Su trabajo es visible en los grandes medios –como The Washington Post– o grandes agencias –como AP–. También se puede visitar en su sitio web Archcomix. Es director de Empathetic Media y creador de Rc Stories, la primera app para combinar la realidad aumentada con una narrativa periodística. La Muestra de Cómic Sin Fronteras lo trajo a Pereira para exponer su obra y dar varias charlas.

 

Texto / Antonio Molina

Fotografías / Diana L. Ortega

  • Qué significa para usted ese término periodista gráfico

Es decir, alguien que trabaja como periodista convencional pero en lugar de mandar texto y un artículo “as the way we’re taught” (como nos han enseñado), para publicar utiliza la forma o el medio de comics, y dibuja y mezcla el texto con imágenes.

 

  • En qué momento de su vida se dio cuenta que lo suyo era el periodismo gráfico

Yo realmente me inspiré bastante en la obra de Joe Sacco, que para mí es un maestro de la forma, pero también los artistas más clásicos como los reporteros de hace siglos que no tenían cámara. Todo eso siempre me ha interesado, es decir, la manera de cómo representar el mundo, la manera subjetiva pero objetiva a la vez, es decir, con honestidad artística, con una ética periodística.

Dan Archer rayando en vivo en la sala de exposiciones de Bellas Artes en la UTP.

  • En particular, ¿de Joe Sacco y de su trabajo qué fue lo que más le llamó la atención?

Fue su libro que se trató de la guerra en Kosovo, no me acuerdo cómo se llamaba en español, pero eso también me llamó mucho la atención, pero tanto como… hay varias… hay como una animación que se llama “Walks with Pashia” que utiliza las imágenes para mostrar un aspecto distinto de unos exsoldados, de acontecimientos, y había un libro también que se llamaba El fotógrafo que se publicó por un equipo de franceses y se trató de mezclar las fotos con los cómics de un fotógrafo que seguía un equipo de Médicos sin fronteras por Afganistán por los años 70 y eso también me llamó mucho la atención.

 

  • Uno ve periodistas en los cómics pero tipo Tin Tin. ¿Alguna vez leyó Tintin o lo influenció de alguna manera, nunca le surgió alguna duda a partir de Tin Tin?

Una inquietud a partir de Tin Tin, ¿cómo es eso?

 

  • De trabajar algo así parecido o hacerlo…

Leí bastante Tin Tin cuando niño. Me encantó, Hergé es un genio a pesar de su lado político del que no hablamos. Lo que más me gusta de la profesión es que te permite conocer a gente muy interesante por todos lados del mundo, poder ayudar a echar más luz sobre sus testimonios, pero también a viajar a varios lados, y hablar otros idiomas y así me siento como no sé, es una forma distinta de comunicarse.

  • Qué estudió previamente y en su formación en qué se enfatizó primero antes de meterse con el periodismo gráfico

Yo me enfoqué en los idiomas, de hecho estudié francés y español en la universidad y luego… pero siempre dibujaba, pero era lo más típico que los padres decían ‘sí, muy bien el arte, está muy bien pero no se puede ganar buena pasta, no sé qué, mejor que hagas eso’, y bueno, siendo joven les hacía caso; pero después de como cinco años de hacer eso me decidí, estaba trabajando en una casa editorial, yo no quería como vender los libros de otros, quería escribir los míos, entonces me fui a hacer una maestría en los Estados Unidos y así arranqué mi camino periodístico.

 

  • ¿Esa maestría fue en cartoonist?

Era una mezcla realmente porque yo en esa época no había, todavía no existía una escuela de periodismo que incorporara un lado artístico, creativo, entonces decidí irme a conocer y estudiar los cómics, es decir el medio, y solo dedicarme a hacer investigaciones periodísticas. Y así aprendí poco a poco.

Creo que el periodismo y nuestra manera de contar historias tiene que cambiar y ponerse al día.

  • Usted cuenta que ha viajado por el mundo, nos expuso ahora trabajos en diferentes continentes, ¿cuál es la historia que más lo ha marcado, que más le ha llegado?

Pues, hombre, es difícil compararlas porque son tan distintas, pero igual las que más largas son más me han afectado. Esta va a ser como la quinta vez que he vuelto a Colombia, ya conociendo gente me siento muy en casa, aquí en Colombia y también ayuda mucho poder hablar con la gente, claro, me relaciono más y como la ternura de la gente también me ha llegado bastante. Hay algunos personajes que he conocido que realmente son casi como santos, dentro de esas historias por el trabajo impresionante que han hecho, sobre todo una mujer que se llama Nancy, que trabajaba por la comunidad carcelaria; pero también en Katmandú, en Nepal, hace también muy bien, muy bacano, pero era difícil porque no hablaba nepalí, entonces eso siempre puede ser un obstáculo.

 

  • He notado que a usted le gusta mucho experimentar 3D, apps que se descargan o interactividad, ¿cree que eso tal vez puede ser un filón de hacía donde debe ir el periodismo?

