Bienaventurados los que lloraron en Yarumal y Campamento, ¡porque de ellos será la Paz!
Bienaventurados los que lloraron a Mario Calderón y Elsa Alvarado (1997), ¡porque de ellos será la paz!
 
ANDRES CALLE (MAMBRE)Por: Andrés Calle
Bienaventurados los que lloraron a los desaparecidos y torturados, ¡porque de ellos será la Paz!
Bienaventurados los que lloraron a los  secuestrados, ¡porque de ellos será la paz!
Bienaventurados los que lloraron a los menores reclutados por los ejércitos, ¡porque de ellos será la paz!
Bienaventurados los que lloraron las violaciones y los ultrajes, ¡porque de ellos será la paz!
Bienaventurados los que fueron despojados sus tierras y fueron desplazados, ¡porque de ellos será la paz!
Bienaventurados los que fueron separados de sus seres queridos por la guerra y la violencia, ¡porque de ellos será la paz!
Bienaventurados los que enterraron a los NN que sacaba el río Magdalena, en Puerto Berrío y les pusieron nombres y rezaron por ellos, ¡porque de ellos será la paz!
Bienaventurados los que lloraron al Padre Álvaro Ulcué Chocué (1984), ¡porque de ellos será la paz!
Bienaventurados los que lloraron al Magistrado Carlos Horacio Urán, a la Siempreviva, y tantos otros, en el Palacio de Justicia (1985), ¡porque de ellos será la paz!
Bienaventurados los que lloraron en Segovia y Remedios, Antioquia (1988), ¡porque de ellos será la paz!
Bienaventurados los que lloraron al jesuita Sergio Restrepo Jaramillo, en Tierralta, Córdoba (1989),  ¡porque de ellos será la paz!
Bienaventurados los que lloraron a Monseñor Jesús Emilio Jaramillo Monsalve (1989), en Arauca, ¡porque de ellos será la paz!
Bienaventurados los que lloraron en el Nudo de Paramillo, ¡porque de ellos será la Paz!
Bienaventurados los que lloraron en la Chinita (1994), ¡porque de ellos será la Paz!
Bienaventurados los que lloraron en La Granja (1996), Ituango, ¡porque de ellos será la paz!
Bienaventurados los que lloraron a Jesús María Valle Jaramillo (1998), en Ituango, ¡porque de ellos será la paz!
Bienaventurados los que lloraron en Yarumal y Campamento, ¡porque de ellos será la Paz!
Bienaventurados los que lloraron a Mario Calderón y Elsa Alvarado (1997), ¡porque de ellos será la paz!
Bienaventurados los que lloraron en El Aro (1997), ¡porque de ellos será la paz!
Bienaventurados los que lloraron en Machuca (1998), ¡porque de ellos será la paz!
Bienaventurados los que lloraron a Monseñor Isaías Duarte Cancino (2002), ¡porque de ellos será la paz!
Bienaventurados los que lloraron en el Catatumbo, ¡porque de ellos será la paz!
Bienaventurados los que lloraron en los Montes de María, ¡porque de ellos será la paz!
Bienaventurados los que lloraron en San Carlos, Antioquia, ¡porque de ellos será la paz!
Bienaventurados los que lloraron en El Salado (2000), ¡porque de ellos será la paz!
Bienaventurados los que lloraron en Bojayá (2002), ¡porque de ellos será la paz!
Bienaventurados los que lloraron en San José de Apartadó (2005), ¡porque de ellos será la paz!
Que pasados los años miremos atrás con nostalgia y digamos:
Gracias a todos, estuvo bien hecho, le pusieron el corazón, se entregaron por la Paz.
Bienaventurados los que hacen la paz, porque restaurarán la vida, sembrarán árboles, cuidarán el agua y el suelo,  cosecharán, trabajarán, participarán en los debates de política, viajarán, leerán y escribirán,  harán rituales y fiestas y celebrarán con alegría.