No escuchar a su gente es igual a darle la espalda a quienes votaron por el falso cambio que prometió en campaña, ese que todavía no se ve.

 

Por: Carlos A. Marín

La realidad de Juan Pablo Gallo no se puede resumir en las críticas que lo han afectado en los últimos meses, como quieren hacer ver algunos líderes de opinión del municipio, pero tampoco es una gestión para aplaudirse en las pocas decisiones que no han sido cuestionadas.

El 77 por ciento de favorabilidad del mandatario, expuesto en los resultados de la encuesta de percepción ciudadana del colectivo Pereira Cómo Vamos, no es más que una información inconveniente en espacio y tiempo.
En espacio porque Pereira ha dejado de ser el buen vividero de hace algunos años para convertirse en un lugar acosado por los atascos en movilidad, esto sumado a las constantes en desempleo que han perseguido a la capital risaraldense, teniéndola entre las capitales con mayor índice en la materia en los últimos cinco años.

En tiempo, porque el trabajo de la encuesta no corresponde al grado de satisfacción que en el presente se percibe en los habitantes de la ciudad. Son numerosas las críticas que le llueven al Alcalde. Por resaltar una, la situación con el Instituto Municipal de Cultura y Fomento al Turismo, donde su posición más que radical, se torna egoísta y lesiva para la construcción del concepto de dialéctica, en un país donde el argumento se va por el excusado. Se firma y después se busca la aprobación. Recordemos el proceso de paz, cuando se hizo el oso con la refrendación para un acuerdo ya firmado. 

Todo esto se trae a colación porque antes las adversidades, las políticas de Gallo son apenas propuestas de personero de colegio.

¿Quién dijo que los problemas de movilidad se solucionan con el incremento de infraestructura vial?

Si bien es cierto que un centenar de vías de Pereira requieren de reparcheo, otras de pavimentación por encontrarse en destapada, es importante aclararle al señor Gallo Maya que los expertos en movilidad aconsejan pensar las soluciones no en la construcción/habilitación de más vías, sino en la comodidad de los sistemas de transporte para que los ciudadanos se sientan motivados a usarlos. Un buen sistema de transporte creará un hábito de uso.

La ecuación de movilidad determina que entre mayor cantidad de vías, la relación es directamente proporcional a la cantidad de vehículos que las circulan. Lo que concluye en que los problemas de movilidad se pueden convertir en una constante por largos años.
Los ejemplos están, señor Alcalde; salga de la ciudad, visite otros municipios, asista a congresos. Prescinda de esa tarjeta de espectador VIP del Deportivo Pereira, y en lugar de ir a salar los partidos, viaje, traiga resultados y propuestas serias para una ciudad que las necesita.

El slogan “Capital del eje” es un desacierto, porque de entrada choca con los programas de gobierno de ciudades como Armenia y Manizales. Se trata de consolidar al Eje Cafetero sin resaltar cualquier protagonismo que se quiera. Son ciudades separadas por 45 minutos en tiempo y carreteras que las conectan plácidamente. A Pereira le faltan unos cuantos mandatos para que ese ambicioso plan se pueda sentir. Créame, en su mandato no será, menos de esta forma tan improvisada, donde, además, va a convertir en secretaría un instituto que le podría oxigenar mejor esa propuesta.

Fotografía: tomada de Facebook

Las torres de seguridad ubicadas en el centro de Pereira, ¿qué significan?, ¿por qué no se les puso alumbrado al menos?
Estupefacto quedé al observar semejante barbaridad. ¿Qué pensarán los turistas? Ahuyentando turistas no se llega a ser la “Capital del Eje”.

Otro aspecto que sé que le interesa poco es el de los jóvenes. La misma encuesta que lo ubicó con una alta favorabilidad, también le recomendó pensar en los jóvenes que estamos dejando la ciudad. Que viajamos con el firme propósito de encontrar que nuestras propuestas sean escuchadas en otras latitudes. Porque a usted sencillamente se le subió el ego, y cualquier propuesta que nazca de un columnistas de este  “blog” no merece ser vista, menos refutada. Pero claro, si le estuvieran tocando la reputación, ahí si sale ante los medios a lanzar comentarios lastimeros como que no tiene carro.  Le recomiendo, en Chevrolet hay unos planes interesantes. Saque carro y aguante los trancones como todos nosotros.

Bueno, después de todo me aventuro a hacer un paréntesis para hablar de la Semana de la Juventud en Pereira. Aplaudo el gesto, motivador, pero por favor, que se sienta. La historia nos ha dicho que los convites para construir la ciudad han vuelto, en esta ocasión para aportar al desarrollo de la ciudad en este siglo 21. Esos convites están en manos de jóvenes que por medio de colectivos, la sociedad civil, están trabajando por las minorías que no impactan con fuerza las políticas del gobierno local y nacional.

Para concluir, en algo sí me le quito el sombrero. El alumbrado de esta Navidad fue bastante decente. Esos tres millones de bombillos con iluminación especial, de lo que tanto hace alarde en las redes sociales, quedaron bonitos. Aguanta la ‘selfie’ Alcalde.
Lástima que de fotos no vivamos, y aunque la ciudad se ve bonita en la noche, sus propuestas deben ver la luz del día en el futuro. Para eso lo elegimos. ¡Feliz año 2017!