La historia del fútbol colombiano ha estado marcada por gloria, alegrías, tristezas, campeonatos, fracasos mundialistas, críticas, elogios. Muchos nombres han pasado por la historia de este deporte en nuestro país y, como es normal, muchos de esos hombres que han hecho historia, han muerto, algunos dejando más huella que otros. Acá damos un repaso por la historia de estos acontecimientos que han empañado de lágrimas y recuerdos el fútbol colombiano y todos los que de él conocen.

jugadores.

Por: Jhonwi Hurtado

Empecemos por la vida de este gran jugador cartagenero que puso a vibrar en muchas ocasiones las graderías del Estadio Manuel Murillo Toro en Ibagué:

Imagen tomada de terra.com.mx

Elson Becerra, jugador nacido en Cartagena el 26 de abril de 1978, dio sus primeros gritos de gol en las canchas del barrio San Francisco  de  esta misma ciudad, allí se mostró gambeteador, rápido, ágil para encarar y certero a la hora de estar frente al arco; sus goles lo llevaron prontamente a debutar en el fútbol profesional colombiano. Debutó en la liga profesional con el Deportes Tolima el 15 de febrero del año 1998 frente al Envigado. Aunque a los 17 años Elson ya vestía la camiseta de la selección Colombia sub 21.

68 veces gritó gol en Colombia, 64 de esos goles los marcó con el equipo que le dio todo, el Deportes Tolima, y 4 goles  con el Junior de Barranquilla; también en la selección Colombia dejó su sello, marcando un gol al seleccionado de Iberia en un amistoso jugado en New Jersey.  Tras haber quedado campeón junto a la selección Colombia de la Copa América, viajó a jugar la copa confederaciones en Francia, copa que le abriría la ventana al fútbol del extranjero. Así habló  Elson alguna vez en una entrevista para el diario El Universal: “Cuando terminé de jugar con Colombia la copa confederaciones, yo fui uno de los más solicitados, llegaron muchas ofertas y opté por mejorar el futuro económico, triunfar en el fútbol árabe no ha sido fácil. Me dio duro y pasé días difíciles.”

En el fútbol árabe marcó 33 goles con el equipo Al Jazira y 10 goles con Emiratos. Pero Elson no pudo gambetear la muerte, todos estos goles, y alegrías que le dio al fútbol se apagarían, pasando al recuerdo el 8 de enero del 2006. Ese domingo, en horas de la noche, Elson Becerra se encontraba con un amigo, Alexander Ríos, cuando fueron abaleados. Ambos murieron aquella noche a causa de los disparos hechos por dos hombres que hoy se encuentran pagando 40 años de cárcel por el asesinato.

imagen tomada de : www.espijao.com

Elson marcó en total 112 goles en su carrera, quedó campeón  del torneo primera C con el equipo Cooperamos Tolima y campeón de la copa América 2001.

Hace pocos días, en el partido del “jugador tolimense” se vio al hijo de Elson Becerra, Tiene por nombre Elson Daniel Becerra, que aunque no llegó a conocer a su papá, muchos creen que puede seguir los pasos que su padre dio  por el fútbol Colombiano.

ver vídeo del hijo de Elson Becerra

La tragedia de Pance

imagen tomada de deportesqrramba.com

Era 24 de octubre del año 2002, el deportivo Cali lideraba el torneo y se entrenaba en su sede de Pance, corregimiento del sur de Cali. Oscar Héctor Quintabani dirigía el equipo, que en el partido anterior se había enfrentado al Cortuluá. A eso de las 5 de la tarde comenzó a caer una llovizna suave, según narran personas que estuvieron presentes el día de la tragedia que cobró la vida de dos jugadores colombianos. De manera abrupta, un rayo cayó sobre el campo de juego, ocasionando que todos los jugadores se derrumbaran en la cancha. Tristemente, dos de ellos no pudieron levantarse.

 Carlos  “Carepa” Gaviria:

Imagen tomada de repubblica.it

Nació en Carepa-Antioquia,  el 27 de noviembre de 1969. Debutó en el año de 1990 con Atlético Nacional, equipo para el cual jugó 8 años, vistió la camiseta de  la selección Colombia  durante 40 partidos,  estando presente en los juegos olímpicos del año 1992 en Barcelona y participando del mundial del año 1994 marcándole gol a Suiza. Cuando cayó el rayo, Carepa fue el primero en morir, en el momento que sus compañeros fueron a auxiliarlo ya estaba muerto.

