BANCO DE SANGRE ESTÁ EN ALERTA NARANJA

Durante la actual pandemia de la covid-19 el banco de sangre del Hospital Universitario San Jorge ha tenido una caída vertiginosa en donantes y las reservas están en alerta naranja.

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Texto y fotografías / Santiago Ramírez

Hoy los médicos en Colombia y en el mundo libran miles de batallas contra la covid-19. A pesar de la falta de personal especializado y de elementos de protección, las demoras en los pagos y el rechazo por parte de ciudadanos desinformados, ellos siguen haciéndole frente a un virus que hasta finales de octubre ya reportaba 165 víctimas mortales entre médicos, enfermeras, auxiliares de enfermería, nutricionistas, personal administrativo, conductores, de cocina, terapistas, instrumentadoras, estudiantes de medicina y de otros los grupos ocupacionales del sector salud.

En ese sector hay una fracción que, aunque pequeña, es fundamental para casi todas las ramas de la medicina y es la de los bancos de sangre. Un servicio en alerta roja incluso desde antes de la pandemia.

En el Hospital Universitario San Jorge de Pereira está el único banco de sangre público del departamento, según la bacterióloga Eliana Hernández, directora del programa de difusión y promoción. La crisis por falta de sangre se agudiza con el pasar de las semanas: “hay momentos en los que estamos en alerta roja, hoy estamos en una alerta naranja, pero el desabastecimiento es cada vez mayor”.

Según la Organización Panamericana de la Salud (OPS), la necesidad de sangre se está volviendo crítica. El banco de sangre del Hospital San Jorge ha tenido una caída del 30% en donantes durante los meses de marzo a octubre del 2020, lo que significa que mensualmente disminuye entre 1200 y 1500 personas. Y es que, con el aislamiento, los centros comerciales cerrados y las empresas en teletrabajo, sumado al temor general hacia los profesionales de la salud, los espacios para llegarle a los donantes son cada vez más reducidos.

Mientras se decide cómo reactivar la economía y los protocolos de apertura, los hospitales siguen necesitando sangre. “Si las personas supieran la importancia que tiene donar sangre, no solo para los receptores sino también para ellos mismos, tendríamos un banco de sangre abastecido para atender cualquier situación y podríamos combatir y no sentir que estamos perdiendo la batalla”, dice Eliana mientras atiende a esta entrevista y a otras dos personas que vienen al banco a donar.

Este artículo fue realizado en el marco de un acuerdo de financiación con Google News Initiative Journalism Emergency Relief Fund