…Cuál paz cuando la educación es paupérrima y la mejor es para las élites, o sea los mismos con las mismas…

 

LEANDRO TOROPor: Leandro Toro Valencia – @leotoro191

El tema que ha acaparado toda la opinión pública, al menos en estos últimos dos años, ha sido la paz. Ésto porque el gobierno ha iniciado diálogos tendientes al cese del fuego con la guerrilla de las FARC. Siendo excesivamente optimistas en el panorama del éxito de estas negociaciones, se efectuaría el silenciamiento de los fusiles con una facción que genera guerra en nuestro país. Y la pregunta será ¿y el resto de focos bélicos qué?

Empecemos por la aclaración de que la paz no se logra con el cese al fuego logrado en unos diálogos en la Habana. Dicho cese al fuego, desmovilización de la guerrilla y los acuerdos en ciertos temas no se traducirán en la anhelada paz. Las bandas de delincuencia común, las bandas criminales (antiguos paramilitares), guerrillas como el ELN y algunos miembros de las fuerzas del estado siguen día a día acrecentando la guerra que nos aflige por más de medio siglo.

La guerra continuará después del hipotético y maravilloso panorama de un éxito en los diálogos de la Habana con la guerrilla de las FARC. El principal insumo de nuestra guerra es la desigualdad social la cual no se combate con armas y soldados, se combate con educación e inversión social.

Pongámonos en los zapatos de un joven que vive en alguna de las deprimidas comunas o barrios de nuestras medianas y grandes ciudades. A duras penas termina el bachillerato, no encuentra trabajo por falta de experiencia y estudios universitarios, su familia le exige ingresos en su casa y la delincuencia común, las estructuras de las bandas criminales o las fuerzas armadas del estado le dan opciones de incorporación a sus filas. Así no hay camino de vida que genere estilos de vida que promuevan la paz.

La paz sólo ha sido la bandera de campañas electorales con las cuales los mismos con las mismas siguen llegando al poder, estando en contra o a favor. Los politiqueros sólo juegan con las ilusiones de los colombianos que por décadas no han visto un solo día de tranquilidad en sus vidas. Les venden la paz como si se tratara de un hospital o una escuela que aseguran van a edificar, o a destruir.

Cuál paz cuando el desempleo nos carcome. Cuál paz cuando la educación es paupérrima y la mejor es para las élites, o sea los mismos con las mismas. Cual paz cuando ni siquiera las condiciones dignas de vida se tienen, y eso nos lo demostró la Guajira este año. Cual paz si se sigue callando a quienes piensan diferente. Cuál paz si no se puede transitar tranquilamente por nuestras calles si las personas por necesidad deben robar.

No nos dejemos alienar más. La paz no se logra con la firma de un acuerdo, que sin lugar a dudas es muy importante y necesario en nuestro país, la paz es un concepto que va más allá del silencio de los fusiles, la paz es algo que se construye con educación, oportunidades, empleo e inversión social.