Yo diría que sí, sobre todo con los cómics, como una forma casi muy antigua de comunicarse; es decir, un lápiz, un papel y ya, y yo creo que a través de los aparatos que ya son tan omnipresentes, deberíamos aprovechar de lo visual, y lo bueno y fácil que se transmite. Creo que el periodismo y nuestra manera de contar historias tiene que cambiar y ponerse al día, sobre todo las historias que realmente importan porque lo que más me da rabia es que Instagram o lo que sea, está dominado por las estrellas y las cosas pop y todo eso que lo veo como muy gracioso, no tiene realmente como valor y así lo que me gustaría a mí es como intentar mover las historias que realmente importan de manera social, tanto como emocional, hacia esos nuevos enfoques, esas nuevas maneras experimentales.

 

  • El periodismo hoy se enfrenta a grandes retos, sobre todo los grandes medios parecen estar haciendo agua, las quiebras, los cierres, los recortes de personal en el mundo o en Colombia, ¿cómo enfrentar eso como periodista?

Hombre es difícil, ha ido como empequeñeciendo, desde que yo me convertí en periodista, es decir, como los últimos 10 años, pero lo veo también como un esfuerzo para cambiar que no podemos quedarnos quietos y tranquilos, que hay que moverse, y claro hay becas, hay fundaciones que apoyan el periodismo, yo he sacado becas del centro de periodismo europeo o de la fundación Sociedad abierta (Open Society), pero realmente la responsabilidad está con los lectores, si ellos valoran las historias deberían pagar por ellas; pero vivimos ahora en una sociedad donde tantas cosas son gratuitas por los aparatos como Google news o lo que sea que igual las audiencias no se dan cuenta pero están decidiendo con cada tap, con cada click, están diciendo bueno apoyo eso, o voy a dar mi interés por ahí, mi atención. Y yo espero que los brotes independientes sigan floreciendo, un evento así me inspira mucho porque conozco a más gente que hacen como cosas parecidas y así juntamos y eso sí que es lo bueno de las redes sociales porque igual como el periodismo como de grandes entidades va disminuyendo poco a poco.

Si yo tuviera la elección, preferiría trabajar en equipo, pero pasa que es una cosa financiada y hay que trabajar con lo que tenga…

  • El periodismo independiente apunta hacia el trabajo colaborativo, al trabajo en red para poder sobrevivir, para unir voluntades, fortalezas y también nichos de mercado, ¿está usted de acuerdo o qué opina sobre ese trabajo colaborativo de los periodistas independientes?

Yo diría, si yo tuviera la elección, preferiría trabajar en equipo, pero pasa que es una cosa financiada y hay que trabajar con lo que tenga y yo como igual los cartunistas, los dibujantes, somos bastantes independientes que pasamos mucho tiempo solos, sólo nosotros y el trocito de papel, y así me gusta, o sea mi parte preferida del proceso de reportar es conocer a la gente y hablar con la gente, relacionarme con la gente, de eso se trata el periodismo, realmente es como comunicarse, sin eso no tenemos mucho.Le voy a hacer una pregunta un tanto sensible, delicada. ¿Cómo trazar una línea entre el periodismo y el activismo, son dos elementos válidos, pero pareciera que cuando se mezclan uno de los dos se desdibuja?

Ya. Claro, hay muchos críticos que dicen que si lo que hace usted es como propaganda, no sé qué. Yo al comienzo de mi carrera sí, yo hacía muchas cosas así, como criticando al ejército estadounidense, como la política extranjera de varios países, pero ahora lo que más me interesa son las historias más personales, los testimonios de la gente. Yo creo que si en el caso donde hay explotación de derechos humanos si hay que ser activista, es que las corporaciones o lo que sean ellos no hacen caso a la gente que se quedan entre los límites, de vez en cuando hay que cruzar un poco la línea para efectuar cambio porque también como periodistas nuestro deber es de efectuar algún cambio, intentar como despertar una potencia en el lector para cambiar su modo de ser, para cambiar su comportamiento y tomar acción y de eso se trata. Yo diría que no lo hagamos de manera gratuita, no como que sobra sino que reconocemos que hay que utilizar los acontecimientos, los hechos pero también se puede hacer de una manera más llamativa y motivadora.

Pues me encantaría ir a la costa Pacífica, he oído muchas historias de ahí…

  • Ya es un visitante relativamente frecuente de Colombia, ¿qué historias le gustaría contar y que todavía no ha podido?

Pues me encantaría ir a la costa Pacífica, he oído muchas historias de ahí, pero nunca he tenido la posibilidad de irme ahí, tampoco he estado en Cali, ahora sí me gustaría volver a la zona como de Cúcuta y hablar con los de las Farc sobre la alienación de la campaña suya, hombre, hay tantas historias, pero también depende de cómo uno se pueda apoyar y como la crisis cafetera también me interesa mucho, pero seguramente volveré.

 

  • ¿Usted sabe que este departamento tiene límites con el Chocó? Aquí estamos a menos de cuatro horas del Chocó

¿En serio? Está al lado, yo si tuviera la elección alquilaría una moto, y me iría, o sea así. Hay que hacerlo, pero igual la próxima vez cuando tenga más tiempo.