La mayoría de los colombianos prefieren mirar y criticar, pero pocos hacen. Quizá por eso no ha habido la tan esperada revolución del cambio. Esperamos a que nos la haga otra persona. Mientras tanto, la gente mira.

Fotografías y texto por: Steven Morales Palacio

La indiferencia marchó hoy por las calles de Pereira. Mientras los estudiantes pasaban miles de personas miraban con asombro. ¿Quiénes serán?, ¿qué querrán?, deben de ser esos marihuaneros de la UTP. Eso siempre he percibido que piensa la gente. Los miran con asombro, pero la verdad es indiferencia. Muchos de ellos -contados con la mano- han pisado una institución de educación superior. Pues esos derechos son un lujo para el colombiano de a pie.

Frente a sus rostros -los de los transeúntes- pensaba en la propuesta de los estudiantes. Pretencioso. Me pregunto si el gobierno también los mirará con indiferencia. Presiento que sí. Están solos en su lucha, porque aquí lo que reina es la indiferencia. La mayoría de los colombianos prefieren mirar y criticar, pero pocos hacen. Quizá por eso no ha habido la tan esperada revolución del cambio. Esperamos a que nos la haga otra persona. Mientras tanto, la gente mira.