Escritores en desencuentros

GUSTAVO LOPEZ¿Por qué no un documental sobre los escritores de Risaralda? ¿Es que no hay de esos? Y no se trata de desacreditar los documentales presentados, porque si algo tuvo de bueno el evento fue eso…

Por: Gustavo López

¡Quiero que los de arriba me reconozcan!, fue el grito popular del pasado “Encuentro departamental Hugo Ángel Jaramillo”. Aunque también hubo otros: en Risaralda hay muchos escritores -de los mencionados ninguno joven-, leámonos entre nosotros; un nosotros que desconcierta cuando la programación del evento no formuló espacios para que esto fuera posible y si en apariencia lo permitió, pasó de muy bajo perfil. Y apariencia es la palabra que buscaba porque se escucharon más las denuncias contra los “todopoderosos” de la literatura, porque, según lo dicho, no hay otro nombre que los describa mejor que este. Pero antes de seguir cabe aclarar que las voces jóvenes que se pudieron escuchar y eso que creo que estoy exagerando con lo de jóvenes, un plural que no cabe del todo en el evento, porque no hicieron parte de la programación oficial, la cual tampoco fue muy respetada que digamos. Pero bueno el hecho aquí no es criticar la programación, o sí, ese también es el hecho.

Se les olvidó de dónde vienen muchos de los grandes escritores, no a todos, porque hubo quienes aclararon el asunto, pero eso viene después. Ahora resulta que el problema para muchos de los presentes es que los escritores reconocidos no los ayudan a publicar, que el gobierno tampoco lo hace y que no sé cuántas más personas mucho menos, y lo reconozco: están en lo cierto, las ayudas son pocas y eso es válido, pero de ahí a que una gran editorial o el gobierno tenga que publicar un libro, el camino es largo.

Se escucharon comentarios y más comentarios sobre esto y aquello: que Neruda era un erudito y entonces por eso le tocó más fácil, que a Cortázar no sé qué y que William Ospina yo no sé cuántas cosas. Pero he aquí lo paradójico de todo esto: los tres antes criticados fueron base para el evento, y no es que hayan revivido los dos primeros y nos acompañaran, pero sí estuvieron presentes por medio de dos documentales, y del otro se utilizó un fragmento de su obra en los folletos. Entonces los alegatos de reconocimiento de la obra perdieron su fundamento.

¿Por qué no un documental sobre los escritores de Risaralda? ¿Es que no hay de esos? Y no se trata de desacreditar los documentales presentados, porque si algo tuvo de bueno el evento fue eso, pero para no salirnos del curso, el texto se resume a esto: se critican el poco reconocimiento por parte de los grandes escritores, los pocos recursos y otras cosas; pero cuando se da la oportunidad de que se conozcan los inéditos se hace homenaje a otros y no a los nuestros, es más, no se hace buen uso del nombre del evento.

Y estoy seguros de que muchos creen que hubo difusión de la obra porque se puso en una mesita el libro o porque se le dio un espacio de unos minutos en un encuentro de dos días a alguien para que leyera un fragmento. Entonces, ¿dónde quedaron las experiencias personales de todos los presentes? ¿Qué beneficio dejó esto para los nuevos escritores y los viejos? Por no hacer más largo lo que no debería ser extenso, recuerdo muy bien esto: hubo en especial dos personas -de las cuales no recuerdo el nombre- que dijeron algo importante sobre  todo el encuentro. Uno dijo -no son sus palabras exactas, pero hago el mejor intento por traerlo aquí como lo escuché-: “no esperemos que otros nos den todo lo que necesitamos, busquemos lo necesario para que los proyectos que tenemos se hagan una realidad, no dependemos de ellos” y la otra: “no podemos esperar que todo sea publicado porque al escritor le parece, teniendo en cuenta los pocos recursos que se destinan a la cultura, cuando lo importante es que los espacios para una construcción como escritores estén disponibles para que lo que un día vea la luz pública sea decente”. 

Si bien no hago mención de las obras que llevaron unos cuantos escritores, de los proyectos de otros, hay algo claro: eso es que han luchado por llevar su trabajo al público sin resentimientos por los otros, pero el hecho de publicar un libro no solo tiene como valor ser el Rock Star entre los escritores, para poder ganar sumas increíbles de dinero. No olvidemos que Mutis no fue escritor de tiempo completo, Márquez no fue apoyado y tuvo orden de captura por el gobierno, Edgar Allan Poe careció de dinero y muchos otros no fueron reconocidos en sus épocas, pero siguieron adelante. Como dijo Hemingway: “Por el amor de cristo, escribe y no te preocupes por lo que los muchachos dirán, ni de si será una pieza magistral o qué”.