Podemos inculcar estos valores en nuestros futuros ciudadanos. Son los niños a los que debemos enseñar que el bienestar de todos los seres humanos son unos elementos primordiales para que pueda existir una sana convivencia y una sociedad que siga el camino de la prosperidad, debemos cultivar  buenos elementos a través de la educación para que un futuro sean un fruto socialmente activo que se preocupa por conservar una armonía entre sus ciudadanos.

12086970_10206331879829778_1972882967_nPor: Alexis Edm

En el aire ya se siente que vienen las emociones eufóricas de un país, en donde los amargos momentos  de guerra son mitigados por un sentimiento colectivo que reúne una pasión patriótica, un sentimiento que fue despertado desde  que finalizaron las eliminatorias al mundial del futbol 2014 hasta los octavos de finales de este mismo mundial. En ese transcurso de aproximadamente un año se pudo evidenciar como el sentimiento de orgullo y satisfacción por pertenecer a este trozo de tierra que denominamos patria mía, corazón mío, al que como el resto del mundo conoce por aparecer en un mapamundi o como en las clases de geografía se les debe de enseñar, que se llama, Colombia. Este país donde sus momentos de alegría son atribuidos a un deporte que ha sido un fenómeno en estos últimos años, gracias a que despierta esos sueños y esperanzas de que se puede lograr las metas propuestas si se tiene confianza y fe en nuestras capacidades y en los deseos de poder conquistarlos, a pesar de que vivimos en un país de conflicto interno seguimos unidos por la pasión a un deporte, este deporte que ha demostrado que puede unir y afianzar la hermandad patriótica de cada colombiano, el ambiente de amabilidad que se respira en las calles unos minutos antes de que comience cada partido de la  selección Colombia,  se perciben momentos de unión familiar, momentos de unión de vecinos y momentos de unión ciudadana, es en ese momento en donde todos estamos unidos por una sola pasión y un solo objetivo, apoyar a los jugadores del equipo colombiano.

Algunos apuntan a que es algo inconcebible el hecho de que solo seamos un país más solidario y amigable entre nosotros, solo por el hecho de que un partido de futbol sea la excusa para comportarnos de esa manera,  juzgan a los demás porque no es ilógico pretender ser los seres más cordiales durante unos  minutos que dura el partido y luego ser todo lo contrario al terminar el juego, incitan a que eso no debería de ser así ya que la solidaridad se debe de practicar a diario con nuestros conciudadanos, de que debemos ser patrióticos en todo momento y en todo lugar, debemos empezar a cuidar nuestra imagen como seres socialmente éticos, que busca el bienestar general en igualdad de condiciones, debemos empezar a pensar en el bienestar de los demás así como lo hacemos cuando estamos en épocas de torneos de talla mundial. Estos argumentos son validos, pero, ¿No sería bueno encontrar una fusión entre estas dos posturas en donde podamos evidenciar lo positivo en ellas?

Estos partidos dejan muy en claro que la amabilidad y el patriotismo siempre está presente en el interior de todo ser humano, lo único que hace falta es ese detonante que impulse este comportamiento en las personas, somos altruistas de nacimiento, lo único que lo hace esconder son las experiencias y los malos hábitos cotidianos que vamos adquiriendo de solo preocuparnos por nuestro bienestar sin poder mirar que a nuestros alrededor existen más personas que comparten nuestros mismos ambientes laborales, académicos, sociales y familiares. Es la toma de conciencia que permite demostrar nuestras falencias como ciudadanos íntegros, no debemos ser de doble moral en un país como este, que pide a gritos una estadía ininterrumpida de paz y armonía, el cual cada uno de nosotros puede aportar un granito de  arena para poder construir el país que todos soñamos en algún momento. Podemos inculcar estos valores en nuestros futuros ciudadanos. Son los niños a los que debemos enseñar que el bienestar de todos los seres humanos son unos elementos primordiales para que pueda existir una sana convivencia y una sociedad que siga el camino de la prosperidad, debemos cultivar  buenos elementos a través de la educación para que un futuro sean un fruto socialmente activo que se preocupa por conservar una armonía entre sus ciudadanos.