Para tener las garantías de paz que se acordará en la Habana, es necesario recordar que la justicia transicional reconocerá los atropellos de lesa humanidad que continuamente se presentan, claro, siempre y cuando se reconozcan todas las víctimas alrededor del conflicto, que son tantas que ni para que decir “Je suis Víctimas del conflicto en Colombia”, tampoco se puede olvidar que para la participación política se deben robustecer los espacios con las diferentes organizaciones y/o movimientos sociales, pues, pertinentes no son las marchas, y no es que estas tengan algún carácter menospreciado desde esta interpretación, pero preferiblemente y para empezar con algo, una que otra campaña informativa por instituciones de educación media y superior acerca de los diálogos de paz no estarían tan mal. Generar conciencia crítica puede empezar por lo más ‘básico’ para algunos, pero lo más elemental para los que apenas conocemos y queremos inmiscuirnos como docentes en el sistema educativo colombiano.
Por otra parte, no está de más resaltar que este diálogo ha logrado mantenerse un poco más en el transcurso del tiempo, intuitivamente porque se podría decir que existe algún tipo de trascendencia en los hechos, sin embargo, que irónico es que mientras el presidente abría la marcha por la paz desarrollada el 9 de abril en Bogotá, en Pereira se escuchara proclamar la siguiente consigna:
“Todas las mañanas al salir el sol, Santos se levanta con la privatización. Haciéndose el idiota por televisión…”
Fotografías por: Diego Val Gómez
Correcciones y edición de texto: Maritza Palma Lozano
Original para TLCDLR












