…El trabajo habla sobre la identidad y el género, sobre todo el género como vertiente en específico de lo identitario, es un trabajo que debe ser en esencia de toda una vida y por lo tanto será mi tema o proyecto fundamental para la misma…

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 Texto y Fotografías por: Diego Valencia Gómez

“Esa es la pregunta más compleja y tiene mucho que ver con el tema que yo trabajo, que es la identidad, yo creo que descubrir quién es uno, es un proceso  bastante complejo, y además he pasado por muchas cosas en mi vida que me han hecho cambiar de rumbo y que la han transformado radicalmente”.

Responde Laura Sofía acerca de esa pregunta filosófica ¿Quién soy? . Así empezó la charla en un pequeño café al lado del Instituto de cultura Lucy Tejada en la ciudad de Pereira. Laura Sofía  Es una mujer interesada por el arte, el trabajo social y el periodismo en cuanto a lo laboral. “Soy una enamorada de la vida, soy romántica, soy cursi y tiendo a ser poética mamona”, dice mientras sonríe.

Su trabajo es una mezcla entre lo documental, lo periodístico y el arte. Su percepción pareciera tener estrecha relación con su cámara, también realiza video y trabaja para entidades como: “Palo Q sea” y “Crearte”, enfocadas en el trabajo comunitario a través del teatro.

¿A qué le debe ése amor por la vida? 

Creo que he pasado por muchas etapas en las que me he sentido excluida, en las que me siento incómoda con la sociedad, con nuestra realidad, nuestro presente, pero llegó un momento en donde tocaba tomar la decisión de estar tranquila y de estar en paz en cierta manera, lo que me hace ver la vida con mucho amor.

¿Alguno de esos aspectos influyeron para que se  encaminara en la fotografía? 

Efectivamente, mi madre es directora de teatro y desde que tengo uso de razón estoy en un teatro, lo que influenció mucho en la fotografía y en la interpretación del cuerpo para mi trabajo como fotógrafa. Mi papá es economista y músico, entonces casi siempre a pesar de que tienen profesiones distintas, mezclan un poco de arte. Mi familia ha sido uno de los motores.

¿Qué es lo que más disfruta de hacer fotografía? 

Acercarme a los temas que trabajo, a las personas, en un ejemplo: trabajando el tema de identidad y género, he estado encantada de tener la conexión que se produce con la persona que voy a  fotografiar y a pesar de que es arte, de que es una “ficción”, me encanta el hecho de trabajar con alguien que sea afín al tema, que hablemos el mismo idioma  en relación a las fotografías, de lo contrario no sería lo mismo, no podría fotografiar a alguien que lo actúe, es necesario que se sienta identificado(a) con el tema. Entonces lo que me hace disfrutar de la fotografía, es precisamente dicha conexión y el contacto.

Lo que he hecho con lo documental, lo más importante de la mezcla arte/periodismo es tanto reflejar el momento histórico y lo que está pasando, bajo lo que yo concibo, lo que pasa conmigo misma.

¿Qué es lo que hace documental a una fotografía y cuál es su diferencia  con cualquier otro tipo de fotografía? 

Precisamente hace unos días estuve en esa discusión con un amigo que es artista; ¿por qué arte y por qué fotografía documental? ¿Cuáles son sus diferencias?

Decíamos que ambas requieren de investigación y de un trabajo de campo, para mí, esta diferencia radica en que en la fotografía documental no se “miente”, sin embargo, no digo que haya objetividad porque para nadie es un secreto que no existe, pero en ese caso, es una subjetividad que funciona como opinión sobre algo que sucede. Un ejemplo: no se llega a la plaza de bolívar y se acomoda a un señor que camina con su maletín y al ladrón que se lo roba, ¿o me equívoco? Eso no pasa en lo documental y en justificación ¿Que sí opinamos? Siempre estamos opinando, el periodismo es fiel creyente de la objetividad y para mi es una mentira, tanto en el periodismo como en la academia, porque no hay nada diferente en la academia  que nos enseñen de  ser “objetivos”, a no involucrarnos, puesto que obviamente, desde el principio se prepara un tema bajo interés particular y si se trabaja en la fotografía, se busca un plano, un ángulo, atreviéndome a decir que la fotografía es una mentira, no refleja la realidades absolutas; se escoge donde se corta, el ángulo, el encuadre que, para un espectador ajeno al momento, pueda decir algo como “¡uy! pasó tal cosa”. Es entonces la diferencia en que lo documental no modifica la escena, no hay una intervención directa del fotógrafo, pues por el arte, en algún caso escojo un personaje, voy al escenario, un reflejo del contexto que quiero y reiterativamente escenifico.

