En río revuelto…

De igual manera, es lo mismo que están tratando de hacer los interesados defensores del alcalde Gallo. También, pero algo más en grande, es lo que sucede en Colombia donde un partido político y su jefe único, populista de extrema derecha, el Centro Democrático, se ha especializado en la manipulación, exacerbación y determinación de los miedos, sentimientos y opiniones…

 

Por Iván Rodrigo García Palacios

Leyendo el comentario de Adriana González Correa sobre la campaña de confusión que los defensores del alcalde de Pereira están montando frente a un proceso judicial en desarrollo, me acordé de ese viejo refrán, “en río revuelto ganancia de pescadores”. Y eso es lo que esos interesados están haciendo, confundir la opinión para desacreditar y desmentir todo aquello que resulte contrario a sus intereses. Por supuesto, cuentan con la aquiescencia y gratitud interesada del beneficiado. En este caso aplica otro refrán: “interés cuánto valés”, porque ninguno de esos interesados es ajeno a interés particular, todos ganan. Y eso bien lo implica ella.

Pero más que de ese asunto de política y corrupción local, lo que quería hacer era más bien otra cosa, preguntarme sobre la rapidez con la que se están universalizando las habilidades, las técnicas y los trucos mediante las cuales, a través de las redes sociales y la internet, se manipula y distorsiona la opinión pública, pero peor aun, cómo se determinan los miedos, sentimientos, deseos y decisiones de las personas, utilizando las aplicaciones de las nuevas tecnologías.

Si los lectores se han interesado por la intervención e injerencia de Putin y la maquinaria rusa de información o, mejor, de desinformación, en la elección de Trump, sabrán que allí se utilizaron todas las nuevas formas de determinar y manipular a los electores hasta lograr su meta. Algo similar ocurrió en las elecciones de algunos de los países de Europa, pero con menos éxito, dado que allí se anticiparon a defenderse en vista de lo ocurrido en Estados Unidos. Sin embargo, el impacto de los partidos nacionalistas y populistas en Europa fue significativo.

De igual manera, es lo mismo que están tratando de hacer los interesados defensores del alcalde Gallo. También, pero algo más en grande, es lo que sucede en Colombia donde un partido político y su jefe único, populista de extrema derecha, el Centro Democrático, se ha especializado en la manipulación, exacerbación y determinación de los miedos, sentimientos y opiniones, hasta lograr la polarización de las personas, las comunidades y la sociedad, de forma extrema, incluidas la amenaza y la violencia para descalificar e intimidar a quienes sienten y piensan de otra manera o tengan ideas, creencias o dogmas distintos a los de ellos. Lo siguiente deberá ser el exterminio de los diferentes.

En fin y como interés de análisis y crítica, para aprender de los errores y defectos de los otros, vale la pena esperar los reportes e investigaciones que ahora se están haciendo de esa intervención rusa en las elecciones de Estados Unidos, pero más interesante aun, sobre el poder de Facebook y otras redes sociales en lo que sucedió, más ahora que la misma red social puso a disposición de las autoridades y el Congreso los avisos y publicaciones que la maquinaria rusa pagó por publicar la página.

En primer lugar, los estudiosos de la comunicación y otros analistas ya hablan del conocimiento que los “trolls” rusos tienen de las profundas divisiones políticas, religiosas, sociales, raciales, sexuales, etc. latentes en los estadounidenses, así como de sus miedos. Es decir, las mismas que aprovechan los amigos de Gallo y los prosélitos del CD. Otros ejemplos son muchos y aterradores, pero que cada cual los analice.

Mejor dicho, para recordar aquella vieja caricatura: “El fin está próximo”.