Ante un público que lo escuchó con atención, el politólogo y analista León Valencia comentó sobre la actual situación política nacional y regional en un encuentro organizado por el Festival de Literatura de Pereira –FELIPE–. Estas, algunas de sus impresiones al finalizar su charla.

 

Por: Antonio Molina

  • Usted acaba de hacer un panorama nacional de cinco puntos que podrían reiniciar el fuego bélico en Colombia en cualquier momento. ¿El panorama es tan pesimista?

Claro, yo tengo una primera nota optimista y es que aquí había un incendio muy grande al empezar el siglo 21, todos los indicadores de violencia eran una cosa aterradora: hubo años de 3000 secuestros, había una tasa de homicidios enorme, y había desplazamiento forzado, desapariciones afectaciones a la vida y a la seguridad en todo el país.

Ese incendio se empezó a apagar, es lo que yo digo, pero quedaron unos leños prendidos. Fíjese como son las cifras de que se estaba apagando el incendio: en 2012 había 16 mil homicidios por cada año, y hoy tenemos 12 mil, o sea 4 mil homicidios se ha reducido la afectación; hay 100 secuestros cuando hubo hasta 3 mil. Hoy la gente afectada por minas antipersonales desapareció, o sea no hay ese fenómeno.

Y lo que yo digo, la nota pesimista es que hay unos leños prendidos de un incendio general quedaron unos leños y nosotros los colombianos y el presidente de la República podemos tomar la determinación seguir echándole agua a esos leños para que se apaguen del todo o echarles gasolina para que vuelvan a prender y vuelvan al incendio y ahí es donde yo digo que hay cinco leños prendidos: las disidencias de las Farc; el ELN, el segundo leño; el tercer leño Venezuela y la contradicción con Venezuela; cuarto, unas zonas especiales del país y quinto el cartel del Golfo, los carteles mexicanos y las bandas herederas de los paramilitares.

Entonces son como cinco leños y le estamos diciendo al presidente Duque: oiga, señor, no les eche gasolina a esos leños, encuentre la manera de echarle agua para acabarlos de apagar, pero el temor que nosotros tenemos y que por este primer año de gobierno es que le está echando gasolina a estos leños.

 

  • El presidente Duque, usted lo dijo, ha tenido unos bandazos, unos cambios de estrategia, en por ahí unos tres momentos de este gobierno, ¿no podría venir un cuarto momento donde el presidente Duque diga: no, voy a cambiar de estrategia y voy a volver a mi discurso original de convocatoria. ¿Usted ve ese panorama ya como muy difícil?

Pues ojalá ocurriera eso, los tres momentos que yo describo de Duque hasta ahora es un primer momento de cuando empezó su gobierno que hablaba de convocar al país, hacer una coalición muy amplia y de buscar unos nuevos temas como la equidad social, la economía naranja, búsqueda del desarrollo, pero a los 100 días, cuando se cayó en las encuestas, cuando no pudo hacer ninguna coalición, se fue hacia atrás, hacia una política durísima, entonces se inventó la idea de derrocar a Maduro, la idea de llevarlo a la Corte Penal Internacional, rompió las negociaciones con el ELN, empezó más duro contra el proceso de paz y con esas medidas subió un poco en las encuestas y tuvo la ilusión de que podía recuperarse pero no lo logró, apenas subió como 10 puntos y volvió a caer y ya en abril volvió a la situación y hoy en día está haciendo esa política dura sin mayor eficacia porque no golpea al ELN, no tumba a Maduro y Maduro está más autoridad todos los días, las disidencias están creciendo en las Farc y todo esto.

Entonces están en una crisis muy grande, pueden optar por ofrecer un pacto nacional verdadero y de respetar los acuerdos de paz y crear un nuevo ambiente, eso lo puede hacer; lo que pasa es que el Centro Democrático pues no está en esa tónica, está muy radicalizado, el expresidente Uribe está todos los días más duro con el temor de que lo puedan llevar a la cárcel. Entonces ahí tiene una dificultad muy grande Duque, aun si quisiera, pero esa es su opción la que usted dice, ojalá la tomara en cuenta.

