Gerson Lemus es un futbolista juvenil que disputó varios partidos con la Selección Risaralda y que ahora tiene la oportunidad de estar en las divisiones inferiores de América de Cali.

Por Carlos A. Marín

Lo primero que comenta Lemus cuando habla de su natal Chocó es que los escenarios son escasos, que las canchas no están adecuadas para que los jóvenes las disfruten; pero lo más impactante es su condición de desplazado, pues debió salir con su familia hacia el departamento de Risaralda por cuestiones de seguridad.  

“Llegamos desplazados a Risaralda en el 2010 porque Chocó todavía es golpeado por el conflicto armado, hay pueblos donde no existe libertad para moverse por donde uno quiere, existen restricciones para estar en lugares a ciertas horas”, explicó el joven futbolista.

Nacido en el año 2000 en Nóvita, municipio ubicado en el suroriente del departamento, es consciente que desde los ocho años, cuando empezó su afición por el fútbol, lo hacía en el patio de la casa de su abuela por las condiciones precarias de su región: “Allá jugaba con mis primos y mi hermano porque en el Chocó no se encuentran canchas buenas, se juega en pastizales”.

A sus 16 años suena claro en sus ideas, la manera de interpretar su presente deja ver que el ‘Morocho’ tiene claro a dónde quiere llegar.  Aunque empezó su proceso de formación deportiva a los 12, solo le bastaron cuatro años para ser un prospecto interesante. “Cuando llegamos a la zona urbana mi papá me incentivó más para jugar al fútbol, a él le encanta este deporte”, dijo.

Llegó al sector de Galicia, occidente del municipio de Pereira, allí fue descubierto por los entrenadores del club Cruzeiro, una vez llamado pudo tener contacto con el profesor Jorge Hernán Loaiza, quien no dudó de la condiciones del lateral derecho y las destaca. “Es un jugador polifuncional, ambidiestro, fuerte en el juego aéreo, buena resistencia y solidario en el terreno de juego”.

En el 2015 estuvo en preselección Risaralda categoría 2000; sin embargo no fue convocado; para el siguiente año contó con buena participación en las tres fases del zonal del torneo nacional de la categoría. Respecto a sus condiciones en el campo no hay dudas, fuera de la cancha se dice que es una excelente persona.

Su llegada al elenco ‘escarlata’ se dio gracias a su representante Jaime Franco, quien lo motivó para que hiciera parte del proceso de selección. “La competencia fue dura porque muchos jugadores llegaron de varias partes del país, fue complicado, pero los profesores decidieron dejarme”.

Gerson se queda por estos días en Jamundí (Valle), municipio cercano a Cali donde el juvenil segregado por la violencia en el Chocó y adoptado por Risaralda, espera cumplir un sueño: debutar en el fútbol profesional colombiano.

Paradójicamente, por estos días el Chocó vive incursión paramilitar en Domingodó, situación que recuerda a Lemus que el lugar donde se encuentra ahora es una gran oportunidad para crecer, ayudar a su familia. “Quiero debutar en el América para sacar a mi familia adelante, también para agradecerle a las personas que me han apoyado”.