En relación a su trabajo ¿considera necesaria la curaduría, particularmente en lo documental?  

Siempre será necesaria, tanto en el arte como en lo documental. Hablando en la particularidad de lo documental, por el hecho de ser una visión ajena que orienta la historia y que de esta manera llegue al público objetivo. En el arte es más que obvio, porque siempre se está enamorado de lo que se hace (risas) y seguramente uno no se da cuenta de los errores que se cometen por estar tan involucrado con el tema, en otras palabras, la curaduría es fundamental.

¿Qué otras influencias a parte de sus padres  (su vida en general) fueron trascendentales para que se motivara a la fotografía? 

Primero, las personas cercanas que me enseñaron, me han enseñado y me impulsaron a seguir, los cuales son Rodrigo Grajales, Juan Carlos Londoño, Víctor Galeano, además de haber aprendido de sus trabajos y de mostrarme otros para seguir aprendiendo con sus enseñanzas, ellos han sido mis maestros. Por otro lado, algunos trabajos externos para decir que son de mi total interés y admiración como el de aquél fotógrafo que desde el primer momento en que vi su trabajo supe cómo iba a ser el mío, llamado Anthony de Ágata, Italiano, con un trabajo supremamente interesante y complejo, me hizo entender que mi interés por la fotografía no estaba sólo en lo documental, sino en la necesidad de fusionar el arte y lo documental.

¿Tiene algún referente teórico, en relación a la fotografía? _MG_0378-2

Lo chévere de estudiar sobre fotografía es que se debe estudiar otras cosas para hacer fotografía. Para el trabajo “Identidades en fuga”, que estará expuesto hasta el 7 de agosto en la Alianza Francesa, en lo que más me enfoqué, fue en leer filósofas como Judith Butler. Una mujer que ha trabajado sobre el tema de género e incluso tiene un libro llamado “el género en disputa”, hablando en materia de este desde la construcción cultural, entendiéndolo fuera de lo biológico, nada determina porque se tenga un pene o vagina que alguien sea hombre o mujer, pues postula que las  situaciones contextuales y de crianza, además en el lenguaje (culturalmente hablando) influyen directamente  en el ser. Escucharla, porque también existen documentales sobre este tema, audiovisuales de hecho y leerla, me genera la necesidad de realizar esas fotografías, también y más que obvio, hay unos referentes visuales que intervienen y volviendo al tema de la curaduría, retomo la labor del curador al recomendar las miradas de otros autores en diferentes campos y sobre todo en el que más competa respecto a los que manejen una línea estética similar y atribuyan en el proceso. Bueno, uno sigue aprendiendo.

Ahora, un referente directo de la fotografía, muy poco, existe un mexicano que me descresta llamado Francisco Matarosas, alrededor de la fotografía habla desde la reflexión y sus cuestionamientos, afirmando que todo está hecho (en materia de lo fotográfico), en donde existe el paradigma del copiar, transformar y combinar las cosas que han realizado otros fotógrafos, con temas particularmente propios y de esta manera generar nuevas formas de expresar en una imagen fotografiada.

¿Qle inspira? 

