Recuerden que se los advertí. Como decía un pariente mío: “fe en Dios y ojo con el tigre!!”

Por: alvaro ramirezÁlvaro Ramírez González

“Si Usted es nuestro candidato no se preocupe  por la financiación de su Campaña que aquí la conseguimos a través del otorgamiento de unos Contratos” Esta afirmación se volvió costumbre, y así es que estas bandolas emergentes se han apoderado del poder en todo el territorio Nacional.

Esta nuestra tierra, no ha sido la excepción. La Mafia que fue la gran financiadora de las Campañas políticas para comprar poder, vigilar su seguridad, sus riesgos legales, legalizar armamento, colocar amigos y parientes y finalmente recuperar la inversión por cuenta del gobernante, se retiró del negocio porque se volvió peligroso y ” caliente”. Con un negocio tan lucrativo como la cocaína o la heroína dejo de tener sentido arrimarse a la candela, a la política. Entonces aparecieron otros Carteles que son los de la contratación de obras públicas. Se volvió una actividad muy rentable.

Financiar entre varios una campaña de un candidato. Recibir de manera irregular toda la información para ganarse los contratos “dentro de la ley”. Escoger con el mismo sistema sus interventores de bolsillo. Así aumentan las cantidades de obra, corrigen a su favor los precios y llegan casi a doblar el valor de los contratos originales a punta de corrupción legalizada. Perfecto. Infalible. En Villavicencio por ejemplo, el barrio más elegante con las mansiones más costosas ya no es el de los ganaderos ni de los “traquetos”. Es el de los contratistas. Creo que se llama Altagracia. El Botín entonces es el presupuesto.

Estos pillos cuando hacen sus coaliciones y alianzas no solo se reparten las posiciones sino también los presupuestos. Últimamente venden institutos descentralizados. Una aberración de esa corrupción legalizada. La mafia Colombiana de la droga empezó a perder la guerra con el Estado cuando se “invirtió la carga de la prueba”. Ya no era el Estado quien tenía que demostrar que usted era un delincuente. Es Usted hoy el que tiene que demostrar con sus declaraciones de renta que Usted si produjo con su trabajo recursos para comprar esos costosos y pomposos bienes inmuebles. Ahí se jodió la impunidad. Y como los bienes estaban a nombre de testaferros, gente humilde, empezaron las incautaciones de esos bienes. Son miles hoy los que están incautados y ya extinguidos por el estado Colombiano.

Una acción que combine la vigilancia rigurosa de la ejecución presupuestal y la inversión de la carga de la prueba puede ser un principio de solución a este saqueo, a este derroche de recursos y a esta insaciable voracidad de los políticos. Recuerden que en Pereira se nos viene un derrame de Valorización que originalmente vale aproximadamente 80 mil millones. Será que sufre la misma metamorfosis de la calle de la Fundación que terminó costando como un 60% más con argumentos nada convincentes, y nos hacen un ajuste a 100 o 110 mil millones? Recuerden que se los advertí. Como decía un pariente mío: “fe en Dios y ojo con el tigre!!”

alragonz@yahoo.es