¿Con este presente qué sigue?

Ante esto, algunos individuos contratados para crear pensamiento en las personas a través de los medios de comunicación, o en algunas facultades, de forma inconsciente repiten que este fenómeno hay que asumirlo y enfrentarlo con buena actitud y emprendimiento casi enceguecido…

 

Por: Fabián Osorio Morales
Nada alentador, con la política neoliberal el trabajo ha sufrido un fuerte deterioro, sumado a la apuesta gubernamental en la que cada día las personas tienen menos ingresos, una medida en nada progresista o capitalista, más bien medieval y de servidumbre. Entre los años 1993 y 2008 la participación del trabajo en el producto interno bruto del país pasó de 44 % a 31 %(1), del mismo modo, alrededor del 85% de los asalariados ganan menos de dos salarios mínimos al mes(2), cifras desalentadoras como para pensar en proyectos serios.
Además, las políticas actuales no hacen ninguna gran propuesta para los sectores que generan trabajo estable y creación de riqueza como lo son la industria y el agro colombiano, sino que ponen en marcha Tratados de Libre Comercio que terminan de destruir lo poco que queda, aumentando más la informalidad y beneficiando a una pequeña élite parasitaria que saca provecho con estos negocios.
Así en los informales poco cambiará. Baja seguridad social, bajos ingresos o poco tiempo en formación educativa por estar dedicados a la subsistencia. Asimismo, esta condición se refuerza porque no se accede a la experiencia de labores calificadas como en la formalidad, ni a la formación académica para hacerlo(3).
Ante esto, algunos individuos contratados para crear pensamiento en las personas a través de los medios de comunicación, o en algunas facultades, de forma inconsciente repiten que este fenómeno hay que asumirlo y enfrentarlo con buena actitud y emprendimiento casi enceguecido; sin embargo, la economía es una ciencia que tiene sus leyes y en ella se encuentra una relación positiva entre informalidad y pobreza, algo inevitable.
Para salir de esta situación, se necesita una política contraria a la actual con un mínimo de visión moderna que permita desencadenar los procesos productivos más importantes que en estos momentos están estancados o que todavía no existen. En Colombia hay personas y partidos que tienen en su agenda estas propuestas pero que nunca los han elegido para gobernar, ojalá la población acoja una dirección diferente a la de los que por tradición han mal gobernado.

Referencias:
1.Los trabajadores Colombianos: entre la destrucción de la economía nacional y la normatividad neoliberal. Juan A. Ahumada F. Encontrado en: Revista Deslinde #50 pg 9
2. Aurelio Suárez.
3. Informalidad laboral en las áreas urbanas de Colombia. Luis Armando Galvis Pg 19 y 22