Durante el evento presentó su más reciente libro “El regreso del uribismo”. Fotografía / John Harold Giraldo

 

  • El senador Uribe en este momento tiene 61 por ciento de impopularidad o de no favorabilidad, de acuerdo a las encuestas. ¿Eso no le podría ayudar al presidente Duque para empezar a obtener apoyos desde otras orillas?

Sí, es que se cayeron los dos, Duque y Uribe, y es un fenómeno que los está arrastrando mutuamente. Eso no era como lo previsible, lo previsible era que mantuvieran una gran favorabilidad en las encuestas como la tuvieron durante mucho tiempo, pero el país empieza a cansarse de su idea y eso ya no es lo mismo.

La gente probó que estos acuerdos de paz trajeron disminución de factura de violencia, entonces la gente está un poco cansándose de eso y yo creo que es difícil levantarse después de una caída de estas tan fuerte, porque significaría dar un viraje muy grande y encontrar otra manera de comunicación con el pueblo.

Pero uno siempre es víctima a veces del éxito, Uribe tuvo mucho éxito con sus políticas al principio y los dos gobiernos y luego está preso de ese discurso y es muy difícil salirse para cualquier ser humano y para cualquier actor político que tuvo tanto éxito con ese discurso duro y ese discurso que no tendía puentes con nadie y lo sigue haciendo en la campaña incluso está en contra de que quien se desmovilizó y respeta el acuerdo esté en el congreso, está en contra de esos organismos como las JEP que se crearon para ese proceso de paz, le pega a todo mundo en cada discurso y eso es muy difícil hacer acuerdos así.

 

  • El actual senador Petro tuvo 8 millones de votos (en las elecciones presidenciales), usted recalcó que es la votación más alta que ha tenido un candidato de izquierda en Colombia y uno viendo ese contexto de un gobierno de descrédito, un gobierno de derecha, ¿tal vez Duque no le haría el favor a la izquierda para las próximas elecciones presidenciales, que la izquierda llegue al poder por primera vez a Colombia?

Lo más probable es que la izquierda llegue al poder en las próximas elecciones con uno u otro candidato, porque ya estuvo muy cerca y yo creo que va a haber una desilusión muy grande con ese proyecto de derechas y depende mucho de cómo se comporte la izquierda en este tiempo. Si sigue manteniendo una ilusión, si logra desmontar en una parte de la población las prevenciones que hay, porque mucha gente votó por Duque por el miedo a Petro y eso fue preocupante, pero pueden también surgir otros líderes de izquierda y estas elecciones locales van a marcar mucho eso. Si gana el Verde en Bogotá con Claudia López, si gana Ospina en Cali, en Medellín está compitiendo un candidato muy interesante –Quintero- por la alcaldía de Medellín, tiene opción de ganar la gobernación de Santander, la misma gobernación de Antioquia. Entonces tanto el Verde como Colombia Humana, como el Polo, tienen muchas opciones de ganar en muchos lugares que antes no era posible. Entonces estas elecciones van a marcar mucho la ruta de 2022.

Entonces yo creo que la izquierda ha madurado, la izquierda puede presentarse unida. Fotografía / Sebastián Arias.

  • En ese punto la izquierda ha sido muy desunida en Colombia. Hay izquierda que se fragmenta, que incluso parece que practicara lo que llamamos el canibalismo, ¿será que la izquierda no logra zanjar sus diferencias en Colombia para trabajar unida o llegar a unos mínimos acuerdos?

Ha madurado mucho. Yo vi que las pasadas elecciones compitieron en primera vuelta y no se unieron en primera vuelta, pero en segunda vuelta, cuando tocó, pues todos votaron a Petro, con excepción de Fajardo que se fue un poco y dijo que al voto en blanco, pero le pararon bolas los electores, porque los electores ya hoy en día pues también votan útilmente.