Temas que impliquen el ser, desde lo existencial y filosófico, cobijados por el arte esencialmente. Es por esto que digo que mi sensibilidad está con lo humano.  También existen temas de desplazamiento forzado que me han motivado lo suficiente para trabajar en ellos, todo hasta lograr mi objetivo de la fusión documental/arte, lo real con lo artístico; a lo que se le denomina nuevo documentalismo y aclaro, estoy muy lejos de allí, apenas empiezo pero voy con marcha fuerte, me lo tomo muy en serio como profesión.

¿En qué consiste su exposición “identidades en fuga?

El trabajo habla sobre la identidad y el género, sobre todo el género como vertiente en específico de lo identitario, es un trabajo que debe ser en esencia de toda una vida y por lo tanto será mi tema o proyecto fundamental para la misma. Aquí, intento reflejar no sólo en el compilado del trabajo sino en cada fotografía un mismo encuadre de lo femenino y lo masculino, de manera que cuando se mire la foto no se sepa si es mujer u hombre, curiosamente, las personas me han preguntado si la persona que aparece en la fotografía que anuncia mi exposición es hombre o mujer y les contesto “no lo sé, esa es la intención”. Algo sutil, algo sublime, directo, sin dejar de dar pistas al espectador con herramientas como el texto que, definitivamente para mí debe ser suelto y con tendencia poética,  para no limitarse a lo que se puede imaginar. Por otro lado, trabajo siempre con el cuerpo, pues considero que hay un momento en donde él mismo se delata y expone lo que realmente es, más que la superficie sobre la que habita la conciencia.

¿Tuvo alguna dificultad con la realización de este proyecto? _MG_0448-2

Fue un proceso muy bonito y bueno no sé, en realidad comienza con un trabajo llamado “conciencia”, un desnudo en la naturaleza, ganador de un premio español, presentado en Arte Joven Colombia y en Casa Sin Fin en Bogotá, Podría decir que es mi primer trabajo en relación a lo identitario, de encuentro con el yo y que lo aclaro y reafirmo como lo más necesario. Sobre todo en el encuentro con lo natural desde los elementos, el agua, la tierra, el aire. A fin de cuentas, es el pilar de mi proyecto conceptual sobre identidad. A propósito, las meditaciones en el bus, la ducha y mi cuarto dieron pie a pensarme esta exposición en un largo tiempo de investigación y reflexión, el cual me permitió hacer las fotos un poco más rápido, que a diferencia de “conciencia” y lo que no quiere decir que no haya hecho lo mencionado anteriormente, en consonancia con la investigación fueron más tratadas en lo conceptual que en lo técnico.

En este trabajo por ejemplo, la curaduría la hizo Liliana Estrada y sin esa mujer no habría sido lo mismo, ella transformó mi capacidad apreciativa para generar mayor sentido a mis fotos, abriéndome otros horizontes, confirmando la necesidad de otras miradas en la labor como fotógrafa, teniendo en cuenta que no se sabe si por alguna razón se deben repetir o cambiar algunas.

¿Qué se viene dentro de su proyecto en los próximos tiempos?

Quiero que esta exposición circule en la mayor cantidad de lugares posibles y pues siendo cruda, siento que debe crecer; seleccioné pocas fotografías con la intención principal de que no haya un exceso sino que sea una idea limpia con un mensaje puntual. Debe crecer no por la fama sino por el mensaje del “producto”. Me voy a quemar las pestañas para que en el transcurso de este mes pueda definir otros lugares para su exposición fuera de la ciudad, así no me alcance el tiempo y tenga diez mil trabajos más.

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A las 7:00 pm del día 10 de Julio se abrían las puertas al público para la exposición “Identidades en fuga” que estará en la Alianza Francesa de Pereira hasta el día 7 de agosto.

¿Cuál cree que es su mejor aporte desde la fotografía para la humanidad?  

Eso es difícil, uno puede pretender muchas cosas pero se puede estar “meando fuera del tiesto”, pero, si pretendo muchas cosas con lo que hago y creo que la mayoría de fotógrafos lo hacen más que cualquier otra cosa  es para generar una conciencia respecto a un tema y bueno, se sabe que no se cambia el mundo con una foto, pero… uno siempre hace el intento, sino, no tiene sentido.