Giovanny Córdoba. Imagen tomada de deportedeuna.oblog.com

Giovanny Córdoba: “Un jugador rápido, que le gusta pisar el área y asociarse con los volantes y con el delantero que le toque.” Así se definía a sí mismo Giovanny, nacido en Palmira, Valle del Cauca,  el 16 de marzo de 1978. Debutó en  el año 1996 con el Cortuluá, luego de haberse forjado como jugador en la legendaria escuela de fútbol “Sarmiento Lora” pasó por la selección Colombia sub 23 y participó del Suramericano de Chile en 1997; año en el que debutaría con la camisa del Deportivo Cali, también hizo parte del Cali campeón en 1998, y jugó en el equipo subcampeón de la Copa libertadores (1999). Jugó para Atlético Nacional, donde también marcó goles.  A sus 22 años tuvo un breve paso por la Liga de Quito (Ecuador) donde anotó 11 goles, regresó al Cali y en el año 2002, durante el entrenamiento del 24 de octubre, sus goles se ausentarían para siempre de las canchas de fútbol. Aunque luchó por ganar el partido más importante de su vida, alcanzó a dar unos pasos, pero nuevamente se desplomó, sufrió tres paros cardíacos luego de la descarga eléctrica, y durante tres días se mantuvo con vida en la clínica Valle de Lili en Cali. De esa manera el domingo 27 de octubre del año 2002, mientras se disputaban algunos partidos del campeonato colombiano, Giovanny Córdoba murió. En ese momento los partidos que se disputaban, guardaron un minuto de silencio por el fallecido jugador.

Luis Guillermo “El flaco” Rivera, ex jugador de fútbol, estuvo presente en el momento de esta tragedia, hace un tiempo en entrevista contó lo que fue vivir ese momento tan impactante en la vida de cualquier jugador: “Es que esa época como tal a mi no se me olvida, fue algo muy duro, yo me acuerdo que a mí me entrevistaron para Fox Sports para Argentina, después de lo del rayo. El clima estaba así -señalando la calle. y no estaba lloviendo, estaba cayendo como se dice una lloviznita, pero muy poquita, cuando de repente cayó eso y “¡pufff!”.

A mí en el partido anterior me habían expulsado contra Tuluá, en ese tiempo el técnico del Cali era Óscar Héctor Quintabani, entonces él me dijo: “no Flaco, como no lo puedo tener en cuenta para el partido con América quédese afuera, y para el segundo tiempo entra”. A mí eso me molestó. Ah espere, hay algo que se me olvida decirle ahí, y se lo juro por mis hijos. Nos estamos amarrando los guayos, y “Carepa” estaba a mi lado, y se lo juro por Dios que el hombre le dijo al utilero quitándose una cadena de oro: “Pastilla, tome esta güevonada que yo por un rayo no me voy a morir”, se lo juro por Dios santo que es así y se lo sostengo delante del que sea.

Ahí empezó a lloviznar un poquito más, entonces yo, con Jimmy Asprilla ,nos salimos para el gimnasio, de donde se podía ver la práctica de fútbol y nos hicimos en las bicicletas estáticas. En lo que duramos de caminar y subir a las bicicletas, ¡praj!, cayó ese rayo, pero eso era una humareda ahí, y vimos a “Carepa” tirado. Él en ese momento ya estaba muerto. El rayo le partió un guayo. Ya después de ese tiempo cayó una tempestad. Para salir de esa cancha se salía por una puerta pequeña, cuando cayó el rayo, en la cancha cayeron unos jugadores. Ya cuando nosotros bajamos, ellos se pararon y se fueron caminando y llegando a la puerta cayó muerto Giovanni Córdoba. Años más tarde el hermano de Giovanni, que también era jugador, murió en un accidente automovilístico.

En el hospital llegó Quintabanni -el técnico-  y al mirarme me dice: “Si ve Flaco y usted enojándose por no entrenar, las cosas pasan por algo”. Ahí me puse a llorar, luego llegó a la clínica mi esposa, y cuando ya pasó todo y me fui para la casa y veo a este (señalando a su hijo), cuando lo veo ahí pequeñito de 3 años ahí si me agarró la lloradera más verraca” (ver entrevista completa)

El deportivo Cali terminaría líder del torneo, pero en los cuadrangulares quedaría por fuera de la final, final que disputarían América y Atlético Nacional, quedando los americanos campeones por segundo año consecutivo de la mano de Jaime de la Pava.

imagen tomada de turiver.com

Hernán Córdoba: Jugador joven, nació en Palmira Valle del Cauca, el 2 de noviembre de 1989, debutó 4 años después de la muerte de su hermano Giovanny Córdoba. Empezó jugando para el Deportivo Cali, y fue rotando por varios equipos del rentado nacional. En el año 2009 fue uno de los refuerzos del Atlético Huila, equipo en el que marcaría varios goles, uno de ellos frente al Deportivo Pereira, un día antes de su muerte. El 20 de septiembre viajaba por una carretera de Neiva hacia el municipio de Rivera, allí su automóvil se estrelló contra un bus escalera, lo que produjo la muerte del jugador. Una triste historia familiar.