Entonces yo creo que la izquierda ha madurado, la izquierda puede presentarse unida, pero también tiene que, sobre todo, ni siquiera pensar en solo la izquierda, tiene que encontrar una manera de aliarse con sectores de las elites que están muy divididas también en el país para poder ganar la Presidencia, porque lo que vieron las elecciones pasadas en segunda vuelta fue que no solo ahí estaba la izquierda unida, pero sola no podía hacerlo, el santismo, lo que llamaba en ese momento el santismo del partido Liberal, partido de la U, Cambio Radical, se fue, por miedo a Petro, a votarle a Duque sin en realidad querer

Yo los entrevisté para un libro que se llama El regreso del uribismo. Los entrevisté a César Gaviria, a Germán Vargas Lleras, a los dirigentes de la U también, a Roy Barreras y lo que me dijeron: “nosotros votamos por miedo a Petro por Duque, pero Duque no era nuestro candidato”.

Incluso, ellos dijeron si hubiera ganado Fajardo, hubiera pasado la primera vuelta, nosotros le hubiéramos votado a Fajardo si también nos hubiera interpelado. De manera que ya no basta la unidad de la izquierda que hay madurez para hacer eso sino también tiene que buscar un acuerdo más nacional con sectores de las elites que ya le están apostando a otra cosa y en eso pues siempre la política es muy compleja porque hay muchas diferencias de muchos tipos, pero para gobernar un país de 50 millones de habitantes se necesita algo más que una corriente política, se necesita tener un consenso entre varias corrientes políticas.

 

  • Usted dice que hay 51 clanes que prácticamente dominan la política regional y que son los seguros ganadores en Colombia el 27 de octubre en las elecciones regionales, ¿qué país dibujan esos 51 clanes?

…en Pereira el actual alcalde tiene una receptividad grande, su candidato creo que tiene mucha opción. Fotografía / John Harold Giraldo

Son clanes muy perversos en la política porque son clanes basados en dineros ilegales, clientelismo, en prácticas políticas no democráticas. Por ejemplo, en el Valle el clan de Dilian Francisca tiene asegurado el Valle, en Atlántico el clan Char tiene asegurado el triunfo. En César, en Guajira, en Arauca, en Chocó, los clanes políticos tienen una capacidad enorme y claro hoy en día la izquierda les va a ganar cosas, pero son clanes que se basan en una historia larga de clientelismo y de dineros ilegales.

 

  • En Risaralda, en particular, tenemos a la familia Merheg,  que ha tenido problemas de todo tipo y señalamientos, ¿es uno de esos clanes la familia Merheg?

Claro y yo creo que está detrás de mucha de la política de Risaralda.

 

  • ¿Qué peso podría tener ese clan Merheg para estas elecciones, usted los cree ganadores?

No, yo creo que aquí no va a ser tan fácil, aquí por ejemplo en Pereira el actual alcalde tiene una receptividad grande, su candidato creo que tiene mucha opción y, bueno, también en Risaralda hay un debate sobre alianzas con el partido Liberal, de todos estos sectores, no le queda tan fácil.

 

  • Usted mencionaba a un candidato, Roberto Jiménez, hermano de alias Macaco, ¿esa corriente de Macaco qué tanta influencia puede tener ya que regresó al país, aunque esté en prisión?

Lo que ocurre con Dosquebradas es que Dosquebradas es un municipio muy rico, que fue muy rico, que está en un deterioro enorme y ojalá llegara gente nueva a la política y eso es muy grave lo que pasa en ese municipio.

 

  • ¿Qué motivo de esperanza tendría usted para un país que parece perder la esperanza?

No, aquí hay cosas optimistas, hay notas optimistas de cambios en el mapa político de cosas muy importantes. La comunidad internacional está muy pendiente de Colombia y ya no es tan fácil hacer cambios de volverse, pero pues es un país que todavía no alcanza a generar una transición hacia la paz, eso hay que trabajarlo mucho todavía.

 

  • ¿Qué papel juega el periodismo en Colombia en este momento o qué papel puede jugar?

Ahora hay una irrupción de las redes sociales que tiene un impacto muy grande, pero el periodismo sigue siendo una voz muy importante desde un lugar crítico. Hay una monopolización de los grandes medios, los pequeños medios tienen un papel muy importante en abrir espacios de comunicación con la ciudadanía.