Proyectar Valores, Interbolsa, Factor Group, Fidupais, Suma Activos, Stanford, Balboa, Técnicas Financieras, Élite y Estraval, son nombres de sofisticados entramados corporativos con sedes locales y en el exterior, donde el denominador común es el hecho de que cientos de “inversionistas” o “ahorradores”, pierden su dinero y quedan sometidos a largos y ruinosos procesos liquidatorios.
Es increíble que Orlando Arciniegas, cerebro del robo de los recursos para los escenarios de los Juegos Nacionales en Ibagué, vaya a recibir una condena inferior a 10 años de carcel, por colaboración con la justicia y de ese gigantesco robo, solo tenga que devolver $720 millones.
El daño fue enorme y muchos escenarios deportivos no solo no pudieron ser útiles para los juegos sino que se quedaron inconclusos. Y de esos 7 o 8 años, de seguro pagará efectivamente cuatro al máximo en prision. En la China hoy y por el monto del desfalco (superior a los US $350 mil), ese funcionario sería enviado a la horca. ¡Ahí está la diferencia!
Proyectar Valores, Interbolsa, Factor Group, Fidupais, Suma Activos, Stanford, Balboa, Técnicas Financieras, Élite y Estraval, son nombres de sofisticados entramados corporativos con sedes locales y en el exterior, donde el denominador común es el hecho de que cientos de “inversionistas” o “ahorradores”, pierden su dinero y quedan sometidos a largos y ruinosos procesos liquidatorios.
Al otro lado, “audaces” y hábiles ejecutivos disfrutan su transitoria abundancia de recursos ajenos con toda suerte de lujos y extravagancias. Oficinas despampanantes, choferes, carros lujosos y blindados, apartamentos viajes, yates, joyas, en fin.
Captan millonarias sumas del público, basados en un principio que no falla: tocar la codicia de la gente. Altas tasas de interés, o altos dividendos; no importa cómo los envuelvan, esos grandes y futuros beneficios, hacen el milagro. La gente entrega su dinero, sus ahorros.
Algunos de ellos como Proyectar e Interbolsa, que yo conozca, trabajaron mucho tiempo con el dinero y la confianza ajena pero igual, terminaron en liquidación. Naturalmente los ahorradores o inversionistas sufren un enorme perjuicio. O pierden todo su dinero, o una parte de él, o deben recibir en pago bienes que no necesitan, después de esperar varios años los procesos liquidatorios.
Pero lo grave es que la Justicia colombiana favorece con arreglos y condenas ridículamente cortas, a esos pillos, por llamarlos de alguna manera.
El proceso ha sido así :
- Estalla el escándalo
- Llegan las autoridades a tomar cartas en el asunto
- Capturan a los “artistas” o cerebros del desfalco
- Aparecen los súper-abogados
- Hábiles, recursivos y llenos de “amigos” en el poder judicial
- A los tres años, después de fatigar y cansar a los jueces y de pronto dar algún dinero, logran un acuerdo con la justicia
- Por “colaborar” con la justicia logran condenas de 6 años. Sus clientes llevan ya dos y medio en reclusión privilegiada.
- Seis meses después y con varios certificados médicos, se van a casa por cárcel.
- Terminan de “pagar” su condena los pillos o cerebros del desfalco en sus lujosas casas, rodeados de todas las comodidades
- Y millonarios.
Esta payasada o burla a la justicia hizo carrera. Pero no se puede olvidar que hay que robar mucho, para poder pagar toda esta parafernalia.Y para terminar millonarios. ¡Ese es el negocio, socio!