Miguel Calero: Nació el 14 de abril de 1971, en el municipio de Ginebra Valle del Cauca. Tal vez sea uno de los más recordados, por ser tan reciente su muerte, y por haber vestido tantas veces el uniforme de arquero de la selección Colombia. Calero debutó en 1987 atajando para el Sporting  de Barranquilla (equipo que ya no existe), más adelante jugaría para el Deportivo Cali obteniendo el campeonato del año 1996. Luego pasa al Atlético Nacional ganando la Copa Merconorte y el campeonato del año 1999, donde saldría expulsado en la final; ese día sería el último partido de Calero en Colombia, pues partiría al fútbol mexicano donde se ganaría el cariño y el respeto de toda la afición del Pachuca. Allí jugó más de 300 partidos,  obteniendo 4 títulos nacionales y 5 internacionales, incluso marcando goles de cabeza. En el 2007 sufrió una trombosis, que lo alejaría de las canchas por varios meses, volvería con la intención de retirarse, pero su amor al fútbol y el apoyo de su familia lo llevarían a firmar un contrato hasta el año 2011, año de su retiro definitivo, convirtiéndose en el entrenador de arqueros del Pachuca.

Imagen tomada de www.la-razon.com

En la selección Colombia: En el seleccionado nacional, participó de 6 copas América, y algunas eliminatorias al mundial. Se le recuerda mucho por haber sido el arquero del partido entre Colombia y la selección Argentina, donde Martín “El loco” Palermo erraría tres penales, uno de ellos atajado por Calero.

El 25 de noviembre del año 2012 Calero sufrió un infarto cerebral a causa de una embolia en el hemisferio derecho, y el 3 de diciembre a través de un comunicado de prensa las directivas del club confirmaron la muerte cerebral del legendario arquero colombiano: “Por medio del presente, el Club de fútbol Pachuca informa que tras haber sufrido dos episodios de trombosis cerebral que derivaron este lunes en una muerte cerebral, la tarde de este martes 4 de diciembre de 2012, nuestro Director Técnico de Porteros, Miguel Ángel Calero Rodríguez, ha fallecido Así, ese día, sería de luto para los seguidores del fútbol colombiano y mexicano.

Imagen tomada de canalcncmedellin.com

Andrés Escobar: Seguramente, la muerte de Andrés ha sido la más recordada y la que más manchó de luto, de tristeza y  de indignación al pueblo colombiano y al mundo en general. La intolerancia, el primitivismo y seguramente la idiotez humana llevaron a que un hombre, defensor como nadie de las camisas del Atlético Nacional y de la Selección Colombia, terminara asesinado a bala en las afueras de estadero “El Indio”en Medellín el 2 de julio de 1994.

Época de contrastes para el pueblo colombiano, por un lado los capos se disputaban el país, por otro lado la selección había llegado como favorita al mundial. Había perdido el primer encuentro frente a Rumania, y en el partido contra Estados Unidos, pasó lo que le pudo haber pasado a cualquier jugador del mundo. Andrés, al querer evitar un gol, envió la pelota al fondo de la red, quedando la selección Colombia eliminada del mundial al que había llegado con más expectativas. Al estar eliminados, Maturana, quien fue el Director Técnico de esta notable selección Colombia, dio permiso a los jugadores para que se quedaran de vacaciones, pero Andrés Escobar, con mucha gallardía y valentía dijo: No, yo regreso a Colombia y pongo la cara. Tal vez un gesto muy noble, que distaba mucho de la ignorancia de Humberto Muñoz Cano, asesino de Andrés Escobar, quien disparó en seis ocasiones al caballero del fútbol, aquel legendario número 2, aquel hombre que marcara un gol de cabeza con la selección Colombia frente a Inglaterra en el mítico estadio Wembley.

Esta muerte llenó de tristeza el pueblo colombiano; la hinchada de Atlético Nacional en un multitudinario  y triste entierro coreaban con lágrimas en los ojos: “No te vas, Andrés, no te vas”, al tiempo le escribieron esta canción que se ha escuchado miles de veces en el estadio Atanasio Girardot de Medellín y en muchos otros estadios del país (oír canción)

De esta manera recordamos la vida de estos hombres que dejaron marcados los taches de los guayos en cada cancha que pisaron, de esos goles, atajadas y barredoras que los llevaron al pico más alto de la montaña rusa de emociones llamada fútbol. Todos nos dejaron recuerdos alegres, algunas tristezas. Se fueron y sus nombres no se verán más en las camisas de sus equipos, ni los narradores entonarán sus apellidos. Algunos murieron de muerte natural, otros por la ignorancia humana y otros por decisión de la naturaleza. Pero seguramente se les recordará por mucho tiempo. Quedan algunos por fuera… seguramente en otra ocasión rememoraremos sus vidas.