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Para esa celebración, nunca antes vista en la ciudad, la Secretaría de Desarrollo Rural y Gestión Ambiental pretende regalar 880 mercados, cada uno con 1 libra, de arroz, de frijol, de lenteja, de sal, de azúcar y de harina, 250 gramos de espagueti, 1 lata de atún, 2 rollos de papel higiénico y 500 c.c. de aceite; presupuestados en $26.400.000, lo que equivale a $30.000 por mercado, que al detal y en un supermercado costaría unos $24.000.

 

Por Corporación Vigía Cívica

Hace un año que, por estas fechas, estaba en apogeo la feria de contratos de la Secretaria de Desarrollo Social de Pereira para “beneficiar” a los Adultos Mayores. En una explosión de imaginación hubo contratos para cuidar, alimentar, examinar, distraer, masajear, enseñar a pintar, convertir en emprendedores, motilar y mucho más, a personas mayores que en muchos casos no recordaron haber recibido tales mercedes y no siempre por razón de sus edades.

Cuando se generó el escándalo por el encarcelamiento de algunos de los responsables de la pérdida de los dineros comprometidos en esos contratos, en una columna de prensa concluimos que uno de los factores que contribuyó a ese descalabro administrativo fue la necesidad de esa Secretaria de Desarrollo Social de ejecutar recursos, para evitar la embarazosa situación, común a todas las entidades del Estado, de cerrar el año con dinero “en caja”.

No sabemos si por un afán idéntico o porque estamos inmersos en una campaña electoral, que oficialmente aun no comienza, o, porque en la Secretaría de Desarrollo Rural y Gestión Ambiental del Municipio de Pereira tienen alguna confusión con las fechas, pero, tememos que en el horizonte haya un riesgo de malgasto de casi $548 millones.

El pasado 7 de noviembre se publicaron los pliegos del Proceso de Selección Abreviada No.234 – 2017, que deberá ser adjudicada el próximo 4 y ejecutado antes del 31 de diciembre y cuyo objeto es: “La prestación de servicios para la realización de la celebración y exaltación del arraigo a la Cultura Cafetera en la zona rural del Municipio de Pereira”.

Se trata de realizar 13 concentraciones de campesinos, que el estudio previo justifica, con grandilocuencia, como uno de los elementos con los que la administración municipal “responde al compromiso internacional de salvaguardar el Paisaje Cultural Cafetero – Patrimonio Mundial,”

Para esa celebración, nunca antes vista en la ciudad, la Secretaria de Desarrollo Rural y Gestión Ambiental pretende regalar 880 mercados, cada uno con 1 libra, de arroz, de frijol, de lenteja, de sal, de azúcar y de harina, 250 gramos de espagueti, 1 lata de atún, 2 rollos de papel higiénico y 500 c.c. de aceite; presupuestados en $26.400.000, lo que equivale a $30.000 por mercado, que al detal y en un supermercado costaría unos $24.000.

También proyecta repartir 19.000 platos de “lechona de 250 gramos cada uno, con arepa de maíz”, a los que destinaria hasta $168.333.333, es decir, $8.859, por cada plato. En el exclusivo Centro Comercial Arboleda se consigue, enlatada, por $6.000, con ese peso, y un afamado productor local nos cotizó a $3.000 la misma porción, para esa cantidad.

Pero, ni los productores de lechona ni los comerciantes de víveres, podrán ofrecer sus productos, pues los participantes deberán estar inscritos en el RUP, en todas las siguientes actividades: Servicios de Músicos, Actuaciones en vivo, Equipos y juegos de mesa, Amplificadores de Audio, Gestión de eventos y Logística.

Si consideramos que, por esta condición, el contratista deberá adquirir de terceros el 51% del valor presupuestado para el contrato, que será lo de los víveres, la lechona, los refrigerios y otros alimentos preparados, encontraremos que, por sobrecostos, podrá obtener ganancias fabulosas en el papel de intermediario, pero también, que muy pocos empresarios locales reúnen en su RUP esas 6 actividades, lo que hace los pliegos excluyentes.

Conviene que la Administración Municipal haga claridad sobre los precios y la oportunidad de hacer esta celebración en época navideña, porque los mercados y la lechona son compañeros inseparables de la politiquería colombiana en épocas preelectorales.