún faltan muchas oportunidades laborales, realidad que hace que tristemente miles de personas se desplacen para otros lugares.