Fútbol: humano demasiado humano

cabezazo zidaneDefinitivamente el fútbol mueve las más altas y bajas pasiones del ser humano.

​Por: Juan Zamora​

Y es que astros como Pelé, Maradona, Zidane, Messi, Cristiano Ronaldo, entre otros, han demostrado dentro o fuera de la cancha, ser humanos. Lo que pasa es que los medios de comunicación y los fanáticos convierten en espectáculo cualquiera de sus acciones. Sin entender que son simples seres humanos. Por encima de sus riquezas y galardones.

Por qué se sorprenden de los descaches de Pelé hablando de sus favoritos en un Mundial, si es del hombre apostar y perder.

Maradona y sus “escándalos” por vicio, ¿es que acaso el vicio no es propio del ser humano?

Y qué decir cuando Zidane en una final de un Mundial le metió un cabezazo a uno de sus contrincantes, que le costó una expulsión. Un ataque de ira e imprudencia. Algo muy propio del ser humano.

Y los ahora ídolos Messi y Cristiano Ronaldo que cuando tienen un bajonazo, lo dramatizan de uno u otro lado, como si no tuviesen derecho a decaer en su rendimiento como nos pasa a los humanos.

Y lo peor es que se buscan las circunstancias: problemas legales, de impuestos, afectivos, todos relacionados con aspectos propios del ser humano.

Lo que ocurre es que muchos se creen dueños de la intimidad de alguien con el simple argumento de que son figuras públicas.

Ahora bien, otro ejemplo de que el fútbol es un deporte de seres humanos es lo que pasa con el Real Madrid y Barcelona. Hay que recordar que cuando los “merengues” perdieron dos por cero con el Borussia Dortmund casi se quedan por fuera de las semis de la Champions League. Por confiados y por errores individuales. Pero a quién no le ha pasado que se siente con la victoria en las manos, se duerme, cuando despierta se da cuenta que se quedó sin nada. Como el estudiante que le va bien todo el año, y al final se relaja y lo termina perdiendo. Eso es propio del ser humano.

De lo anterior, me pregunto qué hubiese pasado si el Real se queda por fuera de las semifinales de la Champions. Los medios y fanáticos los acaban.

Igualmente, lo que ocurre con el Barcelona, cayó en la Champions con el Atlético de Madrid y también hubo drama, como si no tuviesen derecho a pasar por una mala racha y porque le ganó un equipo que como los dirigidos por Simeone ha demostrado calidad. Bueno y si se cansaron del proceso Martino, es normal, así pasa en las relaciones humanas. Y si esta generación no da más, también es humano. ¿O es que acaso este plantel no le ha dado muchas satisfacciones a sus seguidores? Pero claro, como hombres no saciamos el hambre de tener más y más.

La invitación es a vivir el fútbol con pasión, sin radicalismos, sin obsesiones y sin esperar que estos seres humanos sean nuestros salvadores, sin colocarles un mayor peso que aquel de brindarnos un espectáculo. Disfruten más y sufran menos.

¡Qué viva el fútbol, qué viva la vida! Ahí les dejo.