Fermín López y Santa Rosa de cabal

Ante esto, Fermín López junto a un grupo de colonos emprendieron viaje para llegar a nuevas y buenas parcelas donde vivir,  no sin antes encontrar en el camino zonas similares a aquellas donde pertenecían.

 

FABIAN MORALES (IZQ)Por: Fabián Morales

En  las primeras décadas del siglo XIX el país vivía una época de álgidos conflictos debido al declive de la monarquía española, que era incapaz de mantener el poder ante el inconformismo general de la población liderada por Simón Bolívar.

Para los años pos-independencia, Antioquia y sus alrededores contaban con gran potencial minero, pero las condiciones para muchas familias eran similares a las de la colonia debido a que este tipo de tradiciones no se eliminaron inmediatamente sino con el  pasar del tiempo.

Ante esto, Fermín López junto a un grupo de colonos emprendieron viaje para llegar a nuevas y buenas parcelas donde vivir,  no sin antes encontrar en el camino zonas similares a aquellas donde pertenecían.

Pasaron por las tierras de Río Negro, Sansón y Salamina, en ellas los colonos intentaron asentar sus hogares  y trabajar; sin embargo, familias como los Aranzazu o la sociedad López Salazar Cia,  amparados en la ley o en los obsoletos mandatos coloniales que jugaban a su favor, emprendieron  acciones violentas para alejarlos o someterlos a sus condiciones, al fin y al cabo uno de los factores para vivir bien por parte de los terratenientes era a través del esfuerzo ajeno .

Ante la situación, Fermín convenció a sus allegados para alejarse de la hostilidad del área y así comenzar camino a tierras más pacíficas hacia el sur, aunque su protagonismo en la fundación de Salamina o el aprecio que había ganado con sus habitantes era gratificante, Fermín era un hombre noble y humilde, tal vez esa naturaleza lo llevó a tomar tal medida.

Entre 1834 y 1837 se alojaron en el sitio que después fue  denominado cerro San Cancio, el cual  abandonaron al darse cuenta que hacia parte de los terrenos de la Sociedad López Salazar Cia, después  emprendieron rumbo hasta Cartago viejo donde fueron bien recibidos por sus habitantes. A pesar de la ayuda ofrecida a Fermín y sus acompañantes para adquirir una licencia y fundar un nuevo pueblo, esta quedó olvidada y junto a los pasajes de la guerra de esos años, volvieron a desplazarse para tomar distancia de los conflictos.

Finalmente, él, junto a 7 u 8 familias que lo acompañaban, se instalaron en  Santa Bárbara y la planicie entre la quebrada Santa Rosa, la colina del Rosario, el cerro de Monserrate y el río San Eugenio, fue el punto apropiado para vivir gracias a las bondades climatológicas, la abundancia de agua y la fertilidad en el suelo. Tiempo después, hicieron el llamado al ejecutivo nacional para que estudiara y decretara la fundación del lugar que ellos denominaban Santa Rosa. 

El 28 de agosto de 1844 el presidente decreta la ordenanza comunicándosela al entonces gobernador del Cauca,  llegando para el mes de  septiembre a los pobladores. El 29 de septiembre se da la ordenanza del ejecutivo para asignar 12 mil fanegadas (antigua unidad de medida de superficie utilizada en la medición de áreas y superficies) y el 13 de octubre del mismo año el comisionado publica el decreto de fundación ante los testigos.

De esta manera Fermín López y sus colaboradores lograron cumplir los objetivos de su travesía, dando a sus familias  predios libres de pleitos, alejados de  patronos, de  esclavitud y de impuestos de los latifundios antioqueños, pero sin pensar en que llegarían a conformar uno de los municipios más importantes de la región.

 

La polémica: Santa Rosa, Cabal y Santa Rosa de Cabal

El nombre de Cabal para el lugar generó inconformismo, dado que la población asentada allí lo llamaba  Santa Rosa, esto sucedió debido a que el  funcionario Jorge R. Hoyos propuso el nombre para su fundación en homenaje al héroe  de la independencia  general José María Cabal, tomado prisionero en Buga y fusilado en 1816 en Popayán, sin embargo la población no conocía este motivo.

Para 1952 la cámara provincial del Cauca con ordenanza del 22 de octubre,  constituyó en distrito parroquial la zona con el nombre de Santa Rosa, pero luego  en 1915 la asamblea de Caldas ordenó que el municipio se llamara Cabal para evitar perjuicios en la correspondencia y el comercio, finalmente en 1917 esta entidad a petición de los pobladores derogó lo anterior y ordenó llamar al municipio Santa Rosa de Cabal, nombre que conserva hasta el día de hoy.

Referencias: Santa Rosa de Cabal y sus fundadores 1844-1980. Enrique Valencia Ramírez.