En este orden de ideas, los demás obispos tendrían estas alternativas: pedir que voten por el Sí. Que voten por el No. Tratar de evadir la responsabilidad y emitir comunicados tibios. O, también, hacerse a un lado y sostener que no quieren intervenir en política. Monsalve ha sido explícito en pedir el Sí.

ANDRES CALLE (MAMBRE)Por: Andrés Calle
Todo ciudadano honesto dará su voto por el Sí”: monseñor Monsalve, Obispo de Cali.
Así es el titular.
Es interesante hacer un análisis retórico de su frase.
Puede que el Obispo hable primero para los cristianos, es lo lógico. Porque tiene una comunidad que él preside. Porque él no es un personaje público. Porque, en principio, en un país secular, él no debiera referirse a cualquier ciudadano, al cristiano y al no cristiano.
Claro, entonces sale la gente, que no sabe quién es él, a replicar: ¿Los que votarían por el No son deshonestos?  ¿No hay más opción que el Sí, para ser honesto? Esto es esperable, pero también es tramposo.
En la lógica de un pastor que habla para sus fieles, tiene sentido lo que él dice, y que no es más que esto: todo cristiano de manera honesta debería ver la paz como proyecto de vida. Y sí, puede que ‘esta paz’, la que se anticipa con los acuerdos de  La Habana, la de Santos, la de los guerrilleros, no les sirva, porque hay paces mejores, con toda seguridad. Más completas y perfectas. Aquí se puede abrir la discusión.
Pero antes, otra cosa que debería quedar claro es esto: por lo menos, todo cristiano honesto no tendría por qué auspiciar ninguna guerra, con ninguna justificación.
Ahora, el que conoce a este Obispo sabe que no es un oportunista (como sí lo son los que alentaron las marchas en contra de la dichosa cartilla), que es un ciudadano coherente, y que lo que él quisiera para los cristianos lo pediría para cualquier ciudadano. Su planteamiento no sólo es lógico, sino también universalista, en el sentido kantiano.
En este orden de ideas, los demás obispos tendrían estas alternativas: pedir que voten por el Sí. Que voten por el No. Tratar de evadir la responsabilidad y emitir comunicados tibios. O, también, hacerse a un lado y sostener que no quieren intervenir en política.
Monsalve ha sido explícito en pedir el Sí.
Bueno, dirían otros, entonces ¿se justificaría que algunos Obispos salieran a pedirle a la gente que votaran por el No?
Podría ser lógico que esto sucediera, pero también es tramposo.  Porque esto lo dirían como una clara postura política, simple y llanamente, porque ir en contra de la paz, o de un bien supremo de un pueblo, como es la paz, es contrario a la entraña del Evangelio.
O si no, ¿cómo trataría de empalmar un pastor las enseñanzas del Evangelio, y en concreto del  Papa Francisco, con un pedido de que estos diálogos no les sirven y que sería mejor replantearlos? ¿O peor, de que este país se lo están entregando a la guerrilla y que hay que atajar esto como sea? O – y hay quienes piensan así – cómo no apoyar a una persona que sí puede vencer la guerrilla, que sabrá acorralarlos y llevarlos a la cárcel y que no se deja engañar por estos enemigos.
Otros no han dicho esta boca es mía y todo el mundo sabe que son cercanos a los poderosos y que no harían nada para contradecirlos, para fastidiarlos. Por esto, como lo hizo el de Manizales, podrían sacar unos comunicados, que son ambiguos, que tratan de quedar bien con todos y con nadie. ¿Será que son ingenuos? o ¿será que les hacen el favor a otros que definitivamente están por el No?
El Obispo de Cali puede decir hasta misa. Pero lo que está manifestando, así le convenga a unos sectores políticos, no es ni ajeno ni contradice para nada el Evangelio.
Gracias monseñor Monsalve.  Lo pueden criticar, pero usted no le debe nada a nadie. Nadie lo está manipulando. Usted no está haciendo política en una coyuntura específica ni tiene un interés particular, usted no se lucra de los políticos de turno ni del presidente, ni de un partido ni de la guerrilla, ni más faltaba. Usted debió conocer a monseñor Isaías Duarte Cancino y sabe que él estaría alabando su proceder. Además, usted ha leído los profetas y tiene voz de profeta. Usted no deja de ser un ciudadano, de estar acatando la ley, de pensar en todos y de ser un pastor como Dios manda.