Por: Mateo Matía

En tiempos de cosechas,

se va:

el colombiano,

el ciudadano,

el arriero,

y el campesino.

A escoger,

uno de tantos granos de café.

algunos verdes,

otros rojos,

y otros,

apenas germinan.

pero…

Al fin y al cabo,

son del mismo árbol,

del mis hueco,

y de la misma huerta.

El colombiano,

se viste de huaso,

con poncho y sombrero,

una jerga de vereda,

y mala memoria.

Arriando,

y arriando.

al mismo burro,

de presidente.

como se dice vulgarmente,

¨Vuelve la mula al trigo¨

Si!

al trigo de las elecciones,

Arriando,

y arriando.

uno le embuten tamal.

Que no sube ,

de estrato,

No para, el conflicto armado.

Mucho menos ,

contribuye a la educación,

tampoco disminuye,

los años de pensión.

pero calma el hambre,

de un buen colombiano,

de un huaso hambriento,

y sin memoria.

¨Este día hay presidente¨, hijueputa.

Vamos a celebrar,

con ron y aguardiente.

Irónicamente,

hay ley seca,

impuesta por el mismo que se va a elegir.

Ley seca,

esa de cada 4 años,

donde a uno le ponen la boca,

como¨ polvera¨…

como desierto para que me entiendan.

Lo secan a uno,

de tantos impuestos,

de reformas y normas.

De tanto trabajar,

como arriero.

Arriando,

y arriando.

Al país como buen colombiano,

como buen huaso.

Arriando al ¨señor¨ jajaja!,

arriando a un burro,

con traje y corbata,

que dice ponerse,

el poncho y la guadaña.