El centro del miedo

¿Que ‘no hay que temerle al lobo en piel de oveja… porque estaremos mirándole’? ¿Y de que hemos tenido tapados los ojos estos últimos veinte años que seguimos eligiendo al asesino?

 

Por: Alexandra García

Dice Ricardo Silva en su última columna que ‘si la idea es vencer el miedo lo mejor es no causarlo’. Probablemente tiene razón. El problema es que este miedo no es una estrategia de campaña resultado de una asesoría extranjera. Quienes vociferamos en redes en contra de Duque y el voto en blanco no buscamos que ‘la gente salga a votar berraca’; simplemente estamos en modo ‘defensa o huida’. El terror lo llevamos incrustado en el pecho. Las lenguas de sangre y fuego nos calcinan las pupilas mientras ahogamos el grito de Munch en la garganta. Porque para nosotros el retorno de Uribe al poder no representa simplemente ‘un futuro turbio’, es dantesco.

Sabemos que están hartos de que les recordemos los ‘falsos positivos’. El error está en llamarlos así. ‘Falso positivo’ no captura la ilusión de unos pesos destrozada por la ráfaga de los fusiles, la certeza de la muerte y la incredulidad ante el victimario, la honra manchada con el epíteto de ‘guerrillero’, el llanto de la madre sobre el cuerpo del hijo.

Además de estas diez mil razones, y de las expropiaciones vía motosierra, y de los incompetentes ‘atentados terroristas’ que cobran vidas de transeúntes, pero nunca de los señores de las camionetas blindadas, y de los falsos testigos que caen por ‘líos de faldas’, y de las minas de sangre que envenenan los ríos, y las víctimas, las víctimas que pensaban que había cesado la horrible noche, está la repetición de la barbarie. Esta vez con más saña, con más sed de sangre, con la impunidad garantizada. ¿Qué creen que va a pasar con los líderes sociales? “Al paso que van, no van a terminar nunca”, se estarán quejando los terratenientes al igual que algún general en las épocas del exterminio de la UP.

¿Que ‘no hay que temerle al lobo en piel de oveja… porque estaremos mirándole’? ¿Y de que hemos tenido tapados los ojos estos últimos veinte años que seguimos eligiendo al asesino? ‘Buenos muertos’, ‘casas de pique’,  listas negras del DAS y muchachos ‘que no estaban recogiendo café’. Todo ha pasado ante nuestros ojos.

Y si algunos recurren a la procacidad cuando gritan que se quema la casa, es por la indignación de ver que muchos se quedan con sus baldes blancos en la mano porque ‘no se identifican’ con el jefe de la brigada de bomberos. Nadie le está exigiendo a la Coalición que endose sus votos porque así no funciona ni siquiera nuestra democracia de papel. Estamos pidiendo que hagan un llamado enérgico a contener las llamas.

Pase lo que pase, yo, desde mi oficina sin ventana en el primer mundo, estaré bien. Mi familia en la urbe, probablemente también lo estará. Y aún así, no necesito que me seduzcan para hacer lo correcto porque puedo ver la tragedia humana que se avecina. Una conciencia tranquila por haber hecho todo lo que estuvo a mi alcance no me servirá de consuelo.

@la_peroratosa