“Trujillo, Valle. Una gota de esperanza en un mar de impunidad” – Conmemoración de la masacre que dejó 342 víctimas.
Fotografías y texto por: Karla Agudelo Urquijo
Y ahora que las lágrimas
están secas en las desiertas vías.
Los rostros marchitos,
olvidados, siguen en busca de esperanza,
una esperanza frustrada y dormida en corazones de dolor
hambre y miseria.
Rostros de dolor profundo
en corazón echados al olvido
donde la fuerza de los gobiernos
han apagado la esperanza del amor
del amor envuelto en rencor, lástima
y desolación.
Marchando van en busca de devoción,
en destellos perdidos entre nubes azulejas
convirtiendo el cielo en un mar de aflicción.
Convirtiendo un solo pueblo
en rostros de dolor
en arrugas cansadas, marchitas por la sangre
impune que se vivió aquel día en un trago amargo,
afligido por la injusticia y miseria de la sociedad.
Y todo se perdió
solo quedan la soledad y la angustia
en los recuerdos presentes
están las faltas del ayer…







